Sin pistas del nuevo Govern o las tres semanas perdidas por ERC y JxCAT
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Sin pistas del nuevo Govern o las tres semanas perdidas por ERC y JxCAT

El bloqueo entre ERC y JxCAT va acercando Cataluña a la fatídica fecha del 26 de mayo, cuando si no se escoge nuevo 'president', habrá convocatoria automática de elecciones

placeholder Foto: El candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)
El candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)

Martes, 30 de marzo. Pere Aragonès recibe el segundo revolcón en la votación del Parlament y no logra ser investido. JxCAT se abstiene. En aquel momento, se explica que pese a la situación se negociará rápido y se cerrará un acuerdo. Sin embargo, han pasado tres semanas desde entonces y solo se han celebrado tres reuniones: una el 7 abril, otra el 15 de abril y la última el pasado viernes, telemática. Y no ha habido avances significativos.

Así que tres semanas perdidas mientras la Generalitat en funciones está intentando vacunar al máximo de catalanes posible. Tres semanas perdidas mientras el bloqueo entre ERC y JxCAT va acercando Cataluña a la fatídica fecha del 26 de mayo, en la que si no se escoge nuevo 'president', habrá convocatoria automática de elecciones.

ERC asegura que hay prisa. "El país no puede esperar", es el mantra que repiten los republicanos. JxCAT, por el contrario, repite que "no hay prisa" y que lo importante es cerrar un acuerdo por cuatro años. Como las negociaciones no avanzan, lo complicado ha sido inventarse excusas para justificar el parón en un momento tan delicado. El Consell per la República ha sido la más notoria, pero no la única.

Foto: El candidato de ERC a la Presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)

El pasado sábado, ERC remitió un documento de 60 páginas en donde se detallaba la estructura de la nueva Generalitat. Según ERC, no ha habido respuesta. En JxCAT, por su parte, son más vagos, afirmando que "se han intercambiado propuestas". Como si una negociación de este tipo se pudiera sacar adelante por WhatsApp. Pero así lo están haciendo: por WhatsApp. Muchas veces, lo que se intercambia por esta mensajería son bravatas de un bando a otro, ni propuestas ni pactos, según explican fuentes de ambas formaciones conocedoras de las bambalinas de la negociación.

En la práctica, ERC ha quedado atrapado entre el silencio de Carles Puigdemont desde Waterloo —que en Cataluña cada facción de su partido interpreta como quiere—, el aislamiento de Jordi Sànchez en la prisión de Lledoners, convertido en el interlocutor principal, y la voluntad de un sector de JxCAT de pasar a la oposición, entre los que se encuentran la presidenta del Parlament, Laura Borràs, el siguiente en la lista del partido, el empresario Joan Canadell, o los diputados Francesc Dalmases y Salvador Vergès. Estos tres factores combinados han resultado letales para que las conversaciones puedan concretarse.

Jordi Sànchez —con su manera de dilatar los tiempos, típica en su estilo de negociar, y la forma en que a veces apuesta por la posición de Borràs (en ERC, lo entienden como farol)— asegura que quieren entrar en el Ejecutivo catalán, pero tampoco ayuda a que avancen los contactos entre los dos principales sectores del independentismo.

Justificaciones varias

En su última entrevista en Catalunya Ràdio, Pere Aragonès ya no sabía cómo justificar los retrasos. Comentó que había hablado con Puigdemont para buscar una manera de desbloquear los contactos. Atribuyó la difícil relación con Jordi Sànchez por su encarcelamiento en Lledoners. Pero cada vez resulta más complicado entender por qué dos partidos independentistas sin grandes diferencias ideológicas no pueden pactar un Gobierno autonómico de coalición.

Se ha llegado a justificar el retraso por la condena de Jordi Sànchez en la cárcel

Los puntos en conflicto son varios. JxCAT quiere controlar TV3 a través de la presidencia de Corporación Catalana de Medios Audiovisuales. ERC espera seguir reteniendo la Conselleria de Economía. Con estos dos puntos pendientes de resolución, resulta imposible desbloquear el arranque de las negociaciones.

Desvinculación

El sector de JxCAT con cargos, que lidera Elsa Artadi, empieza a encontrar suicida la estrategia negociadora. Este sector quiere cerrar un acuerdo con ERC. Pero nadie habla en público. El miedo a acabar como Jaume Alonso Cuevillas, convertido en un cadáver político, es muy alto.

Mientras pasan los días, el grueso de la opinión pública ha desconectado. No hay inquietud entre los catalanes ante la perspectiva de que la Generalitat en funciones se prolongue meses más. El grueso de la población, tanto independentistas como constitucionalistas, ha desconectado de este conflicto político. También han influido los más de dos años de discurso soberanista asegurando que lo importante era la presidencia legítima de Waterloo. Entre unos y otros, han ido devaluando el papel y el peso de la Generalitat, y por tanto el conjunto de la población ha acabado relativizando el actual vacío de poder que se vive en Cataluña.

Martes, 30 de marzo. Pere Aragonès recibe el segundo revolcón en la votación del Parlament y no logra ser investido. JxCAT se abstiene. En aquel momento, se explica que pese a la situación se negociará rápido y se cerrará un acuerdo. Sin embargo, han pasado tres semanas desde entonces y solo se han celebrado tres reuniones: una el 7 abril, otra el 15 de abril y la última el pasado viernes, telemática. Y no ha habido avances significativos.

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