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Cómo la fama hundió al pastor alemán y ahora amenaza a su 'primo' belga malinois
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El peligro de que una raza se ponga de moda

Cómo la fama hundió al pastor alemán y ahora amenaza a su 'primo' belga malinois

El rey de los perros no tuvo rival durante décadas, pero tanto la cría indiscriminada como los cánones de belleza lo acabaron condenando. Sus problemas genéticos han hecho que la mirada se ponga en otras razas

Foto: Pastor belga malinois, durante un certamen canino. (Reuters)
Pastor belga malinois, durante un certamen canino. (Reuters)

En la década de 1890, Max von Stephanitz, capitán de caballería del Ejército alemán, encontró al perro que llevaba décadas buscando. El nombre del animal era Hektor Linkrshein y era fuerte, veloz, inteligente, noble, de aspecto lobuno y perfecto para lo que quería hacer: crear la raza de perro de trabajo más completa. Para conseguirlo, lo compró y lo cruzó con otros canes de linajes similares, hasta producir el que durante más de un siglo ha sido el rey de la especie, el pastor alemán. El militar estaba tan seguro de su éxito que en 1899 fundó su club canino y registró su descubrimiento. Pero lo que nunca imaginó es que su creación acabaría aplastada por su propia fama.

El perro militar, policial y de trabajo por excelencia vive en estas últimas décadas la parte más amarga de la popularidad. Ha visto cómo, poco a poco, muchos de los que antes lo veían como la mejor opción se han lanzado a buscar razas alternativas, destacando el pastor belga malinois (uno de sus ejemplares acaba de ser nombrado mejor perro policía de España). ¿La razón? La cría indiscriminada, endogámica y poco cuidadosa con la salud ha trastocado genéticamente al can alemán hasta extender un manto de duda sobre cualquier ejemplar de esta raza. Ahora, el temor es que esto mismo les vaya a ocurrir a sus sustitutos en poco tiempo.

Foto: Fotografía proporcionada por la Casa Blanca a través del presidente Donald Trump donde se muestra la imagen del perro de la unidad "K-9" del Ejército, (EFE)

"El pastor belga malinois entró hace algunos años en el mundo del perro de trabajo, sobre todo en especialidades deportivas. De ahí pasó a operativas de búsqueda y detección. Como razón principal, se habla de que el 'mali' es un grandísimo perro y tiene unas aptitudes morfológicas y de temperamento que lo convierten en una raza ideal para estas labores. A eso hay que añadirle, claro, los problemas físicos que presentan muchos pastores alemanes por la cría indiscriminada", explica Isabel Herrán, directora de Perros de Búsqueda y guía canina en grupos de rescate con perros desde hace más de 20 años. Según esta experta, es bueno que se apueste por alternativas. El problema es que acabe en el deterioro de otra raza.

placeholder Anakin, ejemplar de malinois de unos ocho meses.
Anakin, ejemplar de malinois de unos ocho meses.

En un mercado canino cada vez más extenso (en España, ya hay más perros que niños) y diversificado, la búsqueda de nuevas razas que colocar en circulación es algo habitual y forma parte del negocio. Lo que ocurre es que los animales no son como unas zapatillas o unos coches, si uno de estos animales se pone de moda, no puedes aumentar la producción sin más. El malinois era un perro poco conocido hace unas décadas, apareció como buena alternativa al pastor alemán, sobre todo en trabajos relacionados con cuerpos de seguridad y defensa, pero las alarmas empezaron a encenderse cuando saltó a la calle. Por un lado, ha sido protagonista de películas y seríes, disparándose el número de personas que se interesan por la raza, por el otro, se han multiplicado los abandonos y la cría sin control.

"Yo no descartaría que en el futuro encontremos 'malis' con problemas físicos, que la raza se deteriore. Además, con respecto al alemán, hay diferencias sustanciales en cuanto a carácter, por ejemplo, las sensibilidades. Se podría decir que el 'mali' tiene una sensibilidad bastante más alta. Y esto significa que los problemas temperamentales o de carácter podrían ser mucho peores en su caso. Si no se tienen conocimientos, los errores pueden conducir a situaciones muy complicadas como animal de compañía", detalla Herrán.

De perros a mascotas

La historia del pastor alemán es un caso claro de animal llevado sin control a mascota. Usado como perro de trabajo durante la Primera Guerra Mundial por las fuerzas alemanas, muchos de sus rivales decidieron llevarse algún ejemplar a sus países de origen al terminar la contienda y poco tardaron sus naciones en darse cuenta de su potencial. Sin ir más lejos, el primer Rin Tin Tin fue uno de estos perros que un soldado estadounidense se llevó de vuelta. Poco más tarde, Hitler utilizaría la raza como símbolo nazi, lo que provocó que su fama bajase durante unos años. Los suficientes para que EEUU lo pudiese recuperar como su raza nacional desde los cincuenta y sesenta. Ahí empezaron a multiplicarse sus problemas.

Con la llegada de series y películas que lo utilizaban como protagonista, la cría se disparó en plena sociedad de consumo. Fuera de su entorno de trabajo, mucha gente quería tener uno en casa como mascota y el pastor alemán empezó a variar tanto genéticamente como a nivel morfológico. Los cánones de belleza cambiaron su pelaje, sus colores y apostaron por un cambio en su cuerpo hacia un tipo de perro encorvado con una grupa exagerada. Todo ello, sumado a la cría endogámica por la alta demanda, llevó a que la raza se convirtiera en una de las que más enfermedades hereditarias acumula. Se han hecho tan habituales estos problemas que en los últimos años hasta grupos policiales de su país de origen empezaron a sustituir esta raza por otras como el pastor belga.

Los problemas hereditarios aparecidos con la cría indiscriminada entre miembros de la misma familia se han vuelto algo demasiado común en el mundo canino. El caso de los pastores alemanes es uno de los más conocidos, por la displasia de cadera y codo. Una enfermedad que acaba por dejar inválido al perro y que ha ido empeorando aún más con el cambio selectivo de los cánones de belleza que potenciaban la crianza de ejemplares con los cuartos traseros más bajos. Pero las razas que más lo han notado son las llamadas braquicéfalas. Animales como los bulldogs, que se han llegado a considerar una "tragedia genética" por tener tantos problemas que directamente no podrían ni procrear de forma natural.

José Moncayo, responsable del grupo cinológico de la Guardia Civil en la provincia de Santa Cruz de Tenerife, conoce bien los problemas de los pastores alemanes. Su equipo, asegura, no los ha sustituido, pero sí que han incluido nuevas razas para evitar los riesgos de la monopolización. "El pastor alemán es un perro magnífico, y seguimos teniendo ejemplares geniales en nuestras unidades. Pero ha tenido la mala suerte de estar de moda durante una época en que los criadores prácticamente solo explotaban tres o cuatro razas sin parar y sin mirar mucho más. Eso ha dejado en la raza muchos problemas. Será bueno para ellos que haya más opciones", comenta. "Lo que hay que buscar es que en estas nuevas razas la cría se centre en la salud de los animales como objetivo principal y se controle".

Una investigación llevada a cabo en 2017 por un equipo de la Royal Veterinary College de Reino Unido, usando datos de 430 clínicas veterinarias y cerca de medio millón de perros, demostró que los pastores alemanes ahora son desproporcionadamente propensos a los trastornos músculo-esqueléticos, la osteoartritis, la diarrea, la obesidad y los problemas de comportamiento. "Curiosamente, descubrimos que la osteoartritis es una de las afecciones más comunes reportadas, lo que puede ser causado, en parte, por la reproducción de rasgos estéticos como los cuartos traseros más bajos o la espalda inclinada", mencionaba Dan O'Neill, líder de la investigación, en una entrevista con 'Gizmodo'. Ya en ese momento descubrieron que su fama estaba cayendo y podía deberse a estos problemas.

placeholder Pastor alemán, durante un concurso de belleza. (Reuters)
Pastor alemán, durante un concurso de belleza. (Reuters)

Durante los últimos años, muchas asociaciones, criaderos y clubes se han centrado en intentar corregir estos problemas. Incluso algunos criadores han apostado por recuperar linajes de trabajo casi olvidados, como los pastores alemanes de Alemania del Este o la Checoslovaquia comunista. Animales que, según sus criadores, no pasaron por las modas occidentales y se forjaron bajo una estricta selección tras el talón de acero. El resultado fue una línea más saludable y similar a los perros originales.

Por su parte, en nuestro país, el Real Club Español del Perro de Pastor Alemán, asegura que su raza goza de buena salud y que la cría sigue estando muy por encima de otras (es la que cuenta con más nuevos cachorros registrados en 2021). Además, destacan que "la cría del pastor alemán es la más controlada de todas las razas caninas. Para ello, existe una organización mundial, la Weltunion der Vereine für Deutsche Schäferhunde (WUSV), que es como la FIFA de los clubes de pastor alemán. La Unión Mundial de clubes del Perro de Pastor Alemán aglutina más de 90 clubes en el mundo, tiene más de 500.000 socios y regula, a modo de organización paraguas, la normativa de cría y selección de dicha raza mediante un programa de armonización mundial".

Entre sus normas, si quieres criar como pura raza, tus perros "deben tener el control de parentesco mediante marcadores genéticos (ADN) para asegurar que la genealogía que se muestra en su pedigrí es veraz. Además, tienen que haber superado un diagnóstico oficial de salud articular, es decir, estar libres de displasia de cadera y codos, haber participado y aprobado un test de sociabilidad e instintos y tener la evaluación positiva de un juez de morfología que acredite que el ejemplar en cuestión es conforme al estándar racial y no tiene defectos excluyentes".

Sin embargo, a nivel internacional, sigue habiendo escenas muy polémicas. Entre 2016 y 2017, se critico a varios certámenes de belleza canina por algo que ya se denunciaba varios años atrás: haber premiado a perros que prácticamente no podían andar. "La cría indiscriminada es una lacra para todas las razas caninas puras. En el ámbito de nuestro club no se permite la cría a ejemplares que no cumplan con los requisitos comentados, y adicionalmente no se permite una consanguinidad más cercana a 3-3. Es decir, no se pueden criar camadas de perros de pastor alemán que tengan ejemplares comunes en las tres generaciones de cada uno de los progenitores. Si en el pedigrí de los dos progenitores hubiera algún ejemplar común en los padres (primera generación), los abuelos (segunda generación) o los tatarabuelos (tercera generación), no se puede criar", detallan desde el club.

Es el mercado, amigo

Los datos indican que el pastor alemán sigue siendo el rey de los perros en muchos países, pero poco a poco su monopolio va cayendo. La fama que está empezando a coger el malinois ha hecho que hasta la Real Sociedad Canina de España lanzase una alerta sobre ello. Lo hizo después de que llegase a los cines la película 'Dog, un viaje salvaje' en que el protagonista es un malinois veterano de guerra. Además, los registros de la RSCE muestran que es una de las razas que más han aumentado en la última década, pasando de unos 4.000 cachorros registrados en el periodo 2010-2014 a más de 6.000 entre 2017-2021. El pastor alemán bajó en esos periodos un 38%.

Todos los entrevistados inciden en el peligro de pensar que este perro es una raza más. En países como Reino Unido, ya ha habido expertos que han pedido que se prohíba la cría de malinois para evitar que quede fuera de control. "El 'mali' es un caso aún más delicado que el del pastor alemán. Coger este perro sin conocer nada de él ni estar preparado es como si justo después de sacarte el carné te compras un Ferrari", añade Moncayo.

Sus cualidades como animal de trabajo han quedado demostradas y ejemplares de esta raza han estado presentes en operaciones como la que acabó con la muerte de Osama bin Laden o la captura de Abu Bakr al Baghdadi. Pero Moncayo añade algo clave en todo esto, el mercado. "Detrás de los perros hay un gran negocio. En el caso del 'mali' no hay que olvidar que muchos de estos animales acaban en cuerpos de seguridad estatales, por lo que no es de extrañar que se haya cogido al malinois porque sea algo más barato a día de hoy conseguir un ejemplar de su raza bueno que un pastor alemán bueno. El dinero influye mucho".

Por su parte, Herrán apuesta por un mayor control. "Hay que decir que aún hay pastores alemanes de líneas de trabajo excelentes, de hecho muchos de los mejores siguen siendo pastores alemanes. Porque cuando son buenos, para mí y para muchos, son incluso mejores que cualquier 'mali', por su solidez y equilibrio mental. Una vez los construyes, son una maravilla de por vida. Quizá sea cuestión de tiempo que se recuperen, que los particulares dejen de criar, que los criadores sean responsables, que cuando se teste a su animal por belleza se valore también su temperamento y otras aptitudes... Creo que con la nueva ley —y con mas multas a quienes no respeten estas cuestiones— se podrá mejorar algo. Ojalá".

En la década de 1890, Max von Stephanitz, capitán de caballería del Ejército alemán, encontró al perro que llevaba décadas buscando. El nombre del animal era Hektor Linkrshein y era fuerte, veloz, inteligente, noble, de aspecto lobuno y perfecto para lo que quería hacer: crear la raza de perro de trabajo más completa. Para conseguirlo, lo compró y lo cruzó con otros canes de linajes similares, hasta producir el que durante más de un siglo ha sido el rey de la especie, el pastor alemán. El militar estaba tan seguro de su éxito que en 1899 fundó su club canino y registró su descubrimiento. Pero lo que nunca imaginó es que su creación acabaría aplastada por su propia fama.

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