Cádiz, 'Km 0' del aumento de la conflictividad laboral: un herido y un hospital cercado
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El Gobierno expresa su preocupación

Cádiz, 'Km 0' del aumento de la conflictividad laboral: un herido y un hospital cercado

Los piquetes del sector del metal cortaron el tráfico ferroviario, se enfrentaron a las fuerzas de seguridad y bloquearon el acceso al hospital de La Línea de la Concepción con sus acciones

Foto: Manifestantes durante el corte de vías en Cádiz. (EFE)
Manifestantes durante el corte de vías en Cádiz. (EFE)

La conflictividad laboral que parece cernirse sobre distintos sectores productivos registró un aumento cualitativo durante la segunda jornada de la huelga del metal en Cádiz, donde las barricadas y enfrentamientos del primer día dieron paso al corte del transporte ferroviario y al bloqueo de los accesos al hospital de La Línea de la Concepción. Una situación que obligó a suspender intervenciones quirúrgicas, que impidió la llegada de los transportes de comida para los pacientes y que atrapó a la mayoría de los profesionales sanitarios que debían relevar a sus compañeros que habían estado trabajando durante toda la madrugada.

María José es enfermera en el centro y a las 8:00 de este miércoles debía incorporarse a su puesto, aunque no pudo hacerlo hasta casi dos horas después. Fue una de las sanitarias que se vieron afectadas por las “colas kilométricas” que produjo el embudo que se generó en la única entrada al municipio que no estaba bloqueada. “Mi marido me dijo el día antes que posiblemente hubiese problemas”, aunque no imaginaba que de esa magnitud, sobre todo porque días atrás había vivido un episodio similar y finalmente pudo llegar a tiempo.

Foto: Huelga del metal en Cádiz. (EFE/Román Ríos)

Cuando se vio encapsulada en una retención que parecía no disolverse, “me he puesto en contacto con mis compañeros para avisarles de lo que ocurría”. Aunque ya estaban prevenidos. María José no era la primera empleada que llamaba para advertir que no estaría a su hora, por lo que en algunos puntos del centro fue necesario ‘reclutar’ a las alumnas en prácticas para que ayudaran a solventar una situación tan compleja. Se tuvieron que comenzar a cancelar algunas de las operaciones programadas, hubo que replantear el servicio en algunas plantas y los pacientes ingresados estaban sin desayunar porque los camiones que transportaban el catering no podían acceder, según explicó el consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, que relató que incluso hubo que desplazar una ambulancia medicalizada para atender a una parturienta atrapada en la carretera.

Juan Carlos Pérez, delegado de CSIF en el hospital linense, explicó que esta situación se puede repetir con facilidad por la propia configuración de la red viaria del municipio. La Línea, explicó, tiene dos entradas principales ubicadas a cada extremo de su término municipal. En la que confluyen las grandes empresas, como Navantia, Dragados o Alestis, había sido cortada poco después de las 7:00, “por lo que los agentes formaron una barrera y desviaron el tráfico” hacia la segunda. Allí iban desembocando todos los turismos, camiones y transporte público procedentes de Algeciras, San Roque o Málaga hasta que los escasos dos carriles no pudieron absorber más vehículos.

Los sanitarios apelan a los huelguistas para que les dejen llegar a sus puestos de trabajo

El caos en la movilidad, teñido del humo negro de los contenedores y un vehículo incendiado, se aseguró cuando los piquetes cortaron el tráfico ferroviario en distintos puntos con la colocación de barricadas. La irrupción de manifestantes en las vías obligó a las fuerzas de seguridad a disparar pelotas de goma para disolverlos. Y el despliegue policial no pudo evitar que un caminonero fuese agredido.

“Toca cruzar los dedos”, respondió María José cuando se le preguntó cómo regresaría a casa el viernes después de trabajar en el turno de noche y, sobre todo, cómo iban a adaptarse a las consecuencias de un conflicto laboral que parece enquistarse. “La situación preocupa”, añadió Pérez, que apeló a los huelguistas y pidió que, mientras duren las protestas, permitan el paso a los sanitarios.

placeholder Agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) desplegados por los incidentes provocados por la huelga. (EFE)
Agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) desplegados por los incidentes provocados por la huelga. (EFE)

Estos hechos “no son presentables”, señaló Aguirre, quien descargó parte de la responsabilidad de lo sucedido en el Ejecutivo de Pedro Sánchez, y sus representantes en la comunidad, por no haber previsto un dispositivo policial suficiente que impidiese el bloque del centro hospitalario. “La obligación de esta consejería es garantizar la calidad asistencial, y la accesibilidad es básica para lograrlo. Le hemos comunicado al Gobierno central que debe dejar expeditas las carreteras para garantizar el acceso al hospital a todos los pacientes que lo requieran”, manifestó cuando el conflicto estaba álgido. Pasado el mediodía, apuntó el delegado de CSIF, la actividad se había normalizado.

El origen de estos brotes violentos está en la exigencia de los trabajadores y sindicatos de renegociar un nuevo convenio colectivo para el sector del metal que, entre otras cosas, revise los salarios y contemple la pérdida del poder adquisitivo por el alza de los precios.

El conflicto estalló al no llegar a un acuerdo en la renegociación del convenio colectivo

Navantia, una de las empresas afectadas, emitió un comunicado en el que condenaba los “actos de violencia” y censuró que los llamados piquetes informativos impidiesen el acceso a empleados que querían cumplir con su jornada laboral. La compañía relató que incluso entraron por la fuerza en la planta de Cádiz para hacerse con material con el que elaborar las barricadas.

La Junta de Andalucía, tras los acontecimientos vividos, adoptó el papel de mediador y, a través de la Consejería de Empleo, citó a la patronal y los sindicatos para intentar lograr un acercamiento. “Vamos con la intención de sacar un convenio justo y digno y con el espíritu negociador que siempre hemos tenido”, declaró sobre el encuentro el secretario de FICA-UGT Cádiz, Antonio Montoro.

Foto: Protesta de los transportistas a la puertas del Teatro Olympia de Valencia. (EFE/Ana Escobar)

La vicepresidenta primera y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, admitió que le preocupan “mucho” las imágenes que se están captando en la provincia gaditana. Porque más allá del efecto disuasorio que pueda suponer para cualquier inversor, ponen de relieve un incremento de la conflictividad laboral que cuestiona la salida de la crisis publicitada por el Gobierno. Lo vivió Pedro Sánchez, abucheado por los interinos a su llegada al congreso del PSOE andaluz en Torremolinos; y lo experimentó la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, cuando los transportistas que protestaban antes del acto al que acudió el fin de semana pasado en Valencia le lanzaron huevos. Dos ‘entremeses’ antes de la manifestación contra la derogación de la Ley de Seguridad Ciudadana que han convocado la mayoría de los sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil. Y después de que representantes sindicales de los funcionarios de prisiones se encerraran en la sede de Instituciones Penitenciarias para denunciar la actitud poco negociadora del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

“Tenemos un respeto total por las reivindicaciones de los trabajadores y la libertad de manifestación y de expresión, pero no puede ser que haya comportamientos violentos y que se genere esta situación en el marco de una negociación de un convenio colectivo o de tipo laboral”, señaló Calviño durante una entrevista en el programa ‘Al Rojo Vivo’ de La Sexta.

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