Más allá del Ministerio de Sanidad

Pedro Sánchez ficha a Salvador Illa como nuevo ministro sin cartera para Cataluña

El futuro ministro mantiene buenas y fluidas relaciones con figuras relevantes del independentismo y ha sido clave para conseguir el apoyo de ERC a la investidura del PSOE

Foto: Salvador Illa, nuevo ministro de Sanidad. (EFE)
Salvador Illa, nuevo ministro de Sanidad. (EFE)
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Pedro Sánchez ha fichado al actual secretario de organización del PSC, Salvador Illa, como nuevo ministro sin cartera para asuntos catalanes. Esta es la lectura que se hace no solo en el PSC sino en la mayor parte de los partidos políticos de Cataluña consultados sobre su designación como futuro ministro de Sanidad. Más allá de ser un buen conocedor de la administración y de la gestión pública, Illa mantiene buenas y fluidas relaciones con figuras relevantes del independentismo y ha sido uno de los hombres clave que consiguió el apoyo de ERC a la investidura de Sánchez.

Salvador Illa carece de experiencia en temas de Sanidad, si bien es un buen conocedor de la cosa pública: fue director general de gestión de infraestructuras del Departamento de Justicia de la Generalitat durante el tripartito que presidió José Montilla, entre 2005 y 2009 y gestor económico del Ayuntamiento de Barcelona. Sanidad tampoco es una cartera de muchas competencias. En los temas pendientes que puede tener en su agenda puede estar la ampliación de la Ley del Aborto, en especial en los requerimientos para las menores de edad. Y también los ajustes en la legalización del consumo de cannabis. Pero en todo caso no supondrá un agenda muy ajetreada. Y siendo Salvador Illa un trabajador infatigable la lectura que se hace de su nombramiento es que acabará siendo el responsable de engrasar la relación del gabinete de Sánchez con Cataluña y todo lo que eso supone.

Illa llegó a la mesa de negociación que cerró el pacto con ERC por ser una persona de la máxima confianza de Pedro Sánchez, según explican fuentes conocedoras de cómo se cuajaron los contactos. Mantiene una muy buena conexión con Marta Vilalta, portavoz de los republicanos y quien también participó en la mesa que negoció la abstención de los de Oriol Junqueras en la investidura. Por tanto, Illa se ha encargado de reconstruir los puentes entre socialistas y republicanos después de las heridas y desconfianzas que dejó el tripartito.

Si Pedro Sánchez quiere que la legislatura dure, esa legislatura por la que nadie apuesta que llegue a los dos años, será necesario alcanzar pactos con ERC para cuestiones como aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Y en medios tanto del PSC como de ERC se augura que el papel de Salvador Illa resultará fundamental, más allá del que desempeñe en la cartera de Sanidad.

Más allá del PDeCAT

Pero también con el resto de formaciones soberanistas mantiene buena relación, según apuntan fuentes del partido. Es el caso del presidente del PDeCAT, David Bonvehí, con el que Illa ha demostrado que le unen fuertes vínculos. Gracias a estos lazos, Salvador Illa fue uno de los urdidores del pacto de la Diputación de Barcelona, por el cual los socialistas catalanes se aseguraron la presidencia de este organismo y desplazaron del poder de este ente a los republicanos.

Se podría alegar que las buenas relaciones de Illa se limitan a lo que era la antigua convergencia. En buena parte es verdad, porque la carrera de Salvador Illa se forjó como alcalde de un ayuntamiento del Vallès, La Roca, cargo que desempeñó durante 10 años, entre 1995 y 2005. Y el PDeCAT siempre ha sido fuerte, lo sigue siendo, en términos de poder municipal en Cataluña. Pero los tentáculos de Salvador Illa también van más allá.

Salvador Illa consulta su ordenador en un acto. (EFE)
Salvador Illa consulta su ordenador en un acto. (EFE)

Así, por ejemplo, mantiene muy buena sintonía con Ferran Mascarell, antes socialista y ahora uno de los impulsores de La Crida, ese partido de nuevo cuño, entre populista y soberanista, que auspicia Puigdemont. Mascarell es como el Guadiana de los independentistas. Cuando ya nadie se acordaba de él, la salida de Puigdemont del Parlament para poder ser europarlamentario ha provocado que entre a la cámara el siguiente de la lista. Y, sorpresa, el siguiente de la lista es Mascarell, del que ya se habla como futuro presidente de la Generalitat si al final Quim Torra queda inhabilitado dentro de unos meses.

Tema medular

Cataluña será el tema medular de esta legislatura. Y nadie se conoce ese temario como Salvador Illa. Para Pedro Sánchez, Salvador Illa será ese artificiero necesario para atravesar el campo de minado que supone el conflicto catalán. Su capacidad para llegar a acuerdos con tirios y troyanos ya ha quedado más que demostrada. Ahora hace falta que ponga esa virtud al servicio del Ejecutivo de Pedro Sánchez para que el primer gobierno de coalición en la historia de España no sea flor de un día.

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