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En primera persona: "Los artistas humildes seremos los últimos del confinamiento"
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DIONI ORTIZ, LÍDER DE LA BANDA IV CUATRO

En primera persona: "Los artistas humildes seremos los últimos del confinamiento"

Dioni Ortiz lleva 29 años pateando plazas de pueblo, clubs nocturnos y escenarios de barrio. Su voz es la de miles de artistas sin grandes luces de neón a los que el virus ha dejado en la cuneta

Foto: Dioni Ortiz, con los instrumentos y equipos parados en el garaje de su casa.
Dioni Ortiz, con los instrumentos y equipos parados en el garaje de su casa.

Centenares de fiestas populares han sido aplazadas o supendidas sin un horizonte claro: las Fallas en Valencia, la Magdalena en Castellón, la Semana Santa en Sevilla, las fiestas de San Jorge en Santurce… Y con ellas, además de los grandes espectáculos, muchos artistas fundamentales en la animación de eventos y conciertos más pequeños se han quedado tirados en la cuneta de los salones de su casa, confinados por el coronavirus, con una mano delante y otra detrás. Aquí va el testimonio en primera persona de uno de ellos:

Mi nombre es Dioni Ortiz. Desde hace 29 años pertenezco al decadente, y siempre desamparado, mundo del espectáculo. He realizado todo tipo de funciones (logísticas, técnicas, organizativas, etc.) por todo tipo de escenarios; he prestado mis servicios a infinidad de artistas reputados, tanto a los nacionales como a los internacionales que visitaban la ciudad de Valencia. En la actualidad, y desde hace dos décadas aproximadamente, encabezo mi propio grupo de versiones, IV Cuatro. Todos estos años he trabajado duro junto a mis compañeros, sin perder la ilusión, defendiendo nuestro pequeño y humilde espectáculo -dicen que “sarna con gusto no pica”-.

Durante nuestra carrera musical, hemos ido salvando temporada tras temporada siempre con la incertidumbre y el temor al mañana, sin saber si con lo que ganáramos en unos pocos meses podríamos dar cuenta de los pagos a los que todos tenemos que hacer frente a lo largo del año (hipotecas, facturas, etc.). Y, aunque lo ganado apenas llegara para cubrir dichos gastos, al acercarse cada temporada, nos dábamos de alta como trabajadores autónomos -entendiendo como temporada de marzo a noviembre aproximadamente: ¡estar dados de alta todo el año sería un lujo impensable! Este año, por suerte o por desgracia, aún no habíamos dado el paso. Lo íbamos a dar la semana anterior al 14 de marzo, antes de que las Fallas de Valencia y la Magdalena de Castellón dieran el pistoletazo de salida, pero la cosa se estaba torciendo, muchos grandes eventos se iban suspendiendo y decidimos ser cautos.

"Este año teníamos la maleta llena de ilusiones, repleta de contratos, iba a ser el mejor año de nuestra humilde carrera. Nada podía fallar"

Como digo, lo teníamos todo previsto, los papeles estaban encima de la mesa de nuestro gestor, el repertorio ensayado, habíamos invertido en la mejora de nuestros pequeños equipos. Este año teníamos la maleta llena de ilusiones, repleta de contratos, iba a ser el mejor año de nuestra humilde carrera, nada podía fallar, pero de repente el temor y la incertidumbre del mañana se convirtieron en presente. En conclusión, tuvimos que dar la temporada por pérdida.

placeholder Dioni Ortiz ha perdido el todo el arranque de la temporada por el coronavirus.
Dioni Ortiz ha perdido el todo el arranque de la temporada por el coronavirus.

Y en este estado de cosas, da mucha pena, genera una sensación de rabia e impotencia total lo que algunos medios muestran como la gran crisis del espectáculo. Teatros de la Gran Vía de Madrid cerrados, recintos enormes en lo que no se podrá hacer conciertos durante bastante tiempo, devolución de entradas de conciertos a 80€. ¡Quién los ganara! Hablan y son entrevistados artistas, grupos, actores, todos ellos consagrados. Consagrados digo, porque, como en el fútbol, aquí solo se le está dando voz a los integrantes de la primera división. Y en algunos casos, para mi asombro, estos afortunados de la música se presentan como víctimas, cuando ellos económicamente están bien situados, por lo que pueden aguantar tiempo sin trabajar. No es el caso de IV Cuatro, ni el de un gran número de artistas que se mueven en los mismos circuitos que nosotros.

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La realidad es otra, digo. Existe un mundo ancilar al de las grandes estrellas a las que dan voz los grandes medios de comunicación, un mundo que vive una realidad paralela bastante más incierta, cruda, dolorosa, una realidad protagonizada por gente humilde y currante que anima esas fiestas populares, esos eventos estivales, que a todos nos gusta disfrutar.

"Seguiremos repartiendo entretenimiento con la mejor de nuestras sonrisas, nuestros balcones y pantallas seguirán abiertos para vosotros"

Y tampoco oigo a nadie hablar de los que cada fin de semana necesitamos salir a defender nuestros humildes espectáculos, música, teatro, títeres, magos, ni a los que dependen de la celebración de estos espectáculos: técnicos, conductores, personal de producción, etc. Porque, desgraciadamente, nadie parece ser consciente de que, si un fin de semana no salimos a la carretera -en el mejor de los casos, con un contrato por obra y servicio-, las pequeñas economías familiares de estos trabajadores se resienten, como la de cualquier otro trabajador.

En consecuencia, somos muchísimos los que no vamos a cobrar nada, somos miles los afectados, nuestra incertidumbre es total, no vamos a beneficiarnos de un ERTE ni nada parecido, y como es normal, vamos a ser los últimos en salir del confinamiento. Con eso y con todo, en estos difíciles tiempos que nos ha tocado vivir –“tiempos interesantes”, como dice el viejo proverbio chino- seguiremos repartiendo entretenimiento con la mejor de nuestras sonrisas, nuestros balcones y pantallas seguirán abiertos para vosotros el tiempo que haga falta.

Sigo defendiendo la idea de que la salud es lo primero. Esta carta no es ninguna queja. Quiero sumar en estos momentos, nunca restar; no quiero ser la Greta Thunberg de la industria del espectáculo, ni revindicar nada que no revindique cualquier trabajador de este país, no exijo nada y no pido nada. Con lo escrito simplemente me gustaría abrir otra ventana al mundo para mostrar esa realidad a la que aún no se ha dado voz.

Y si un sistema indolente no ha podido ni podrá rendirnos, te aviso coronavirus: ¡tú tampoco vas a poder con nosotros! Te venceremos, saldremos a la calle, y todo será mejor que antes.

*Dioni Ortiz es líder de la banda IV Cuatro Versiones intensas y divertidas de pop y rock español

Centenares de fiestas populares han sido aplazadas o supendidas sin un horizonte claro: las Fallas en Valencia, la Magdalena en Castellón, la Semana Santa en Sevilla, las fiestas de San Jorge en Santurce… Y con ellas, además de los grandes espectáculos, muchos artistas fundamentales en la animación de eventos y conciertos más pequeños se han quedado tirados en la cuneta de los salones de su casa, confinados por el coronavirus, con una mano delante y otra detrás. Aquí va el testimonio en primera persona de uno de ellos:

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