La Generalitat ultima un confinamiento de regiones sanitarias para este fin de semana
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El covid-19 crece sin control

La Generalitat ultima un confinamiento de regiones sanitarias para este fin de semana

La Administración va preparando a los catalanes para cierres perimetrales tipo Igualada que podrían afectar a L'Hospitalet de Llobregat, Tarragona, Catalunya Central y Terres de l'Ebre

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La Generalitat ultima un confinamiento de regiones sanitarias para este fin de semana

La Generalitat ultima un confinamiento perimetral de las regiones sanitarias más castigadas por el coronavirus para este fin de semana, según han explicado fuentes de la Administración catalana. Según explicaron ayer responsables de Salut en rueda de prensa, las zonas con peores datos epidemiológicos son L'Hospitalet de Llobregat, Tarragona, Catalunya Central y Terres de l'Ebre. En estas zonas y otras que podrían añadirse, sus habitantes no podrían ni entrar ni salir, salvo las excepciones que marque la propia Administración. Sin embargo, por el momento, se ha evitado anunciar la medida y se ha preferido ir preparando poco a poco a la población.

Esta es la propuesta que Salut ha puesto sobre la mesa en la reunión del Procitat, el comité de emergencias de la Generalitat, que tuvo lugar ayer por la tarde, según han adelantado fuentes de la propia 'conselleria' y también otras fuentes conocedoras de los debates internos entre departamentos sobre esta cuestión en el seno de la Generalitat. Se quiere evitar así el cierre de municipios por el que ha optado el País Vasco, que se considera mucho más lesivo para la economía y para los trabajadores que trabajen fuera de su ciudad de residencia.

La Generalitat estudia un confinamiento de fin de semana o durante 15 días

Pere Aragonès, ahora presidente de la Generalitat en funciones, y su equipo de la Conselleria de Economía defienden que este cierre perimetral sería el mal menor: permitiría que los comercios siguiesen abiertos y dañaría menos la economía catalana. Además, en teoría, debería conseguir que las regiones donde la pandemia se encuentre más extendida no dañasen otras zonas en las cuales el virus no se haya extendido tanto.

La decisión se tomará mañana jueves, en paralelo a que los bares y restaurantes sigan cerrados para cambiar a la baja la tendencia de crecimiento. Y no entrará en vigor hasta el fin de semana. Continuarán en vigor el toque de queda, las clases a distancia en la universidad y el resto de restricciones que ya se han aplicado y que son las más duras de España. Fuentes de la Generalitat han explicado que, en caso de unas cifras excepcionalmente malas, la medida podría avanzarse a hoy mismo. Se ha consultado a la Conselleria de Salut sobre las medidas que se habían propuesto en la reunión del Procicat, pero no se ha obtenido respuesta.

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En la fase de desescalada, la Generalitat ya utilizó las regiones sanitarias para aplicar diferentes velocidades al regreso a lo que entonces se denominó como 'nueva normalidad'. Ahora, con el estado de alarma delegado en la Generalitat, las regiones sanitarias vuelven a ser la referencia administrativa, aunque su alcance no está claro para la mayoría de los ciudadanos. Los catalanes tienen claro dónde está su centro de Atención Primaria, pero no dónde empieza y acaba su región sanitaria.

La Generalitat se centró ayer en preparar a los catalanes para estos nuevos confinamientos por el coronavirus, que comenzarán previsiblemente este fin de semana, según fuentes de Salut, para evitar la movilidad en Todos los Santos, que este año cae en domingo, el próximo 1 de noviembre. Como ha dicho en rueda de prensa Jacobo Mendioroz, director de la nueva Unidad de Seguimiento del Coronavirus en Cataluña: “No es el momento para Halloween y sé que siempre que digo esto nunca se cumple”. Ningún político ha dado la cara y han dejado a las segundas filas que se coman el marrón.

La Generalitat ha ido tomando medidas muy duras, como el cierre de la restauración, pero sin lograr que las cifras epidemiológicas mejoren


Los datos son malos y, como ha explicado el secretario general de Salut, Marc Rementol “se necesita tiempo para tomar la decisión”. Fuentes del Palau han apuntado al jueves para que se vuelva a reunir el Procicat y entonces se decidirá todo: prolongación de cierre de bares y restaurantes, seguir con el toque de queda y añadir el confinamiento perimetral de las regiones sanitarias más perjudicadas. Así, se esquivaría el temido confinamiento domiciliario, el que más daña la economía.

Como ha dicho Ramentol, “no hay una guía para comportarse con este virus”. Traducción: no sabemos qué hacer y vamos probando, solo que no se le dice así a la población. Lo que sí ha dejado muy claro el número dos de la Conselleria de Salut es que “la epidemia está en expansión y lo estará los próximos días; necesitamos dar nuevos pasos”. Traducción: con esta tendencia, las cifras no mejorarán de aquí al jueves. Por tanto, cabe preguntarse: ¿por qué esperar al jueves si ya se sabe que las cifras de los próximos días serán catastróficas?

Medidas incómodas

Fuentes de la Generalitat han explicado que en el seno del Procicat la discusión fue tensa, que los técnicos de Salut pedían medidas inmediatas, al considerar que se llegó tarde a cerrar bares y restaurantes, lo mismo que se llegó tarde a pedir el estado de alarma. Según ellos, ahora se volverá a llegar tarde de nuevo.

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Por otro lado, los políticos han pedido tiempo. Pere Aragonès (ERC) quiere presentarse a las elecciones. JxCAT se siente cómodo con otros temas: ayer mismo presentó una Agencia Espacial Catalana, sí, como suena. Meritxell Budó se pasó la rueda de prensa del Govern lanzando pelotas fuera.

Aplazando decisiones

Lo más cómodo ayer fue aplazar las decisiones. Y eso hizo Budó, que aseguró que antes de tomar nuevas medidas, que ya anunció que serían “restrictivas”, había que analizar datos como la evolución de las cifras de hospitalizados y de ingresados en UCI.

Pues bien, solo horas después, por la tarde, Ramentol dio esas cifras. Y daban miedo. El 80% de las camas UCI en Cataluña ya está ocupado y el 46% de ellas con pacientes covid, que suman 368 a día de ayer. El número de muertos alcanzó la cifra de 39, además de 5.000 nuevos contagiados. En otras palabras, el sistema hospitalario catalán vuelve a estar a un paso del colapso.

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