Unidas Podemos transige con una comisión 'light' para examinar el mercado eléctrico
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LA MESA DEL CONGRESO DARÁ SU AVAL

Unidas Podemos transige con una comisión 'light' para examinar el mercado eléctrico

La formación morada acepta que una comisión parlamentaria, pero no de investigación, examine la evolución del mercado. Los aliados del Gobierno plantearán comparecencias de directivos de las eléctricas y de expolíticos que aterrizaron en consejos

Foto: Yolanda Díaz, junto con Teresa Ribera. (EFE)
Yolanda Díaz, junto con Teresa Ribera. (EFE)

El Congreso de los Diputados va a formar una comisión para analizar qué está sucediendo en el mercado eléctrico, que ha vuelto a catapultar el precio de la luz hasta los 132 euros el megavatio hora, un récord sin parangón (por ahora). La Mesa, el órgano parlamentario que gobierna la Cámara, analizará este miércoles la propuesta de investigación que han presentado Más País, Compromís y Nueva Canarias y propiciará que comience a tramitarse. Sin embargo, el PSOE está conversando con sus aliados para ofrecer una comisión similar, orientada al "estudio" del sector. Una alternativa más suave, en resumen. Sería una comisión no permanente, muy parecida en sus funciones a la de investigación, pero sin esta palabra, que escuece. Es lo que quieren los socialistas y lo que Unidas Podemos ha aceptado.

Foto: La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. (EFE)

En la formación de Yolanda Díaz, no obstante, la prioridad está puesta en otro sitio, en concreto en la Vicepresidencia para la Transición Ecológica de Teresa Ribera, a quien ha enviado una propuesta encaminada a conseguir un ahorro superior a los 1.500 millones de euros mediante una serie de medidas, entre las que sobresale el establecimiento de un precio máximo de la energía hidroeléctrica y un fijo de la nuclear. Se plasmarían en un decreto ley de tramitación urgente, como es preceptivo en las normas de tal rango. Fuentes del partido han destacado que este es el carril principal por el que quieren transitar para compensar la "falta de ambición" del lado socialista, en expresión del secretario general del grupo de Unidas Podemos en el Congreso, Txema Guijarro, en RNE.

Mientras tanto, consideran acertado explorar otras vías paralelas, y aquí está la de la comisión no permanente. Se trataría de compatibilizar una pretensión regulatoria con otra investigadora. "No está de más", puntualizan las fuentes, que expertos y empresarios, incluidos altos cargos de las compañías eléctricas, desfilen por la Cámara Baja para exponer sus visiones sobre lo que está ocurriendo. Tampoco sobra que los diputados, a través de dicha comisión, redacten un dictamen con un diagnóstico, unas conclusiones y unas resoluciones sobre lo que hacer en el futuro.

La idea del PSOE

Según han informado a El Confidencial fuentes parlamentarias, el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas, se ha puesto en contacto con los aliados para exponerles el plan y recabar su apoyo. Lo está consiguiendo, señalan dichas fuentes. Falta detallar la duración y el plan de los trabajos, lo que no es muy costoso, ya que la creación de este tipo de comisiones se ajusta a un protocolo común. Los problemas vendrán después.

Teresa Ribera defendió este pasado lunes que hubiera comisión y puso su departamento a disposición de los grupos, para lo que necesiten y requieran. Cuando la ministra pronunció esas palabras, la alternativa a la petición de las formaciones de Íñigo Errejón y de Joan Baldoví ya estaba negro sobre blanco. Simancas se ha encargado de ajustar los últimos flecos durante las últimas horas. Puede que la Mesa dé luz verde a la comisión no permanente este miércoles o puede que lo haga la semana que viene. Con que PSOE y Unidas Podemos estén de acuerdo, pues acaparan la mayoría en este órgano (seis integrantes entre los dos, sobre un total de nueve), es suficiente.

placeholder Rafael Simancas (i), junto a Héctor Gómez (c) y Adriana Lastra (d). (EFE)
Rafael Simancas (i), junto a Héctor Gómez (c) y Adriana Lastra (d). (EFE)

Las fuentes consultadas indican que Más País, Compromís y Nueva Canarias estarían de acuerdo con el cambio de filosofía. "Queremos analizar este mercado y plantear soluciones; la situación es insostenible", remarca un diputado del llamado bloque de investidura. En Unidas Podemos, la perspectiva de la comisión resulta satisfactoria. Ya el anuncio de la comisión hecho por Baldoví les pareció atinado, y fuentes de la dirección del partido morado apuntaron entonces a El Confidencial que hablarían con el Partido Socialista para superar el primer filtro de la Mesa. Las conversaciones, una semana después, han dado sus frutos. De hecho, es más que probable que la propia Mesa tenga que dar su criterios sobre dos comisiones en vez de una.

Los riesgos de 'investigar' en el Congreso la luz

La Junta de Portavoces será la entidad del Congreso que desatasque esta acumulación de peticiones de comisión. Cuando la mayoría (los portavoces de los grupos, sus direcciones y los miembros de la Mesa, que son los que la forman) decida la fecha en que constituirla, la Cámara se pondrá manos a la obra. La opción más plausible, si al final hay que debatir las dos tentativas, es que deje en un limbo la de Más País, es decir, sin fecha para que el pleno la avale, y en cambio ponga plazo a la otra, la comisión no permanente. Tendrá entonces luz verde. El artículo 53 del reglamento del Congreso establece que puede crearse si lo solicitan la Mesa, dos grupos o la quinta parte de los diputados.

Foto: La vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera. (EFE)

A partir de ese instante, el plácet de la Junta de Portavoces, vendrán los problemas y posibles tensiones. Es fácil pactar el borrador de la propuesta de la comisión, ya que basta con delimitar el campo de actuación y tasar el plazo, pero no es nada fácil acordar los comparecientes. Aquí surgirán las primeras fricciones, porque algunos de los aliados más importantes del Gobierno en el Congreso han avanzado a El Confidencial que plantearán las comparecencias de los altos cargos de las eléctricas y de los expolíticos que, terminado su periplo en la Administración, aterrizaron en consejos de administración. En opinión de estas fuentes, "no tendría ningún sentido" que la Cámara examinara el mercado y no contara con el punto de vista de personalidades que primero lo regularon y luego vivieron (laboralmente) en él. Nombres como los de Ángel Acebes, Elena Salgado, Josep Borrell o Rodrigo Rato están en la memoria de los grupos que a menudo votan en línea con PSOE y Unidas Podemos.

Precisamente la formación morada tendrá aquí un Rubicón, ya que tradicionalmente se ha mostrado a favor de citar públicamente, en el Parlamento, a estas personalidades. Sabe, no obstante, que puede incomodar al Partido Socialista.

La redacción del dictamen que elevar al pleno para su aprobación también provocará roces, ya que los textos van cogiendo forma a medida que los partidos transaccionan sus propuestas. Este trámite plasmará la ambición y el conformismo de unos y otros, así que el reto radicará en localizar puntos intermedios, si es que los hay. Es frecuente que los dictámenes de esta clase de comisiones ahonden en principios generales y planteamientos vagos.

Y el riesgo de que todo se olvide

Hay un dicho en el Congreso, usado por diputados y periodistas, que dice: "Si quieres despejar un problema, crea una comisión". El ejemplo más reciente sucedió entre mayo y julio de 2020 con la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica. Fue el recurso al que se aferraron los diputados para mirar a largo plazo en medio de una pandemia que oscurecía el horizonte de la mayoría de los españoles.

Presidida por el socialista Patxi López, la comisión estuvo tres meses trabajando, día a día, incluidos lunes y viernes, que son jornadas más laxas en la Cámara. La primera parte, la de las comparecencias, fue convulsa y aún reverbera aquel "cierre al salir" que Pablo Iglesias dedicó a Iván Espinosa de los Monteros cuando se aprestaba a abandonar la comisión, airado. Previamente, el entonces vicepresidente acusó a Vox de querer un golpe de Estado. López lo pasó mal, y no solo tuvo que mediar en ese choque. También fue estridente el del diputado Enrique Santiago, actual secretario de Estado.

Foto: El presidente de la Mesa de la Comisión por la Reconstrucción Económica y Social en el Congreso de los Diputados, Patxi López (c). (EFE)

La segunda parte, la de la redacción de los dictámenes, se caracterizó por el alto nivel de consenso en dos de los cuatro que se hicieron. Las ponencias sobre sanidad y sobre el futuro de la Unión Europeo alcanzaron niveles de acuerdo muy altos, ya que PP y Cs formaron parte de ellos. Tuvieron 255 y 275 síes, respectivamente. Sin embargo, el texto sobre las políticas sociales fue rechazado, en tanto que el económico necesitó una nueva votación siete días más tarde, ya que un error en el escrutinio telemático generó un empate. Se deshizo este una semana después por muy poco, 172 votos a favor frente a 169 en contra.

Que uno de los dictámenes fuera rechazado y que otro saliera adelante por los pelos demuestra hasta qué punto la aritmética parlamentaria, en el Congreso, es un alambre muy fino. Sobre él caminan PSOE y Unidas Podemos, y sobre él tendrán que caminar cuando se cree la comisión del mercado eléctrico.

Porque incluso si la comisión cuaja y el dictamen aprobado enseña un elevado grado de consenso, los retos no habrán amainado. El que surja, llegados a este punto, será hacer caso al documento. Evitar que caiga en el olvido. El de la reconstrucción social y económica lleva un año en un rincón de la web y es hoy un recuerdo remoto de la memoria de los diputados. En varias ocasiones, la oposición ha denunciado que no sirvieron aquellos trabajos para nada. Evitarlo quizá sea el reto más relevante del Gobierno.

Teresa Ribera Factura de la luz
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