El rechazo a las vacunas es mínimo: en varias comunidades, no llega ni al 1%
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LA CONFIANZA EN ESPAÑA ES ALTÍSIMA

El rechazo a las vacunas es mínimo: en varias comunidades, no llega ni al 1%

Los datos recabados por El Confidencial de siete autonomías arrojan que las renuncias expresas a recibir las dosis oscilan entre un 0,43%, en Extremadura, y un 2,78%, en Navarra

placeholder Foto: Una joven recibe la vacuna contra el covid en Galicia. (EFE)
Una joven recibe la vacuna contra el covid en Galicia. (EFE)

La confianza en la vacuna en España es altísima. Frente a las alarmas que se han encendido en otros países, como Estados Unidos o Francia, por los frenazos en las campañas de inmunización, las cifras indican que aquí el rechazo es casi marginal. Por ejemplo, solo el 0,68% de los andaluces que hasta este martes debían haberse puesto las dosis se ha negado a hacerlo. Son cerca de 52.000 personas, mientras que otras 14.000 no lo han hecho por motivos médicos. Es un dato esperanzador y que apaga las sirenas que la propia Junta encendió al asegurar que el 72% de los pacientes de entre 50 y 60 años que permanecían en las UCI se había negado en su día a recibir alguno de los sueros contra el covid. Los datos recabados por El Confidencial de siete de las 17 comunidades autónomas —muchas no extraen este indicador— arrojan que las renuncias expresas oscilan entre un 0,43%, en Extremadura, y un 2,78%, en Navarra.

Si los informes del Ministerio de Sanidad detallan que la administración de dosis entre los mayores de 80 años roza el 100% en todas las comunidades, a excepción de Ceuta y Melilla, el objetivo, según explicó este lunes el secretario general de Salud Digital, Alfredo González, es superar el 90% en el resto de tramos de edad. Y vistas las cifras que han aportado las autonomías, no parece descabellado alcanzar dicha meta.

Foto: Una joven recibe la vacuna contra el coronavirus en San Sebastián. (EFE)

El 0,43% de rechazos registrados en Extremadura se traduce en 4.165 vecinos, mientras que en Asturias son 11.493, el 1,2% de la población diana. En Castilla-La Mancha, las negativas se sitúan en un 1,42%, en Valencia no superan el 1%, mientras que en el País Vasco el indicador alcanza un 1,9% para los que tienen 30 años o más. Esta última autonomía incluye en el porcentaje las personas que no han querido vacunarse y aquellas que no han podido hacerlo por contraindicación médica. De las regiones que han aportado datos, solo presenta una cifra algo mayor Navarra, con un porcentaje del 2,78%.

No hacen falta incentivos

Vistas las cifras, a diferencia de lo que se ha propuesto en otros países, no parece que en España vaya a ser necesario impulsar incentivos para que la gente se vacune. Por ejemplo, muchas de las medidas planteadas esta semana por el presidente francés, Emmanuel Macron —todos los sanitarios obligatoriamente deberán tener la pauta y se obliga al uso del pasaporte covid para el acceso a locales de hostelería y otros recintos—, estaban encaminadas precisamente a impulsar la campaña de inmunización. Otro ejemplo es el de Estados Unidos, donde algunos estados ofrecen comida, tarjetas regalo e incluso dinero para conseguir alcanzar mayores cuotas. Si el país era capaz en abril de administrar 3,4 millones de dosis al día, en junio el ritmo había bajado al millón, un 68% menos.

Foto: El vicepresidente de la Junta, Juan Marín (i), y el consejero de la Presidencia y portavoz del Ejecutivo, Elías Bendodo. (EFE)

El hecho, además, de que día tras día, en España, el ritmo de vacunación vaya a la par de la recepción de dosis demuestra que la campaña avanza con paso decidido. Así, de los casi 54 millones de dosis que han llegado hasta la fecha, las comunidades han administrado el 90%, porcentaje que se mantiene estable en los sucesivos boletines del ministerio.

También, como apuntaba el epidemiólogo Joan Carles March, exdirector de la Escuela Andaluza de Salud Pública, en un reportaje publicado por El Confidencial sobre la estrategia de vacunación que se debía seguir entre los jóvenes, variantes como la delta, más contagiosas, hacen que sea necesario aumentar el objetivo del 70% de personas vacunadas para alcanzar la inmunidad de grupo en España. Los especialistas sostienen que, probablemente, el porcentaje deberá subir a un 80 u 85%. Un nuevo límite que será más fácil alcanzar si se siguen manteniendo cifras muy bajas de rechazo.

La incidencia acumulada entre los jóvenes se ha multiplicado por cinco en dos semanas

¿Qué harán los jóvenes?

Una de las preguntas que planean sobre la campaña de vacunación es si entre los jóvenes se repetirán las buenas cifras de aceptación que se han registrado en los mayores. Algunos especialistas apuntan a que los rechazos aumentan según disminuye la edad, por el hecho, entre otras cuestiones, de que la gravedad de la enfermedad no es igual a los 20 que a los 70 años y, por tanto, la percepción del riesgo es menor. Pero a la espera de que avance la administración de dosis en las franjas de edad más bajas, lo cierto es que las reservas de citas en dos de las comunidades que recientemente las han abierto para este colectivo indican que la respuesta ha sido muy buena.

A principios de esta semana, Madrid permitió acceder al servicio de autocita a los mayores de 16 años y, durante las cinco primeras horas de funcionamiento, 138.000 jóvenes entre dicha edad y los 25 lo usaron. Por su parte, el País Vasco hizo lo propio el pasado viernes. La avalancha de solicitudes fue tal que la web de Osakidetza se quedó colgada. 80.000 personas hasta los 29 años consiguieron su cita, un 30% de las 270.000 que componen esa franja de edad en la autonomía vasca.

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