Puigdemont lanza el anzuelo al exlíder de Podemos, a la CUP y a algunos CDR
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MUEVE SUS HILOS PARA FORMAR SU LISTA

Puigdemont lanza el anzuelo al exlíder de Podemos, a la CUP y a algunos CDR

Su intención es pescar en las aguas revueltas de la izquierda. Y no entra ya al cuerpo a cuerpo con ERC, sino con la propia izquierda extremista y anticapitalista de la CUP

Foto: Puigdemont lanza el anzuelo al exlíder de Podemos, a la CUP y a algunos CDR
Puigdemont lanza el anzuelo al exlíder de Podemos, a la CUP y a algunos CDR

A río revuelto, ganancia de pescadores. Y el pescador catalán por excelencia, hoy por hoy, es el fugado Carles Puigdemont. Fagocitó a Convergència Democràtica (CDC), al PDeCAT, a la Crida Nacional que él mismo había creado y ahora quiere destruir todo lo que huela a independentismo para ser el 'señor de los anillos' de Cataluña. Su estrategia pasa por hacer ver que a su alrededor se ha creado el 'gran Movimiento' (así lo denominan los independentistas más radicales) que liberará a Cataluña de España.

Para ello, necesita recoger por el camino sensibilidades diferentes. Su hombre de confianza y quien le ha servido de gancho en esta estrategia es el encarcelado Jordi Sànchez, que de las filas del PSUC (comunista) se reconvirtió al exacerbado independentismo de Puigdemont. A su entorno, atrajo también al exsocialista y exrepublicano Toni Comín, exconsejero de Salud y eurodiputado como él. Y a otros personajes que antes no habían tenido cargos políticos pero a quienes Puigdemont situó en el tablero político. Repartió cargos y prebendas y tejió una intrincada red de intereses. Entre esos personajes se sitúa el actual 'president', Quim Torra, cuya única militancia fue en el extremista Reagrupament (una escisión de ERC), al que le afilió su cuñada Ruth Carandell. Porque Torra no milita en el PDeCAT ni militó en CDC, ni en UDC, ni en ninguno otro de los partidos tradicionales catalanistas.

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El empeño de Puigdemont, en estos momentos, es más difícil: quiere que en sus listas figuren nombres mediáticos. Si en alguna ocasión lanzó el anzuelo a personajes como la inefable Pilar Rahola —exdiputada de ERC, luego emigrada al Partit Independentista—, o a la exsocialista Beatriz Talegón o el catedrático Ramón Cotarelo —llegó a Cataluña de la mano de ERC y acabó convirtiendo al partido republicano en su máximo enemigo ante los aplausos del entorno de Puigdemont—, ahora lo hace con el exlíder de Podemos en Cataluña, Albano Dante Fachín. Al expodemita ya le ofreció incorporarse a su proyecto hace meses, cuando Fachín apostó abiertamente por el independentismo. El fugado consiguió incluso que accediese a integrar la cúpula del Consell per la República, un traje político que viste mucho pero que está vacío de contenido. Consiguió que Som Alternativa, la plataforma de Fachín, se integrase en este invento, ideado para recaudar 10 millones de euros de sus afiliados. No ha llegado a la décima parte, pero la ventanilla sigue abierta para los que quieran seguir apoquinando dinero.

El Consejo de Gobierno del Consell incluye a los políticos fugados en Waterloo, a la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie; al líder de Demòcrates de Catalunya —partido escindido de UDC—, Antoni Castellá; al coordinador de organización política de Poble Lliure, Guillem Fuster; al alto cargo de ERC Isaac Peraire; al cantautor Lluís Llach; a la diputada Aurora Madaula; al exsecretario general de la Crida —el invento finiquitado de Puigdemont—, el excomunista Toni Morral; a la actual directora general de Memoria Democrática de la Generalitat, Carme García —también exdiputada comunista—; y a Marta Sibina, exdiputada de Podemos y compañera sentimental de Albano-Dante Fachín. Todo un elenco variopinto que sobre el papel queda muy bien pero al que le falta chispa y perfil.

Pescar en aguas revueltas

Para su lista en las próximas elecciones, donde se juega mucho, Puigdemont necesita mucho más. Su intención es pescar en las aguas revueltas de la izquierda. Y no entra ya al cuerpo a cuerpo con ERC, sino con la propia izquierda extremista y anticapitalista de la CUP. Toda ayuda es poca. En esta tesitura, al 'expresident' fugado le conviene transmitir la imagen de una gran transversalidad. Su principal reto es atraerse al principal de los que componen la CUP, Poble Lliure. "Poble Lliure no tiene recorrido dentro de una lista de JxCAT —explican a El Confidencial fuentes 'cuperas'—. En estos momentos existe ese debate interno, pero no hay preocupación dentro de la organización. Antes de que se rompa la CUP, se romperá Poble Lliure".

"Carles Puigdemont quiere hacer ver que reúne a su alrededor una gran fuerza transversal, pero todo es una cortina de humo"

En la formación anticapitalista sostienen que el nombre de la CUP no se va a deteriorar, ya que es una 'marca' electoral muy potente. "En primer lugar, si alguien se decide a irse con JxCAT, será a nivel personal. No será una fuga mayoritaria. Pero no entendemos que activistas de izquierdas se puedan ir con una fuerza como JxCAT que es de derecha. No existe preocupación por eso. Evidentemente, nosotros queremos que Poble Lliure siga dentro de la CUP, pero si quiere irse, que se vaya".

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Sin embargo, Poble Lliure no quiere irse en solitario. Aquí es donde entraría en escena la oferta que Puigdemont hizo a Albano-Dante Fachín. El expodemita entraría dentro de una terna en la que el fugado incluye a Poble Lliure —el mayor partido de los que componen la CUP— y a algunos comandos de los comités de defensa de la República (CDR). La oferta es firme, según han confirmado fuentes independentistas a El Confidencial. "Puigdemont quiere hacer ver que reúne en torno suyo una gran fuerza transversal, pero todo es una cortina de humo. Hubo una oferta en firme a Albano y a Poble Lliure y hay un debate interno intenso sobre esta cuestión. Los de Poble Lliure no quieren dar el paso si no se suman los 'albanistas' y algunos sectores de los CDR para no quedar como traidores a la izquierda independentista. Piensan que o se van todos o ninguno, pero ya se verá", explican estas fuentes. "Lo que quiere Puigdemont es vender un espacio superamplio y supertransversal atrayéndose ahora a los 'albanistas', a Poble Lliure y a algunos CDR, pero lo vemos más como una operación de imagen que como otra cosa. Poco pueden aportar estos sectores a un proyecto como JxCAT, que representa a los sectores más derechistas de Cataluña", explica otra fuente.

El caballo de Troya de Puigdemont

La tensión es tremenda, porque no hay que descartar un buen resultado de Puigdemont en las próximas elecciones. Esa perspectiva ha hecho que muchos cuadros del PDeCAT, el partido 'hermano' en el que hasta ahora militaba Puigdemont, se hayan pasado a las filas de JxCAT, con la esperanza de arañar cargos en un futuro Govern.

Todos saben que a Puigdemont le gusta pagar favores con cargos: metió como diputado a su propio abogado, Jaume Alonso-Cuevillas, y como senador a su amigo del alma, el empresario 'Jami' Matamala, por ejemplo. Paralelamente, la última amarra que tenía Puigdemont con el PDeCAT se difuminó este viernes: la vicepresidenta de esta formación agónica, Miriam Nogueras, dejó su cargo en el partido heredero de Convergència. En realidad, era el caballo de Troya que tenía Puigdemont dentro del PDeCAT y la voz más potente que pedía la disolución del PDeCAT y su integración en JxCAT. Pero, el control de la estructura de la formación heredera de CDC ha sido misión imposible para Puigdemont, que ahora la abandona al pairo. El cascarón que capitanea David Bonvehí cuenta, pues, solo con una baza para que alguien le guiñe el ojo: posee los derechos electorales de JxCAT, por lo que es el PDeCAT el que decide quién va a los debates televisivos de la campaña y, además, es el partido que recibirá las cuantiosas indemnizaciones públicas para sufragar la campaña.

En otras palabras: a Puigdemont le interesa ahora solo esa cuestión, ya que Junts per Catalunya (JxCAT), aunque es la marca de Puigdemont, no ha sido un partido político hasta el pasado fin de semana y no tiene ningún derecho electoral. O sea, no tiene cuota de pantalla. Pero también es cierto que Puigdemont tiene una 'marca' propia que arrastra masas, aunque sea a golpe de tuit. Lo que le falta es que esa 'marca' se vea reforzada con otras lucecitas que le den perfil, profundidad y transversalidad a su proyecto.

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