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La UE agasaja a Sánchez por el gasoducto, pero ve "peligro" en la economía de España
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Un "referente" post-Merkel

La UE agasaja a Sánchez por el gasoducto, pero ve "peligro" en la economía de España

Bruselas tiene como prioridad resolver la crisis energética y nos dará margen antes de exigir ajustes. El Midcat obligará a poner en común los excedentes de gas y las regasificadoras

Foto: Sánchez charla con Scholz y Rutte en la cumbre de la OTAN. (EFE/Olivier Hoslet)
Sánchez charla con Scholz y Rutte en la cumbre de la OTAN. (EFE/Olivier Hoslet)
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La política internacional no da votos. Este mantra de los gurús de la demoscopia hace meses que ha sido desterrado por el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez ha apostado el último año de legislatura a su agenda europea. "Desde que se fue Merkel es el referente", sentencian desde su entorno. El mensaje que traslada a los suyos es que España ha ganado peso en Bruselas gracias a su "buena sintonía" con los líderes europeos y su capacidad de "tender puentes". Tanto es así que el rumor de que Sánchez acabará su carrera política en un cargo internacional lleva meses circulando. Se ha llegado a publicar que aspira a convertirse en el primer español presidente del Consejo Europeo. Por el momento, el primer paso sería presentar en noviembre su candidatura para liderar la Internacional Socialista.

La euforia en la Moncloa choca con la reflexión de eurodiputados que llevan años en los pasillos de Bruselas. Las habilidades sociales del presidente no se discuten, pero sí el papel que juega nuestro país de cara a la crisis energética inminente y a la económica, que empieza a dar los primeros avisos. España, junto con Portugal, está llamada a ser la "solidaria" ante la menor dependencia del gas ruso. Esto, que 'a priori' es una oportunidad, puede acabar siendo un problema si no hay una dirección política clara. Las cosas no empezaron bien.

Foto: Antonio Garamendi, presidente de la CEOE. (EFE/Víctor Casado)

La dureza de la ministra Teresa Ribera para negociar el porcentaje de ahorro energético no sentó bien en Bruselas, según fuentes comunitarias. Aquel "nosotros no hemos vivido por encima de nuestras posibilidades" aún resuena entre los colegas de los países frugales. El Gobierno logró fijar un recorte del 7% frente al 15% de nuestros vecinos, pero también ganarse "enemigos" que, según adelantan eurodiputados consultados por este diario, "nos están esperando con la deuda y la inflación". Meses antes habíamos librado la batalla de la excepcionalidad ibérica para abaratar el precio del gas. Ahora, Bruselas quiere llevarnos al redil rescatando el proyecto del gasoducto. La infraestructura pasaría por Cataluña y los Pirineos para conectar con Francia y suministrar este tipo de energía al resto de la Unión Europea.

El conocido como Midcat lleva años en proceso. La titular de Transición Ecológica nunca lo ha considerado prioritario porque, hasta la guerra de Ucrania, el gas era una energía que repudiar dentro de la agenda verde. Ha tenido que ser el canciller alemán, Olaf Scholz el que resucite el debate solicitando que se termine el gasoducto. "Hemos perdido la oportunidad de tomar la iniciativa y liderar el proyecto", lamentan en el PP, donde recuerdan que ellos fueron los impulsores de este plan.

placeholder El canciller alemán ha pedido a España que se ponga en marcha el Midcat. (EFE)
El canciller alemán ha pedido a España que se ponga en marcha el Midcat. (EFE)

El hecho de que Alemania dé el primer paso no es baladí. Entre la diplomacia hay quienes alertan de que lo que persigue Bruselas con el Midcat, en estos momentos de emergencia energética, especialmente para los alemanes, es acabar con la excepción ibérica y que la península se incorpore al mercado único del gas para poner en común sus excedentes y sus regasificadoras. Dudan que suponga una puesta en valor para nuestro país porque alertan de que "no es para que España circule el gas de Argelia, sino que Italia ahora es el comprador preferente de los argelinos". El riesgo es que acabemos siendo solo un medio de paso sin sacar rédito de una posición dominante, que está en entredicho tras la crisis diplomática con Argelia al cambiar la postura sobre el Sáhara en favor de los intereses de Marruecos.

Sánchez no se para en estas reflexiones. En todo lo referente a la gestión de la escasez de energía, el departamento de Ribera ha sido más cauto en los anuncios que el presidente. Mientras los técnicos trabajaban en el cuándo, cómo y cuánto de ahorro energético, el presidente avanzaba un paquete de medidas que, como posteriormente se ha visto, no estaban consensuadas con las autonomías ni con los afectados. Buscaba el aplauso de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y lo consiguió dentro de su campaña personal en Bruselas.

Los economistas alertan que España volverá a ser el "farolillo rojo" de Europa

Al margen del agasajo para que España sea el conector entre Argelia y Europa, en Bruselas hay preocupación por nuestra situación económica, que ven "como un peligro" para el conjunto. Especial atención ponen sobre la deuda pública, las pensiones indexadas al IPC, la dependencia de la intervención del Banco Central Europeo, la negativa a hacer reformas estructurales y los presupuestos expansivos que el presidente prepara ante las citas electorales de 2023. Somos una bomba de relojería, pero en estos momentos hay otras a punto de explotar.

La prioridad de cara al otoño es dar una solución a la locomotora alemana de cara a la escasez de suministro de gas. La economía del gigante se resiente por los costes de la energía y amenaza el equilibrio comunitario. El segundo punto caliente más inmediato está en Italia. Tras el naufragio del gobierno de Mario Draghi se celebrarán elecciones en septiembre con la ultraderecha al alza. El partido antieuropeísta de Giorgia Meloni lidera los sondeos. Si se cumplen los vaticinios, a la UE se le complicaría el futuro con un Ejecutivo ultra en Italia. Un nuevo revés para los defensores del viejo continente tras los malos resultados del francés Emmanuel Macron en las legislativas, en las que los radicales de izquierdas con Mélenchon a la cabeza empataron a votos. El desafío de Putin da alas a los extremos.

En este escenario, España pasa por ahora desapercibida pese a que el próximo mes tendremos el primer examen sobre la ejecución de los fondos europeos que no se están ejecutando según lo previsto. Cuando se pase de la emergencia energética a la económica volveremos a ser el "farolillo rojo", coinciden economistas de distintas corrientes que ven imparable la inflación y avisan de que la subida de salarios que plantea ahora Podemos y una subida de todas las pensiones proporcional al IPC nos encamina al "desastre". Mientras, Sánchez prepara los fastos de la presidencia española de la UE.

La política internacional no da votos. Este mantra de los gurús de la demoscopia hace meses que ha sido desterrado por el presidente del Gobierno. Pedro Sánchez ha apostado el último año de legislatura a su agenda europea. "Desde que se fue Merkel es el referente", sentencian desde su entorno. El mensaje que traslada a los suyos es que España ha ganado peso en Bruselas gracias a su "buena sintonía" con los líderes europeos y su capacidad de "tender puentes". Tanto es así que el rumor de que Sánchez acabará su carrera política en un cargo internacional lleva meses circulando. Se ha llegado a publicar que aspira a convertirse en el primer español presidente del Consejo Europeo. Por el momento, el primer paso sería presentar en noviembre su candidatura para liderar la Internacional Socialista.

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