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Albares pide ayuda a Josep Borrell para superar la crisis de España con Argelia
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Tras el giro sobre el Sáhara Occidental

Albares pide ayuda a Josep Borrell para superar la crisis de España con Argelia

El ministro de Asuntos Exteriores no logra tener interlocución con ninguna autoridad argelina desde que Sánchez se alineó con Marruecos por el Sáhara Occidental. Reclama a la UE se implique para rebajar la tensión

Foto: José Manuel Albares y Josep Borrell. (EFE/Kiko Huesca)
José Manuel Albares y Josep Borrell. (EFE/Kiko Huesca)

Al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, no le cogen el teléfono en Argel desde que se hizo pública, el 18 de marzo, la carta de Pedro Sánchez al rey Mohamed VI alineándose con Marruecos en el conflicto del Sáhara Occidental. Argelia apoya al Frente Polisario, que lucha por la autodeterminación de los saharauis —está en guerra con Marruecos desde noviembre de 2020—, mientras que el presidente del Gobierno, en su misiva, ha respaldado el plan marroquí para conceder una autonomía a esa antigua colonia española sin que se celebre un referéndum. Para desbloquear la crisis, Albares ha solicitado ayuda a Josep Borrell, el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, y este se la ha brindado sin conseguir que las autoridades argelinas se avengan a reconciliarse con el Ejecutivo español, según indican fuentes no oficiales del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAC).

A petición de Albares, Borrell se reunió el 26 de marzo en Doha (Qatar) con el ministro argelino de Asuntos Exteriores, Ramtane Lamamra. "No fue un encuentro oficial, pero sí había interés en aprovechar los contactos con Argelia para comentar la situación y, lógicamente, explicar la posición española y explorar su respuesta", comentaron las fuentes del SEAC. "España siempre puede contar con la ayuda de la UE si la necesita", añadieron.

Argelia considera que su problema es con España y no con la UE, pero, aun así, Lamamra aceptó entrevistarse con Borrell para abordar el contencioso con el Gobierno español, según fuentes diplomáticas argelinas. La respuesta del ministro argelino fue que su país cumpliría sus compromisos en materia de suministro de gas, pero, tal y como prevén los contratos energéticos vigentes, subirá su precio para acercarlo al del mercado.

Foto: Amar Belani, embajador encargado del Sáhara Occidental en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Argelia.  (APS)

Al margen del anuncio del incremento del precio, formulado públicamente el 1 de abril por Toufik Hakkar, presidente de Sonatrach (empresa pública de hidrocarburos), Argelia ha adoptado otras medidas: el 29 de marzo, el Ministerio de Transportes argelino denegó a Iberia incrementar sus frecuencias entre Madrid y Argel; el 2 de abril, tuvo lugar la última repatriación por barco de inmigrantes irregulares argelinos llegados a España y Argel no expedirá ya más salvoconductos para facilitar devoluciones; el 13 de abril los ganaderos españoles constataron una súbita suspensión de las licencias de importación de animales vivos, sobre todo vacuno, por Argelia. En 2021, ese país fue el primer cliente de España al adquirir 20.090 toneladas de animales vivos por importe de 47 millones de euros, a los que hay que añadir otros 8,4 millones por las compras de carne de vacuno despiezada.

Borrell, como las autoridades de Argelia, se enteró del cambio de postura de España por el comunicado del rey Mohamed VI que recogía párrafos de la carta que había recibido de Pedro Sánchez. Aun así, el alto representante defendió en público el giro de Sánchez, del que dijo que "no iba en contra de la resolución de Naciones Unidas" sobre el conflicto del Sáhara.

Preguntado sobre la posición de la UE con relación al Sáhara, Borrell evitó mencionar el plan de autonomía marroquí porque varios Estados miembros, con Suecia a la cabeza, siguen propugnando un referéndum de autodeterminación. "Nosotros seguimos diciendo lo mismo, es decir, que el conflicto tiene que tener una solución en el marco de Naciones Unidas", declaró. "Apoyamos al enviado especial de Naciones Unidas, Staffan de Mistura, y esta solución debe encontrarse mediante un acuerdo entre las partes", concluyó.

Optimismo de Albares

Pese a las sanciones adoptadas por Argelia para manifestar su enfado, Albares se ha mostrado siempre en público, y más aún en privado, optimista sobre la superación de la crisis bilateral. Ha comentado, por ejemplo, a diputados del Congreso y a diplomáticos extranjeros que preveía que en junio quedaría sellada la reconciliación entre ambos países vecinos, según uno de sus interlocutores. Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores desmienten esa versión y aseguran que el ministro jamás ha hecho comentario alguno de esta índole en privado.

En público, ha reiterado hasta la saciedad que Argelia "es un socio estratégico y ha sido siempre un suministrador fiable" con el que España coopera en muchos otros ámbitos como el de la seguridad. Preguntado por la subida del precio del gas, responde que se trata de "contratos privados" entre la española Naturgy y Sonatrach. Esta empresa es pública y negociar con ella equivale a hacerlo con el Estado argelino.

Raro es el día en que, por un motivo u otro, no se produce un rifirrafe dialéctico con las autoridades de Argelia desde que su embajador, Said Moussi, fue llamado a consultas el 19 de marzo en protesta por el cambio de postura de Sánchez. El último tuvo lugar a mediados de esta semana, cuando 'El Periódico de España' aseguró, citando fuentes gubernamentales españolas, que De Mistoura "aplaudía que el planteamiento del Gobierno sea ahora mucho más claro" sobre su antigua colonia.

Foto: El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. (EFE/ J.J. Guillén)

El enviado especial del secretario general de la ONU para el Sáhara se enteró (por cierto, como Borrell) del cambio de postura español leyendo en la prensa el comunicado de Mohamed VI, según comentó, el miércoles 20 en Nueva York, durante la reunión del Consejo de Seguridad dedicada a la antigua colonia española. Esas informaciones sobre De Mistura son "una manipulación orquestada por algunos círculos oficiales en Madrid para intentar apaciguar la bronca suscitada por la controvertida decisión del jefe del Gobierno, Pedro Sánchez", declaró, el miércoles 20, Amar Belani, el alto cargo que en el Ministerio de Asuntos Exteriores argelino se encarga del Sáhara Occidental. "[...] Staffan de Mistura, con el que estamos en contacto, está muy sorprendido por ese cambio de posición de España", añadió.

A instancias Argel, Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, hizo también el jueves 21 una puntualización ante la prensa. "Hubo un artículo en el que se indica que [Staffan de Mistura] aplaude en privado la reciente posición española", afirmó el portavoz. "[...] Cualquier declaración a propósito de la posición del señor De Mistura que no salga de él o de mi oficina distorsiona con frecuencia los hechos", advirtió. Acabó recalcando que el enviado especial para el Sáhara solo “ha tomado buena nota” de la posición del Ejecutivo español, pero sin dar palmas.

Al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, no le cogen el teléfono en Argel desde que se hizo pública, el 18 de marzo, la carta de Pedro Sánchez al rey Mohamed VI alineándose con Marruecos en el conflicto del Sáhara Occidental. Argelia apoya al Frente Polisario, que lucha por la autodeterminación de los saharauis —está en guerra con Marruecos desde noviembre de 2020—, mientras que el presidente del Gobierno, en su misiva, ha respaldado el plan marroquí para conceder una autonomía a esa antigua colonia española sin que se celebre un referéndum. Para desbloquear la crisis, Albares ha solicitado ayuda a Josep Borrell, el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, y este se la ha brindado sin conseguir que las autoridades argelinas se avengan a reconciliarse con el Ejecutivo español, según indican fuentes no oficiales del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAC).

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