Fraude de empleo

El dueño del prostíbulo cierra la campaña en el Parlamento: "No pedía carné a los clientes"

El propietario del local donde se abonaron 15.000 euros con una tarjeta de la Faffe es el primero en declarar en la comisión y admite que un chófer fue después a pagar en metálico

Foto: El presidente de la comisión que investiga las presuntas irregularidades en la Faffe, Enrique Moreno Madueño (c), llega a la sala del Parlamento andaluz. (EFE)
El presidente de la comisión que investiga las presuntas irregularidades en la Faffe, Enrique Moreno Madueño (c), llega a la sala del Parlamento andaluz. (EFE)

"Nosotros ya hemos hecho el cierre de campaña", bromeó una diputada al salir. El dueño del supuesto prostíbulo Don Angelo's, José Ruiz García, compareció en el Parlamento andaluz el día del cierre de la campaña electoral para responder las preguntas de PP, Cs y Vox en la comisión de investigación sobre la fundación de empleo Faffe, investigada por enchufismo y desvío de fondos públicos. Acudió aunque con la memoria averiada. Recordaba poco o nada.

Fue el primero que atendió a las preguntas tras eludir contestar los expresidentes y exconsejeros de Hacienda y Empleo de los anteriores gobiernos socialistas al considerar estas citaciones un "acto electoral". Puso sus condiciones. Pidió que se protegiera su imagen, que nadie pudiera grabarlo ni fotografiarlo y la presidencia de la comisión de investigación se lo concedió atendiendo a "su derecho constitucional a la propia imagen". Hasta ahora solo se había hecho en caso de testigos protegidos por la Justicia.

Ruiz, un señor de unos 60 años, melena cana y vestimenta cuidada, acudió acompañado de "un asesor" que se sentó junto a él en la comisión. Se le citaba porque, según la instrucción judicial y los informes de la Guardia Civil, fue en su local donde el directivo de la Faffe, Fernando Villén, pagó el 22 de marzo de 2010 una fiesta de 15.000 euros con cargo a una tarjeta de la fundación de empleo con dinero público. Ese día se produjo una crisis de Gobierno y se confirmó la salida del consejero de Empleo, Antonio Fernández.

Pese a la insistencia de los grupos políticos, solo el PSOE rehusó el interrogatorio, el dueño del local no aclaró quiénes acudieron a la "juerga" o cómo se pudieron gastar en seis horas de una noche "14.737 euros". Aseguró que esa era una "factura normal", nada desorbitada ni extraordinaria. Incluso señaló que hay discotecas donde un reservado cuesta más que esa cantidad. No recordaba cuánto valía una copa o una botella en su local. Por supuesto, negó el consumo de drogas o la prostitución.

Sí confirmó lo que consta en los atestados de la Guardia Civil. Que después de ese pago con la tarjeta de la Faffe, no recordaba exactamente cuándo, el chófer del directivo Fernando Villén acudió al local y pagó los 15.000 euros, que llevó en metálico y dentro de un sobre. Aunque en las declaraciones previas consta que al ser el titular de la cuenta fue él quien autorizó la devolución de los cargos en la tarjeta bancaria, ahora su versión no era esa.

Fue la encargada del local, una señora de origen cubano y de nombre Juana M., quien se encargó de anular los cargos bancarios y recoger el dinero en efectivo. Esta trabajadora le llamó para informarle y él no puso problema porque le dijo que "tenía confianza" en el cliente. La encargada conocía al directivo de la Faffe, aunque él aseguró que no lo había visto nunca. "Lo he visto después en la tele y el 'Abc", dijo. Confirmó que para hacer la devolución de los cargos, el chófer tendría que conocer el número de la tarjeta de la Faffe.

Aquejado de una sordera que se intensificaba según el tipo de preguntas, el dueño de ese conocido local sevillano, ya cerrado, negó que en su establecimiento se prestaran "servicios sexuales" y aseguró que era "un bar de copas". Se le recordó su obligación de decir la verdad, recogida en el Código Penal, y se reiteró en que no conocía que en el Don Angelo's se ejerciera la prostitución.

El dueño del conocido local sevillano negó que en su establecimiento se prestaran "servicios sexuales" y aseguró que era "un bar de copas"

Según el relato que hizo ante los diputados, el propietario no conocía a la clientela. Se le preguntó si era frecuentado por "funcionarios" y "políticos" a lo que Ruiz respondió: "Yo no voy a pedir el carné a quien entra". Insistió en que a Villén "no lo conocía de nada". Él prácticamente no aparecía por allí, o eso contó. "Yo era el dueño y aparecía cuando me parecía", dijo.

También aseguró que desconocía que esa tarjeta estuviera vinculada a una cuenta de dinero público. Incluso se lamentó de que le hubiera "tocado en suerte" que este hecho que se juzga en los tribunales ocurriera en su local. "Creo que iba a más clubes pero le tocó al mío", sostuvo.

Todo fue insólito. No solo que compareciera el dueño del que era un conocido prostíbulo en Sevilla, aunque su dueño lo rebaje a bar de copas, sino también el trato que recibió y la cantidad de veces que le dieron las gracias. Oír en una comisión parlamentarias preguntas sobre "el precio de los cubatas" o "el coste de servicios sexuales" no es habitual.

La diputada de Cs, Teresa Pardo, agradeció a Ruiz que compareciera: "Esta es su casa, la casa del Parlamento", le dijo como bienvenida. A continuación dejó claro que no estaba "contra su actividad mercantil ni contra su persona en ningún caso" y que entendía "la discreción" en su declaración. En la misma línea, el diputado de Adelante Andalucía, Nacho Molina, le pidió que se encontrara "cómodo" dejándole claro que no se trataba "de un juicio ni de un interrogatorio policial". Desde Vox, la diputada Ángela Mulas consideró que el presunto exproxeneta daba "ejemplo a los políticos y altos cargos que no han querido comparecer". La diputada del PP, Ana Vanesa García, fue menos efusiva en los agradecimientos pero sí celebró que respondiera porque "hasta ahora han salido corriendo por la puerta".

El diputado del PSOE-A, Rodrigo Sánchez Haro, mostró su "repulsa hacia la prostitución" y consideró "la explotación sexual de las mujeres, la manifestación más cruel y violenta de la desigualdad, una flagrante violación de los derechos humanos". El compareciente atendía el discurso con la ceja levantada hasta terminar sonriéndose ante esas palabras.

El dueño del supuesto local de alterne estuvo precedido de tres comparecencias fugaces. Los exconsejeros de Hacienda y Empleo, Antonio Ramírez de Arellano, José Sánchez Maldonado y Enrique Carnero asistieron a la comisión de investigación y se acogieron a su derecho a no declarar. Es lo mismo que había hecho el día anterior el expresidente Manuel Chaves mientras que sus sucesores, José Antonio Griñán y Susana Díaz asistieron alegando que no habían recibido correctamente la citación. Tampoco asistió la exministra María Jesús Montero, que se aferró a un informe del Consejo de Estado que avala que las cámaras autonómicas no pueden forzar la comparecencia de miembros del gobierno de la nación.

Andalucía

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