encuentro en la moncloa

Puig pide a Rajoy que acelere la reforma de la financiación para amortiguar a los 'indepes'

El 'president' valenciano arranca en la Moncloa el compromiso de Rajoy de introducir en el debate quitas de deuda si estas facilitan el consenso entre autonomías

Foto: Rajoy y Ximo Puig, este jueves en su reunión en Moncloa. (EFE)
Rajoy y Ximo Puig, este jueves en su reunión en Moncloa. (EFE)

Una solución económica para un problema político. El barón valenciano, Ximo Puig, ha reclamado este jueves al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que acelere la negociación de la reforma de financiación autonómica para cumplir con los compromisos de la Conferencia de Presidentes y a la vez introducir un elemento de distensión y mejora en la relación entre Cataluña y España en pleno desafío independentista. En su comparecencia de prensa tras ser recibido en el Palacio de la Moncloa, el dirigente autonómico ha señalado que la redistribución de la tarta de los recursos entre territorios es una "pieza clave" para abordar el problema catalán en el marco general del problema territorial que a su juicio existe en España.

Puig ha recordado que el origen del órdago 'indepe' está en la decisión del Tribunal Constitucional de tumbar la reforma del Estatuto de Autonomía catalán, pero también en la negativa del Gobierno central a abordar un nuevo pacto fiscal. "Es evidente que en la política y en la financiación es donde está la posibilidad de encontrar vías de aproximación. No se puede continuar sin dialogar y sin abrir espacios de esperanza", ha manifestado tras incidir en la obligación del Gobierno de exigir judicialmente al Parlament catalán y al Govern de Carles Puigdemont que cumpla con la ley, tal como está haciendo. "No se trata solamente de dar una respuesta judicial, sino también de abordar un proyecto renovado de España que sea capaz de superar esta situación", ha añadido para reinvidicar sus posiciones federalistas y la necesidad de abordar una reforma de la Constitución.

Mariano Rajoy y Ximo Puig, en la puerta del Palacio de la Moncloa. (EFE)
Mariano Rajoy y Ximo Puig, en la puerta del Palacio de la Moncloa. (EFE)

Rajoy ha recibido a Puig antes que al líder del PSOE, Pedro Sánchez, y que a Albert Rivera. La reunión, con la que Puig planeaba introducir agenda valenciana en el debate nacional, ha quedado completamente eclipsada por el debate catalán. Un debate en el que la cuestión económica, en lo que se refiere al reparto de recursos entre administraciones, también juega un papel. Así lo entiende Ximo Puig, que ve en desafío independentista una motivación política, pero también de fiscalidad y relación económica con el Estado. Por esa rendija es donde el dirigente socialista ha tratado de colocar un mensaje favorable a los intereses valencianos. Según ha asegurado, ha encontrado buena predisposición en el presidente del Gobierno.

Ha sido su segundo encuentro oficial, tras una primera recepción el 2 de noviembre de 2015, pocos meses después de la toma de posesión de Ximo Puig. Casi dos años después encima de la mesa están los mismos problemas y la agenda apenas se ha modificado. Desde la Generalitat apenas ha variado la lista de reivindicaciones: más infraestructuras y una reforma de la financiación atascada por la ausencia de consenso autonómico y la alergía de Mariano Rajoy a tomar la iniciativa y resolver conflictos enquistados.

Sin consenso entre territorios

Pese a la parálisis en la negociación, los servicios de comunicación de Moncloa no han dudado en lanzar un tuit de Rajoy aludiendo a la visita de Puig y señalando que el Gobierno está "a favor de consensuar un modelo de financiación que beneficie a todos". El presidente traslada la responsabilidad de la falta de acuerdo a las discrepancias internas dentro de las autonomías gobernadas por los socialistas y reclama una posición común al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, aunque es cierto que tampoco hay consenso en los territorios en manos del PP. Comunidades como Castilla y León o Galicia pierden posiciones con el nuevo modelo propuesto por la comisión de expertos y no son nada partidarias de segur dando pasos en su la reforma.

Las expectativas de que del encuentro salieran acuerdos y compromisos eran escasas. Rajoy visitó Valencia la semana pasada con motivo de la interparlamentaria del PP, pero no visitó oficialmente al ‘president’ valenciano. Lo emplazó a un encuentro en el Palacio de la Moncloa este jueves en un contexto territorial en el que los partidos del Consell del Botánico quieren elevar el tono y tratar de colar una voz valenciana en el debate territorial. Sin embargo, lo que iba a ser una reunión de apenas trinta minutos se ha convertido en una sesión de trabajo de casi dos horas en la que Rajoy incluso ha mostrado su disposición a introducir en el marco general del debate de la reforma de la financiación la intruducción de mecanismos de mutualización de deuda o quitas del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). "Rajoy está abierto a que en el marco general de la discusión se abode la cuestión de la deuda", ha dicho Puig. Su interpretación es que esas quitas podrían servir para propiciar un consenso si se emplean en la negociación entre autonomías y como elemento de compensación. No solamente la Comunidad Valenciana quiere una solución a lo que considera una deuda 'histórica' derivada de su condición de región infrafinanciada y asistida por préstamos del Gobierno central. Otros territorios como también Cataluña y Andalucía están la misma situación.

Evolución de la posición de las autonomías con la propuesta del nuevo sistema en financiación per capita sobre base 100. (Fedea)
Evolución de la posición de las autonomías con la propuesta del nuevo sistema en financiación per capita sobre base 100. (Fedea)

La estrategia del Gobierno valenciano para intentar desbloquear la reforma (y la vez reforzar un discurso victimista que le reporta votos) es elevar el tono reivindicativo. Puig y su socia de Compromís, la vicepresidenta Mónica Oltra, quieren montar una manifestación por la exigencia de mayor financiación coincidiendo con la conmemoración del 9 d’Octubre, el Día de la Comunidad Valenciana.

El dicurso político se legitima por la posición de desventaja de la Comunidad Valenciana en el reparto territorial de recursos. Es la autonomía peor financiada, con un desequilibrios entre ingresos y necesidades de gasto para cubrir competencias básicas que cada año provoca un agujero de más de 1.500 millones de euros. Según la simulación efectuada (vea documento) por el 'think tank' Fedea, la propuesta elaborada por la comisión de expertos para la reforma del sistema implicaría una inyección de poco más de 740 millones de euros adicionales para la Comunidad Valenciana. Es una cantidad insuficiente para el Gobierno valenciano, pero que aliviaría la asfixia financiera y la dependencia del Ministerio de Hacienda vía endeudamiento a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA). Aún con el nuevo modelo, en financiación por habitante ajustado, la autonomía valenciana aún estaria por debajo de la media española, aunque pasaría de un índice de un 92 sobre a 100 a un 98,5, un 96 el primer año si se aplica la compensación transitoria de 2.600 millones para los territorios que perderían porcentaje de fondos con el nuevo reparto.

Comunidad Valenciana
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios