LOS INDEPENDENTISTAS IRÁN AL 20-D PARA DEFENDER EL ESTADO PROPIO

Mas denuncia un “juicio político” y “operación de acoso y derribo” de Madrid

El presidente de Cataluña ha señalado ante el Consell Nacional de su partido que la denuncia ante el TSJC por la consulta del 9-N es un juicio puramente político

Foto: El presidente catalán en funciones y líder de CDC, Artur Mas. (EFE)
El presidente catalán en funciones y líder de CDC, Artur Mas. (EFE)

El presidente catalán, Artur Mas, ya tiene otro clavo al que agarrarse: su declaración por presunta desobediencia al Tribunal Constitucional. Entre los días 13 y 15 de octubre, Mas ha de ir a declarar ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por haber celebrado el referéndum del 9 de noviembre de 2014 a pesar de la prohibición expresa del TC. Junto a él, están imputados por el mismo delito la exvicepresidenta del gobierno catalán, Joana Ortega, y la consejera de Educación, Irene Rigau.

A ello se agarra ahora Artur Mas para instrumentalizar la denuncia. "Tienen una prepotencia chulesca para administrar los resultados del 27-S. En un estado con un mínimo de solvencia democática, con más de un 77% de participación en las elecciones, en lugar de ordenar al fiscal general que asista a los procedimientos judiciales… ¡lo que debería haber hecho es retirar las querellas!”, clamó Mas durante la mañana del sábado ante el consejo nacional de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC).

El ‘president’ subrayó que "éste es un juicio que no tiene nada que ver con las leyes ni con el Estado de derecho", dando a entender que es un juicio puramente político. "Si algo avaló lo que hicimos el 9 de noviembre son las elecciones del 27 de septiembre –arengó el ‘president"- ¿Quién puede negar que lo que hemos hecho ahora es lo que tendríamos que haber hecho el año pasado? Pero hay una operación de acoso y derribo que se diseña desde los despachos del Gobierno español”.

Junts pel Si en la noche electoral del 27-S. (EFE)
Junts pel Si en la noche electoral del 27-S. (EFE)

Artur Mas hizo ante los suyos una interesadísima y maniqueísta lectura de los resultados electorales. Aseguró que "lo importante es cómo se ha comportado el pueblo en un momento de dificultad extrema para el país, momentos muy duros en los que incluso puede haber alguna tensión". Resaltó, en este sentido, la importancia de la “transformación radical de la mentalidad". "Mucha gente", dijo, "ha pasado del esquema de la autonomía al esquema de la independencia. Esto es un salto cualitativo que no tiene marcha atrás porque la gente ha llegado hasta aquí para quedarse".

Artur Mas reiteró por enésima vez que "el 27-S es un aval rotundo a la unidad de Cataluña de definir su futuro" y que "tres años de movilizaciones y esfuerzos muy grandes han tenido sentido, a pesar de los dolores de cabeza, las zancadillas, el juego sucio, las operaciones de acoso y derribo, los tribunales, las querellas y la Fiscalía… pero todo tenía sentido. El pueblo dijo basta, vamos a las urnas y decidimos nuestro futuro". Porque, para Mas, lo que ha demostrado el 27-S es que "la reacción del Estado es revisible y eso nos confirma que con este tipo de gente es difícil construir cosas positivas".

"Hemos ganado”

Insistió el dirigente catalán en que "el sí ganó las elecciones, porque tenemos el 48% de los votos frente al 39% del no". Y detalló la situación muy esquemáticamente: “Lo más importante del 27S está hecho y hemos ganado: primero, hubo una alta participación, para que se pudiese leer como plebiscito (Mas lo lee positivamente, aunque incluso los radicales de la CUP afirman que han perdido el plebiscito]; segundo, tenemos una mayoría absoluta soberanista, porque entre Junts pel Sí y la CUP sumamos 72 diputados [obvia, lógicamente, que esas mismas fuerzas tenían antes 74 diputados); y tercero, hay más síes que noes”.

Lanzó una advertencia a los independentistas: “Hemos llegado hasta aquí y ha sido una tarea que entre muchos. No lo estropeemos ahora entre pocos“

Acusó, eso sí, a Madrid de que "con su miopía política han inflado esl tema catalán" y aseguró que los independentistas representarán a las elecciones generales del próximo mes de diciembre. Pero con una premisa básica: "Podíamos decir que ya no son nuestras elecciones, pero no. Hasta el día antes de que Cataluña sea independiente, nos interesa estar ahí. No podemos fallar dentro del proceso soberanista y debemos defender nuestras posiciones. Pero cambiaremos los esquemas y defenderemos la soberanía, el derecho a decidir y el Estado propio".

Respecto a la situación de Cataluña, admitió que "hemos de tener en cuenta tres cosas básicas: claridad de objetivos, coraje y persistencia. Esto es más importante que cerrar un acuerdo en 15 días más o menos. Intentarán que nos cansemos, meternos miedo, confundirnos en los objetivos, pintar las cosas de color de rosa, España nos abrirá los brazos diciendo que seremos felices y que todo será bonito. Pero hemos aprendido mucho en 30 años como para saber lo que queremos".

Mas: Lo que hemos hecho entre muchos, no lo estropeemos entre unos pocos

 

Mas admitió que en estos momentos la prioridad es "implementar" los resultados del 27-S y eso es "pesado, lento y complejo". "Requiere tiempo y habilidades", prosiguió, "pero el 26 de octubre ha de quedar conformado el Parlamento y luego necesitamos un Gobierno que acabe de implementarlo y que decida cómo acumular las hojas de ruta”. Eso sí, a los radicales de la CUP les recordó que "nosotros tenemos 62 diputados y ellos, 10. No digo nada, pero ése es un mandato democrático, salido de las urnas. No hay que perder de vista eso. ¡Que ese mandato sea respetado!"

Por último, lanzó una advertencia envenenada a sus adversarios independentistas: "Hemos llegado hasta aquí y ha sido una tarea que hemos hecho entre muchos. No lo estropeemos ahora entre pocos". En otras palabras: o facilitan su investidura o el proceso fracasará por culpa de los otros. Como siempre.

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