quiere seguir aforada

Rita Barberá pretende atrincherarse en el Senado aunque el Supremo la impute

La exalcaldesa traslada a su entorno que no piensa renunciar al fuero. La defensa de Rajoy ("ella dice que es inocente") sorprende en el PPCV, que duda de que aguante la presión

Foto: Rita Barberá (EFE)
Rita Barberá (EFE)

La senadora Rita Barberá se prepara para resistir el asedio judicial que le viene encima. El Tribunal Supremo ya ha remitido al juzgado de instrucción número 18 de Valencia la certificación de que efectivamente la exalcaldesa tiene asiento en la Cámara territorial y, por tanto, es aforada. El trámite permite ahora al instructor Víctor Gómez remitir una exposición razonada y fundamentada sobre la existencia de los posibles indicios de delito de blanqueo de capitales contra Barberá para que sea investigada por el alto tribunal. Se trata de un procedimiento que puede alargarse varios meses porque, antes de abrirse o no una causa, el expediente debe pasar primero por manos del fiscal para después remitirlo a la sala penal. 

[Lea aquí: 'Barberá: “Hay una condena mediática. La alcaldesa no ha tenido nunca una caja B” y consulte 'La comparecencia de Barberá en 10 frases']

El mero hecho de que el juez de Valencia haya iniciado los tramites es indicativo de cuáles son sus intenciones. Según ha trascendido hasta ahora, Barberá podría haber tenido conocimiento de la presunta trama de blanqueo en la que participaron asesores y concejales del grupo popular en el ayuntamiento de la ciudad para financiar irregularmente al partido mediante donaciones para la campaña de las municipales de 2015. La cantidad blanqueada no es excesiva (50.000 euros en total), pero se trata de un delito penado con entre seis meses y seis años de cárcel. Los hechos revelan además la existencia de una caja b en la formación de la gaviota en Valencia en la etapa en que ella estaba al frente de la alcaldía.

Su renuncia implicaría hacerse la foto en un juzgado de primera instancia para a continuación despedirse definitivamente de la vida pública

Todos estos indicios no parece que vayan a ser suficientes para que Barberá entienda que tiene, al menos, una responsabilidad política y dé el definitivo paso atrás que le han pedido algunos de sus compañeros de partido. La senadora ha trasladado a su entorno y también al presidente del Gobierno en funciones y del PP, Mariano Rajoy, que no tiene previsto renunciar a su aforamiento aunque finalmente resulte imputada por el Supremo. El cargo de senadora es el último capítulo de una carrera política de casi tres décadas. Su renuncia implicaría hacerse la foto acudiendo a declarar en un juzgado de primera instancia para a continuación decir adiós de forma definitiva a la vida pública.

La senadora, con Mariano Rajoy y Alberto Fabra. (EFE)
La senadora, con Mariano Rajoy y Alberto Fabra. (EFE)

Ayer, el propio Rajoy desveló lo que está comentando en su formación: “Ella dice que es inocente. Hay muchas personas a las que se les acusa de algo y luego son inocentes”, señaló en una entrevista en Antena 3. El mensaje de esperar y ver fue replicado después por Génova en boca de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, y de Fernando Martínez Maillo, para sorpresa una vez más de sus compañeros valencianos.

“Ella quiere estar aforada, aunque no está claro que pueda resistir la presión”, señala un alto responsable de la dirección regional del PPCV

“Ella quiere estar aforada, aunque no está claro que pueda resistir la presión”, señala a El Confidencial un alto responsable de la dirección regional del PP valenciano. Todo el partido va a estar pendiente de cómo reacciona la dirección nacional en el caso de que finalmente Barberá resulte imputada (investigada). Si hay nuevas elecciones, la imputación interferirá seguro en la campaña electoral, y su resistencia amplificará más si cabe las posibles nuevas revelaciones que surjan de la operación Taula. El sumario sigue secreto, pero se da por hecho que tarde o temprano aparecerán los pinchazos telefónicos que van sonrojar una vez más a un partido en el que las bases están agotadas de ver casos de corrupción. Las conversaciones interceptadas por la Guardia Civil que atañen al exhombre fuerte de Valencia Alfonso Rus y su núcleo cercano son las que más preocupan en las filas del PPCV.

Rita Barberá pretende atrincherarse en el Senado aunque el Supremo la impute

Los antecedentes de casos similares a los de Barberá no benefician al PP ni a Rajoy. Los populares reclamaron de forma reiterada la dimisión de Manuel Chaves y José Antonio Griñán como diputado y senador, respectivamente, cuando fueron imputados por el Supremo por el caso de los ERE.

De momento, Rita Barberá sigue encerrada en casa, con escasas salidas a la peluquería. Ha sido citada para comparecer en las Cortes Valencianas el próximo lunes para que dé explicaciones de su posible participación en la trama de corrupción que investiga la operación Taula, pero aún no ha confirmado si atenderá el mandato del Parlamento autonómico.

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