Crisis en el bloque soberanista

"O Puigdemont o Puigdemont": JxCAT exige a Junqueras renunciar a ser 'president'

JxCAT afirma sin miramientos en una nota pública: "Solo hay un tipo de gente que no quiere que Puigdemont sea investido president: los que no creen en la democracia". Sin matices

Foto: Carles Puigdemont, tras conocer los resultados de las elecciones. (Reuters)
Carles Puigdemont, tras conocer los resultados de las elecciones. (Reuters)

El ganador de las elecciones, Carles Puigdemont, negocia las condiciones de su regreso, según explican fuentes cercanas a JxCAT. La principal exigencia la ha elevado JxCAT a ERC: que en caso de que el 'expresident' no pudiese ser investido, Oriol Junqueras renuncie a optar a la presidencia de la Generalitat. Del "o referéndum o referéndum", de septiembre del 2016 al "O Puigdemont o Puigdemont" de diciembre del 2017. Un jarro de agua fría para los republicanos que más bien estaban jugando una partida de "O Puigdemont o Junqueras". Pero Puigdemont está siendo coherente con su programa de restauración del régimen que él representa. Y no se mueve de ahí.

Esta situación se ha puesto de manifiesto en reuniones que se han celebrado esta semana en Barcelona entre ERC y JxCAT. Por parte de JxCAT han participado Elsa Artadi y Eduard Pujol y Jordi Turull; mientras que por parte de ERC, han integrado el equipo negociador, Lluís Juncà, Josep Maria Jové y Sergi Sebrià, todo personas de la confianza de Junqueras. Los republicanos no han respondido, pero las exigencias de JxCAT han enfriado mucho las negociaciones, tanto que no se avanza ni en el proyecto de investidura ni en la constitución de la Mesa.

En las conversaciones con ERC, los representantes de JxCAT han amenazado con convertir a los republicanos en "cómplices del 155"

Esta exigencia de la plataforma del 'expresident' llevaría al bloqueo institucional y a la repetición de las elecciones en mayo, algo que Puigdemont cree que le beneficiaría, pues se siente reforzado después de la victoria obtenida el 21-D.

En esta línea hay que interpretar el críptico comunicado que ha hecho público JxCAT en el que se afirma sin miramientos: "Solo hay un tipo de gente que no quiere que Puigdemont sea investido 'president': los que no creen en la democracia".

En las conversaciones con ERC, los representantes de JxCAT han amenazado con convertir a los republicanos en "cómplices del 155" si no aceptan hacer 'president' a Puigdemont bajo cualquier circunstancia, lo que incluye también una presidencia a distancia, ya fuera desde la cárcel ya fuese desde Bélgica, según desvelan fuentes políticas conocedoras de los contactos entre ambas formaciones. Ese planteamiento ha molestado profundamente a Marta Rovira, la número dos de ERC, que tenía previsto viajar a Bruselas en los próximos días para reunirse con el 'expresident'.

Marta Rovira junto a Puigdemont en Bruselas. (Reuters)
Marta Rovira junto a Puigdemont en Bruselas. (Reuters)

Por tanto, ERC ha parado el reloj y está a la espera de lo que decida el 4 de enero el juez Pablo Llarena. Si Junqueras sale de la cárcel se quiere hacer valer su papel de vicepresidente legítimo, que es, precisamente, quien pude sustituir al "president legítim", Carles Puigdemont, en caso de que este no pueda ejercer el cargo. Las conversaciones para la investidura se han bloqueado. Y el bloque soberanista entra en crisis amargándose ellos mismos su victoria electoral.

Nervios en JxCAT

El comunicado de JxCAT evidencia nervios, tal vez provocados por la presión que ha ejercido Mariano Rajoy al acortar los tiempos de la negociación fijando la constitución de la cámara catalana para el 17 de enero. En su nota, JxCAT afirma que "Nosotros no nos vamos a mover el principio democrático: aquel que ha sido elegido democráticamente debe poder ser investido" y lanza algo más que una puya a ERC: "¿Como se puede construir la república si no defendemos primero nuestras instituciones?", se preguntan desde la plataforma que lidera Puigdemont.

Mientras, fuentes de ERC recuerdan que la diferencia de votos entre ambas formaciones fue muy exigua —11.000 papeletas— y que el resultado se parece más a un empate técnico que a una victoria indiscutible. Por tanto, según ese criterio, ERC tendría el mismo derecho que Puigdemont a presidir la Generalitat.

Desde JxCAT se niega la condición de demócrata a cualquiera que presente una alternativa a presidir la Generalitat al margen de Carles Puigdemont

En última instancia ERC apoya que Puigdemont regrese a Cataluña, pero el 'expresident' se niega a ser encarcelado o quiere negociar unas condiciones a las que el Gobierno español rechaza de pleno, lo que ha provocado esta crisis entre ambos partidos.

Pretensiones de Puigdemont

Fuentes del entorno del 'expresident' en Bruselas han apuntado que Carles Puigdemont aspira a acudir al Parlament, ser investido presidente de la Generalitat y luego acudir al Tribunal Supremo a declarar. Es decir, llegar al Supremo tocado por la púrpura del cargo. Pero le ha sido imposible obtener garantías de algo así por parte de nadie del Ejecutivo de Mariano Rajoy. La idea siempre es la misma: dañar al máximo la imagen del Gobierno español a nivel internacional ofreciendo un relato mediático de un 'president' de la Generalitat elegido democráticamente primero y posteriormente encarcelado.

El problema de Puigdemont es que basó toda su campaña en una única promesa: que si ganaba volvía a Cataluña. De forma inesperada venció en las urnas y ahora el precio del único punto de su programa, basado en la "dignidad", le parece demasiado elevado.

Cataluña

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