Los Muñoz Ramonet buscan 'viejas glorias' del inmobiliario para edificar 234 viviendas
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La primera fase precisa de 60 millones

Los Muñoz Ramonet buscan 'viejas glorias' del inmobiliario para edificar 234 viviendas

El peso de una herencia puede ser grande. Los descendientes del histórico Julio Muñoz Ramonet andan detrás de socios en su plan de La Bordeta

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Los Muñoz Ramonet buscan 'viejas glorias' del inmobiliario para edificar 234 viviendas

El peso de una herencia puede ser muy grande. Y los herederos del histórico empresario del textil Julio Muñoz Ramonet están buscando que viejos rockeros del sector inmobiliario les desatasquen una de las mayores bolsas de suelo que quedan en la ciudad de Barcelona. En concreto, un proyecto para hacer más de 234 viviendas en el barrio de La Bordeta, cerca de Sants, en los terrenos conocidos como La Magòria, según explican fuentes del sector inmobiliario.

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Los terrenos son propiedad de Inmogaudir, la inmobiliaria controlada por una nieta de Muñoz Ramonet, Carmen Escrivá de Romaní Muñoz. Esta sociedad, a través de diversas permutas con el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat, ha acumulado suelo para hacer más de 1.300 viviendas en dos sectores separados por la calle Amadeu Oller, los conocidos como Can Batlló por el nombre de la antigua fábrica textil, a la izquierda; y los de La Magòria, a la derecha.

Así, Román Sanahuja (ex Metrovacesa y ex Sacresa), Renta Corporación, el constructor Josep Singla (ex Proinosa) y el grupo Corpson algunos de los que han estado en conversaciones con Inmogaudir para intentar llegar a unacuerdo y encontrar una salida, según han explicado fuentes conocedoras de los contactos. Sin embargo, como todo en este proyecto, la decisión final se va demorando.

En febrero de 2012, el Ayuntamiento de Barcelona, que lleva años intentando dinamizar la zona, pagó 21,7 millones de euros a Inmogaudir para que levantase1.377 pisos a cambio de una finca en el Guinardó. Pero Inmogaudir tiene el suelo desde hace años y no haconseguido impulsar el proyecto.

Una fortuna en arte

Los cuadros desaparecidos incluían obras de Monet, Delacroix, Goya, El Greco, Fortuny, Sorolla o Boticelli, entre otros, que el patriarca de la familia consiguió cuando compró la empresa Unión Industrial Algodonera después de la Guerra Civil. La sustracción se llevó a cabo mientras se prolongaba un largo pleito que ganó el Ayuntamiento, que arranca de 1995, cuando se enteraron de que Muñoz Ramonet había testado dejar su palacete y las obras de arte que albergaba a una fundación de carácter municipal. Las hijas se opusieron con uñas y dientes, tanto por lo civil, en los juzgados, como por lo criminal: llevándose los cuadros en un camión en medio de la noche.

De esta forma, el Ayuntamiento ha quedado en una situación muy delicada. Por un lado necesita a la nieta para que la zona de Can Batlló deje de ser una paisaje de ruina postindustrial. Por otro, está intentando acusar a las hijas del robo, en un intento de recuperar estas obras de arte.

Viejos conocidos

Con este panorama, y a diez meses de las municipales, la esperanza del Ayuntamiento es que un grupo de 'viejas glorias' del inmobiliario consiga, al menos, arrancar la primera fase de viviendas, una histórica reclamación de los vecinos del barrio.

Sin crédito

Cada inversor ha buscado su línea de actuación. Algunos queriendo montar sociedades conjuntas en lasque la nieta de Muñoz Ramonet aportara el suelo; otros prefieren comprar el suelo y controlar el proyecto. La segunda opción encarece la inversión hasta los 60 millones, mientras que la primera la limitaría a unos 40 milllones.

En todo caso, se ha de actuar sin créditos, porque los bancos no financian promoción inmobiliaria ni siquiera en una de las últimas reservas de suelo de Barcelona. Así que cada uno de estos expromotores se ha aliado con unfondo de inversión, en muchos casos internacional, y ha presentado su propuesta.

Por ahora los Muñoz Ramonet marean a todos y no se decantan por nadie para desespero del alcalde Xavier Trias. Incluso se ha firmado algún preacuerdo que ha acabado en aguade borrajas. Lo único que queda claro es que ellos no pondrán un duro y sólo aportarán el suelo o cobrarán por los terrenos. Al lado de las cuatro torres de pisos que se proyectan espera paciente la Generalitat, propietaria de una quinta pastilla que quiere vender para hacer caja y sumarse la tajada que saquen los Muñoz Ramonet.

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