Garzón se descarta como candidato en Andalucía y planea seguir como ministro
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"YO NO ME VEO"

Garzón se descarta como candidato en Andalucía y planea seguir como ministro

El líder de IU deja claro que no será cartel de Unidas Podemos en las andaluzas y pese a sus tiranteces con Yolanda Díaz, interlocutora con el PSOE, aspira a permanecer en el Gobierno

placeholder Foto: El ministro de Consumo, Alberto Garzón. (EFE)
El ministro de Consumo, Alberto Garzón. (EFE)

"Yo no me veo". El ministro de Consumo y coordinador federal de IU, Alberto Garzón, pasó esta semana por Sevilla, en su primera visita como miembro del Gobierno, e hizo una ronda de entrevistas en las que se autodescartó como candidato en unas elecciones autonómicas. Esa frase ("Yo no me veo") la lanzó en el plató de 7TV y dejaba claro que no entra en sus planes, ni políticos ni personales, dar ese paso. Muchos pensaron que venía a Sevilla a comenzar su particular campaña, pero dejó claro que no, que venía a todo lo contrario, a echar balones fuera.

Su nombre ha estado sobre la mesa desde que Pablo Iglesias salió del Gobierno de la nación para enfrentarse a las urnas en Madrid. Sin embargo, Garzón ha pasado página de esa pantalla y cierra puertas a esa posibilidad con mucha claridad. El líder de IU insiste en que la izquierda, desagarrada en Andalucía tras la ruptura con Teresa Rodríguez, debe recomponerse y reconectar con sus bases como prioridad antes de definir un liderazgo con el que enfrentarse a las urnas. Lo cierto es que, tras el hiperliderazgo de Rodríguez en Andalucía, tienen un problema que aún tardarán en abordar.

La firmeza con la que Alberto Garzón se resiste a ser candidato en las elecciones andaluzas es proporcional a las presiones de propios y extraños para que dé el salto. Ya se resistió a serlo en las elecciones a la Comunidad de Madrid, cuando fue la primera opción que se barajó en el espacio de Unidas Podemos y ante cuya negativa se precipitó la decisión de Iglesias, anunciando así en diferido su retirada de la primera línea política, aunque finalmente no cerró su biografía con la épica que le hubiera gustado. Presiones que vienen de su organización, así como del PCE, pero también de Podemos.

La firmeza con la que Garzón se resiste a ser candidato en Andalucía es proporcional a las presiones para que dé el salto

Garzón llamó a no tener "ansiedad" aunque Unidas Podemos en Andalucía no tenga un candidato "visible o elegido". Reclamó priorizar "los proyectos o los programas", subrayó que lo importante es que el partido tenga "solidez y pilares", que "prepare bien el terreno" tras "momentos muy difíciles en los últimos años". Habló de "reconectar", de "sintonizar con la ciudadanía andaluza" que "muchas veces no nos entienden", agregó, ya vendrá "después ponerle cara".

Lo cierto es que la decisión está abierta y no va a ser fácil si Garzón, como ya ha despejado, rechaza volver a Andalucía. El "juego de nombres" que el líder de IU pide evitar ya existe. Será la primera oportunidad además de IU de hacer valer su peso y encabezar el cartel electoral en lugar de Podemos, como ha ocurrido hasta ahora en Andalucía desde que ambos partidos caminan juntos. Un paso que además podría ser antesala de que ocurra lo mismo en unas elecciones generales cuando muchos creen que sin duda el mejor activo electoral de la izquierda es ahora mismo la ministra Yolanda Díaz, muy por encima de quien está llamada a ser líder de Podemos, Ione Belarra.

Foto: La vicepresidenta Yolanda Díaz y la alcaldesa de Bacelona, Ada Colau. (EFE)

Fuentes de su equipo explican que Garzón tiene un papel que culminar no solo en el Gobierno sino también como líder de Izquierda Unida. Para esta pata de Unidas Podemos, con la salida de Iglesias y el ascenso de Díaz en el Consejo de Ministros, hay una oportunidad para reequilibrar las fuerzas en el tándem de las izquierdas. Aseguran desde IU que hay una oportunidad para hacer una partida "menos centralista, menos dependiente de Madrid". Para eso apelan a Yolanda Díaz, gallega, y al propio Garzón, andaluz.

Desde la dirección de IU en Andalucía parecen haber tirado la toalla con la operación Garzón. Operación que contaba con el visto bueno de sus socios de Podemos, tanto a nivel estatal como sobre todo por parte de su secretaria general en Andalucía, Martina Velarde. Tras el 4-M y ante los crecientes rumores de un adelanto electoral, intensificaron la apuesta porque fuese el cabeza de lista a la Junta de Andalucía.

Se reconocía que la opción de su coordinar federal, que en las pasadas elecciones generales fue cabeza de lista por Málaga, era la más apropiada, por no decir la única. "Si se produce un adelanto electoral, no tenemos tiempo suficiente para construir un candidato competitivo", alertaban entonces fuentes cercanas a su coordinador en Andalucía, Toni Valero, para concluir que "nos tenemos que llevar a Garzón".

Foto: El presidente andaluz, Juanma Moreno. (EFE)

El pasado mes de abril, Valero acudió a Madrid para tratar este escenario con Garzón. El secretario general del PCE y secretario de Estado para la Agenda 2030, Enrique Santiago, presionó en la misma dirección. Obtuvieron un no como respuesta. Por motivos tanto políticos como personales. Sin embargo, sus interlocutores no se resignaron, convencidos de que era la mejor opción para todos y de que se reconduciría la situación. Ahora están en el tiempo de descuento.

Desde IU lamentan que este partido haya pagado por las escisiones de Podemos, primero Iñigo Errejón y después Teresa Rodríguez. Especialmente en este segundo caso han pagado un precio muy elevado por sumarse a la estrategia de expulsar a la líder Anticapitalista del grupo de Adelante Andalucía, admiten desde las filas de IU. Recomponerse antes de las andaluzas va a ser complicado y en el mismo espacio, a la izquierda del PSOE, competirán Unidas Podemos por Andalucía, Adelante Andalucía (con el liderazgo de Rodríguez) y Más País Andalucía, con la profesora de Derecho Constitucional y exdiputada de Podemos, Esperanza Gómez.

Salida del Gobierno

Lo que no se sabe es cuál será el destino de Garzón si se descarta como candidato andaluz porque lo cierto es que se da prácticamente su salida del Consejo de Ministros si Pedro Sánchez ejecuta la remodelación con la que se especula para las próximas semanas. Yolanda Díaz, con quien mantiene una relación con tiranteces, y que empeoró desde que la ahora vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo se dio de baja como militante de IU, incluso está dispuesta a revisar el pacto de coalición con el presidente del Gobierno. Y todas las miradas se dirigen al ministro de Consumo como principal afectado de una hipotética remodelación del Ejecutivo. Si bien también se ha situado en esta quiniela al ministro de Universidades, Manuel Castells, este estaría blindado por Ada Colau al formar parte del cupo de los 'comuns'.

Sobre esa crisis de Gobierno también se pronunció Garzón esta semana. No quiso especular, aseguró que no tenía información de que fuera a suceder esa reforma en el Consejo de Ministros y recordó que es una prerrogativa del presidente del Gobierno. Lo que sí dejó claro es que a los ministerios de Unidas Podemos "no les afectarán los planes del PSOE". Sí que consideró que esa crisis podría dar un impulso al final de la legislatura. "Entramos en una nueva fase sin lugar a dudas y no sé si debería ir acompañada de un gesto simbólico con un cambio en los ministerios", añadió, aunque él cuenta con seguir pese a las quinielas.

"Yo no me veo". El ministro de Consumo y coordinador federal de IU, Alberto Garzón, pasó esta semana por Sevilla, en su primera visita como miembro del Gobierno, e hizo una ronda de entrevistas en las que se autodescartó como candidato en unas elecciones autonómicas. Esa frase ("Yo no me veo") la lanzó en el plató de 7TV y dejaba claro que no entra en sus planes, ni políticos ni personales, dar ese paso. Muchos pensaron que venía a Sevilla a comenzar su particular campaña, pero dejó claro que no, que venía a todo lo contrario, a echar balones fuera.

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