Artículo publicado en el 'Diari de Girona'

Un exdiputado del PDeCAT avala investir a Sánchez y airea la división en JxCAT

La "dificultad de conciliar las dos visiones" dentro de JxCAT, según Jordi Xuclà, "se hace cada día más evidente para cualquier persona que analiza los hechos con una cierta objetividad"

Foto: El exdiputado del PDeCat Jordi Xuclá, en una imagen del pasado febrero. (EFE)
El exdiputado del PDeCat Jordi Xuclá, en una imagen del pasado febrero. (EFE)

El exdiputado del PDeCAT en el Congreso Jordi Xuclà ha apostado abiertamente por facilitar la investidura de Pedro Sánchez y ha puesto de manifiesto la división estratégica en JxCAT, que puede llevar a una escisión entre quienes tienen una visión "maniquea" del conflicto catalán y los "reformistas".

En un artículo publicado en el 'Diari de Girona', titulado "JxCAT, ¿cátaros o reformistas?", Xuclà reconoce que los 13 diputados de ERC en el Congreso disponen de una fuerza "indispensable" para decantar la investidura de Sánchez y están en buena posición para negociar con los socialistas.

Mientras tanto, los ocho diputados de JxCAT en Madrid, dice Xuclà, también deben posicionarse, aunque en su caso no hay unidad, porque cohabitan dos visiones muy distintas: la de los herederos de la antigua Convergència y la de los independientes que se fueron incorporando a este espacio tras los hechos de octubre de 2017.

Destaca que "algunos" de estos diputados -en referencia velada a la exconsellera y portavoz de JxCAT en el Congreso, Laura Borràs, entre otros- "marcan distancias e incluso repudian" el "histórico espacio convergente".

La "dificultad de conciliar las dos visiones" dentro de JxCAT, según Xuclà, que fue diputado del PDeCAT hasta las elecciones del 28 de abril, "se hace cada día más evidente para cualquier persona que analiza los hechos con una cierta objetividad", señala en la misiva de la que se ha hecho eco la agencia Efe.

"¿Los convergentes partidarios de que JxCAT facilite la investidura del único gobierno posible que se puede formar, y que utilice su fuerza electoral para el cumplimiento de todo lo que pueda conseguir en el campo programático, nos tenemos que dar por vencidos? ¿Hemos de ver con los brazos cruzados cómo este intervencionismo efectivo en la política española lo ensaya solo ERC?", se pregunta.

Haciéndose eco de quienes vaticinan una posible escisión en JxCAT, afirma que los "dos mundos que cohabitan" en este espacio "tienen muy difícil mantenerse en armonía en el futuro", porque "han cristalizado en la sociedad dos mundos políticos diferentes: los irredentos y los partidarios del pacto y el acuerdo".

"Los cátaros -el dualismo maniqueo entre el bien y el mal- y los reformistas, dos formas de ver el mundo que deberán encontrar sus propios caminos en un futuro bien cercano", añade.

Reunión en Waterloo

La carta de Xuclà en el 'Diari de Girona' coincide con la información adelantada por El Confidencial este sábado, en la que se indicaba que el ‘expresident’ de la Generalitat Carles Puigdemont ha convocado este lunes a todos los diputados y senadores de JxCAT en Waterloo para recibir instrucciones y valorar la actualidad política.

Se trata de una jugada estratégica con la que Puigdemont pretende estudiar la coyuntura política por un lado y, por otro, abortar un motín a bordo. Una parte de Junts per Catalunya (JxCAT), pero especialmente una parte importante del PDeCAT, está harta de que las decisiones se tomen unilateralmente y a dedo desde Bélgica y preparan una revolución interna, como indicaba el periodista Antonio Fernández.

En realidad Puigdemont lleva meses luchando por meter la cabeza en unas negociaciones para una investidura que en realidad quiere dinamitar

Según adelantó este periódico esa revolución puede producirse en el consejo nacional del PDeCAT que se celebrará el próximo 14 de enero. Los críticos quieren recuperar poder y terreno, abandonando el “tacticismo caudillista” que, a su juicio, ha llevado al partido heredero de Convergència a un callejón sin salida.

La lista de agravios que le echan en cara al fugado es potente. Primero, la pérdida de apoyo social del proyecto de JxCAT, por falta de un ideario social y político. Y segundo, la falta de peso político que la formación heredera de Convergència Democràtica (CDC) tiene en el proyecto de Puigdemont y en las decisiones que se toman.

Objetivo: dinamitar las negociaciones

En realidad Puigdemont lleva meses luchando por meter la cabeza en unas negociaciones para una investidura que en realidad quiere dinamitar, según apuntaban fuentes de su entorno en Waterloo a este diario el pasado mes de noviembre. El 'expresident' está intentando participar en las conversaciones, a pesar de que no tiene intención alguna de que el actual secretario general del PSOE siga instalado en la Moncloa, como informaba Marcos Lamelas.

Laura Borràs, líder de JxCAT en el Congreso, pidió entonces que se reconociera a Puigdemont como interlocutor, pese a su complicada situación legal en España, y que lo mismo se aplique para el actual presidente de la Generalitat, Quim Torra. Sin embargo, ambos pertenecen al ala dura de JxCAT que prefiere alinearse con las tesis de la CUP y forzar una repetición electoral.

Como señalaba entonces este periódico, sectores del PDeCAT más posibilistas ya se estaban desmarcando de Puigdemont. El más destacado fue el 'exconseller' de Economía de la Generalitat Andreu Mas-Colell, que en un artículo en el diario 'Ara' pedía a ERC que apoyara la investidura de Sánchez ante lo malo para Cataluña de cualquier otra alternativa.

Ahora, apenas 15 días después, es Jordi Xuclà quien apuesta también por facilitar la investidura de Sánchez. Sí, no sí... en Cataluña siguen deshojando la margarita.

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