El presunto yihadista de Murcia, en redes sociales: entre bikinis y el imán de La Meca
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El presunto yihadista de Murcia, en redes sociales: entre bikinis y el imán de La Meca

El atropello mortal en Torre Pacheco se investiga como terrorismo mientras se buscan pruebas de una radicalización previa o evidencias que acrediten un desequilibrio mental del autor

Foto: Estado en que quedó el vehículo tras el choque. (EFE)
Estado en que quedó el vehículo tras el choque. (EFE)

Abdellah Gmara, el joven marroquí fallecido en Torre Pacheco (Murcia) e investigado por yihadismo, tenía perfiles en las principales redes sociales como Facebook, Instagram y TikTok, según han acreditado los investigadores del caso. El sospechoso no era especialmente activo y al menos en los perfiles consultados por El Confidencial sus contactos son básicamente mujeres que posan en bikini o ropa interior y amigos de su edad. También afirmó que le gustaba el imán de La Meca o una cuenta en árabe llamada 'El llamado a Dios' que tiene 140.000 seguidores.

Las pesquisas que sigue la Guardia Civil bajo la coordinación de la Audiencia Nacional buscan evidencias de una posible radicalización islamista como motivación del atropello que el pasado 17 de septiembre causó la muerte a un ciudadano y heridas a varias personas en una terraza de la pedanía de Roldán. Según fuentes de la lucha antiterrorista, en el registro que se hizo en su domicilio no apareció material violento ni propaganda, y ahora los expertos peinan su rastro en las redes o sus búsquedas en internet.

placeholder Única publicación en Instagram del presunto yihadista.
Única publicación en Instagram del presunto yihadista.

En Facebook, tenía dos fotos suyas publicadas. Se le ve delgado, moreno, con ojos oscuros. La primera la subió el 1 de septiembre y la segunda, el 6, unos días antes de morir. Esa última se ha llenado con decenas de comentarios en árabe que reaccionan con lástima a la noticia de su muerte. “Somos de Dios y a él volvemos, Dios lo perdone, lo bendiga y lo habite en grande”, “Que Alá tenga misericordia de él”, dicen la mayoría. Por el modo en que se dirigen a él, se infiere que le conocían previamente.

Cabronazi y mujeres en Instagram

Gmara, de 28 años, tenía 256 contactos en Instagram, la inmensa mayoría de su edad, a juzgar por las fotos de los perfiles. Las breves descripciones que acompañan cada imagen informan de que muchos de ellos son aficionados al fútbol o deportistas. Se aprecia la religiosidad del investigado en las cuentas que en alguna ocasión manifestó que le gustaban. Es el caso del jeque Abdul Rahman Al-Sudais, con millón y medio de seguidores en todo el mundo. Es el imán de la Gran Mezquita Masjid al-Haram en La Meca. La hemeroteca recoge discursos suyos contrarios al terrorismo, pero también otros beligerantes contra los chiíes o antisemitas.

placeholder Cuentas desde Instagram y tendencias que seguía.
Cuentas desde Instagram y tendencias que seguía.

Entre sus gustos, hay además asuntos deportivos, cuentas de humor españolas como Cabronazi, Asco de Vida o Humor Idiota. También medios de comunicación convencionales de España, Marruecos o Francia. En Instagram, tampoco era especialmente activo, al menos en el perfil detectado por los investigadores. Apenas tenía una foto suya publicada el 9 de mayo. Aparece con una camiseta de manga corta y pantalones tejanos. Solo tenía dos seguidores y él seguía a 55 cuentas.

Casi todo son perfiles en los que se publican fotos de chicas jóvenes que posan ante la cámara en bikini o ropa interior o en actitud sensual. También hay actrices y modelos muy conocidas en el mundo árabe. Por último, en TikTok, red de microvídeos, su actividad era prácticamente inexistente. Tan solo seguía a una persona y no llegó a publicar nada.

La investigación

La Guardia Civil cree que su acción pudo ser un atentado yihadista. Así lo ha valorado inicialmente también la Audiencia Nacional a partir del informe del Instituto Armado y unas cartas del presunto terrorista con alusiones al islam y algunas incongruencias. El caso plantea el debate sobre la calificación de los lobos solitarios yihadistas una vez que la ley se adaptó para perseguir individuos que actúan al margen de una organización, pero asumen sus postulados radicales.

Foto: Estado en el que quedó el vehículo tras el choque. (EFE)

El Gobierno reformó en 2015 el Código Penal para endurecer las penas contra el delito yihadista. Introdujo el adoctrinamiento pasivo para aquellos que consulten páginas web con contenido yihadista y esto se haga con el objetivo de pertenecer a una banda o perseguir sus fines. Estableció una nueva definición sobre lo que es ser terrorista, para lo que ya no era necesario una integración en grupo armado, como era el caso de los comandos jerarquizados de ETA.

La reforma no fue una solución mágica. Los tribunales, ya sea la Audiencia Nacional o el Supremo, han absuelto a un gran número de detenidos bajo la acusación de delitos yihadistas. Recientemente, Francia, país a la vanguardia de la lucha contra esta lacra en Europa, anunció en abril una nueva reforma legal para mejorar el control de los ‘lobos solitarios’. Según el ministro del Interior galo, Gerald Darmanin, era necesario perfeccionar el uso de algoritmos, aumentar la vigilancia cuando salen de prisión o “el seguimiento socio psiquiátrico de personas potencialmente peligrosas”.

Foto: Las conversaciones entre los yihadistas y los agentes encubiertos informáticos. (El Confidencial Diseño)

El presunto terrorista de Murcia tenía una herida de arma blanca en el costado. Lo que parecía un suceso provocado por la pérdida de control al volante se investiga como el primer ataque terrorista desde Barcelona y Cambrils en 2017. La Asociación de Víctimas del Terrorismo ya ha pedido personarse como acusación ante el Juzgado Central de Instrucción número 1, que lleva el caso. En caso de que la Justicia concluya que se trató de un atentado, familiares de la víctima y heridos tendrían derecho a reclamar las indemnizaciones del Estado que contempla la ley.

Las últimas cartas de Abdellah

Abdellah Gmara dejó varias cartas manuscritas. Dos estaban en su cartera y la otra en la guantera del coche. “Este es un acto terrorista a causa de la injusticia que he sufrido durante 14 años, de la cual he sido consciente hace meses (...) Pido que se haga justicia por no respetar nuestra religión, el islam, y asesinatos que han cometido telepáticamente”, dice una de las cuartillas manuscritas difundida por 'ElDiario.es'.

La misiva cierra con una acusación general: “Quieren que todo el mundo sea gay”. En el lateral, dejó escrita la ‘sahada’, que es como se llama la declaración de fe de los musulmanes. Proclama que no hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta. “Nada hace descartar que se trate de un atentado”, dicen a El Confidencial fuentes de la investigación. Admiten que las pesquisas se hallan en fase embrionaria y que quedan diligencias por practicar. Por el momento, no hay evidencias claras de que el sujeto hubiese llevado un proceso de radicalización previo, pero tampoco ningún informe que acredite un desequilibrio mental que le descarte como terrorista.

Foto: La detenida, declarando en la Audiencia Nacional. (EFE)

Su acción plantea varios interrogantes. En el proceder yihadista, existe la conducta 'inghimasi', en la que el terrorista asume una actitud de no retorno, por lo que tiene que morir con su acción. La propaganda terrorista invita a sus fieles desde hace años a llevar a cabo la yihad en sus lugares de origen con los medios que encuentren a su alcance. Pero ni el objetivo elegido en este caso ni el lugar (una pedanía de 6.000 habitantes) son los más habituales para causar el mayor número de daños.

Nadie lo ha reivindicado

Ningún grupo terrorista ha reivindicado la acción a fecha de este lunes. Ni siquiera ha sido ensalzada en los foros visitados habitualmente por radicales yihadistas, dicen a este periódico fuentes del caso. Cuando fue el atentado de la Rambla, las publicaciones oficiales del Estado Islámico tardaron apenas horas en hacer suya y celebrar la acción de Barcelona con infografías, fotos de la Sagrada Familia y datos —algunos imprecisos—. Eso, a pesar de que nunca nadie pudo llegar a acreditar un vínculo directo entre la célula de Ripoll y las estructuras del Daesh.

Según 'El Mundo', que cita fuentes de la investigación, el terrorista se había rasurado para la acción, un rasgo que atribuyen a los terroristas yihadistas. También alude a un testigo que dice haber visto a Gmara hacer el gesto de la unicidad, otro signo de distinción. Consiste en levantar el dedo índice. La investigación pretende tomar declaración a su entorno más cercano. 'La Verdad de Murcia' entrevistó al hermano del sospechoso, quien afirmó que su hermano no era muy religioso. Reveló que lo poco que ganaba trabajando en el campo lo gastaba en drogas: “Yo creo que por eso perdió la cabeza”.

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