La ministra Alegría toma posiciones para ser la sucesora sanchista de Lambán
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CRISIS DE GOBIERNO

La ministra Alegría toma posiciones para ser la sucesora sanchista de Lambán

El nombramiento pilla con el pie cambiado al PSOE de Aragón, que ya visibiliza a la nueva ministra de Educación como un contrapunto al presidente regional

placeholder Foto: La nueva ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría (i), recibe la cartera ministerial de manos de Isabel Celaá. (EFE)
La nueva ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría (i), recibe la cartera ministerial de manos de Isabel Celaá. (EFE)

La remodelación del Gobierno ha sido planteada por Pedro Sánchez como lanzadera de candidaturas para las elecciones autonómicas de 2023. Un primer paso, en definitiva, para birlar el trono a algunos barones territoriales. Es lo que sucede con la designación de la aragonesa Pilar Alegría como titular de Educación y Formación Profesional. Desde hace años, la dirigente es la principal valedora de Pedro Sánchez en la comunidad, una tierra donde, por el contrario, Javier Lambán reina en la federación del PSOE manteniendo una clara distancia con las tesis del presidente, especialmente en la crisis abierta con los nacionalistas catalanes.

El nombramiento de Alegría, exdelegada del Gobierno en la región, ya se lee en las filas socialistas como una operación que le puede permitir convertirse 'de facto' en un contrapunto al presidente aragonés. “Es un escaparate político y mediático de un valor en alza en el PSOE”, aseguran fuentes del partido. ¿Es la antesala a un hipotético ascenso, impulsado por el entorno de Sánchez, al liderazgo de la formación en la comunidad? Las fuentes consultadas no dudan en asegurar que con su designación, la ministra toma amplias posiciones para ser una posible sucesora. Por dos motivos: tiene la interlocución directa con el presidente e inhabilita cualquier intento de los socialistas en la comunidad por aupar a otro candidato sin contar con su beneplácito.

La gran promesa

Si de Alegría se ha dicho algo en centenares de ocasiones es que siempre muestra un talante negociador y que su actitud es la de sumar, dos características que ha mantenido desde que inició su carrera en el PSOE, con 30 años, como la gran promesa de la política aragonesa. Bajo la sombra del expresidente Marcelino Iglesias, la joven escaló poco a poco en el organigrama del partido hasta ser la número dos de Lambán cuando accedió a la secretaría general de la formación en la comunidad.

Alegría recibe la cartera de Educación y Formación Profesional de manos de Celaá

Desde ese momento, nadie dudó en ver a la recién nombrada ministra de Educación como una promesa más real que esperada. Fue precisamente con Lambán cuando accedió a la Consejería de Universidad. Entre sus logros, Alegría armó un pacto sobre la ciencia avalado por todos los grupos políticos y toda la comunidad científica y universitaria de Aragón. Se cumplió su máxima: talante negociador y una actitud por sumar. Sus pinitos en la política nacional estuvieron siempre marcados por el apoyo a Eduardo Madina en las primarias que terminó perdiendo ante un, por aquel entonces, desconocido Pedro Sánchez o su relevancia como portavoz de la candidatura de Susana Díaz a la secretaría general frente a la del presidente.

Un giro meteórico en su posición dentro de las filas socialistas que resulta llamativo cuando ahora se la vincula directamente con el sanchismo. Los más cercanos a Alegría consideran que “ha asumido con naturalidad este cambio debido a las circunstancias que muchas veces tiene la política, y más en estos años, donde todo cambia en cuestión de horas”. Otras fuentes que la conocen desde hace años explican, sin embargo, que finalmente optó por “ser más práctica y no dejar de estar del lado de quien ostentaba el poder del partido en Ferraz”.

Foto: La exministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá. (EFE)

Algo cambió y Alegría se vinculó directamente con las tesis de Sánchez, abriendo una grieta en su relación con Lambán. Desde entonces, y siempre bajo la estela del presidente del Gobierno, se postuló a la alcaldía de Zaragoza con una lista electoral que logró confeccionar con el apoyo de Ferraz y en contra de todo el poder orgánico aragonés; después, fue designada delegada del Gobierno. El nombramiento nunca contó con la opinión del dirigente autonómico y precisamente se saldó con el cese de Carmen Sánchez Used, una persona muy próxima a este. Tras estos desencuentros tan sonados, no había vuelta atrás para recuperar la sintonía entre Alegría y el entorno del líder del PSOE en Aragón.

La sucesión de Lambán

Ni siquiera hubo una licencia por enterrar las armas de guerra en el acto de toma de posesión como nueva ministra de Educación y FP. Al acto oficial no acudieron ayer ni el presidente Lambán, que se encontraba en un acto institucional con los Reyes, ni ningún consejero con peso político en el PSOE aragonés para arroparla. Tan solo acudió la responsable de Servicios Sociales, Mariví Broto, que cuenta con un perfil político bajo y meramente de gestión. Fuentes del Ejecutivo autonómico aseguraron que “la presencia de un consejero en un acto así ya es suficiente y Pilar Alegría ha recibido la enhorabuena por parte del Gobierno”.

Un apoyo distinto recibió la nueva ministra por parte del PSOE de Huesca, que contó con un amplio despliegue en la cita, incluido el expresidente aragonés y ‘padre político’ de Alegría, Marcelino Iglesias. Esta federación, liderada por Miguel Gracia, siempre ha marcado distancias con Lambán y es la agrupación provincial que más se ha significado con Sánchez.

Foto: Pedro Sánchez, flanqueado por Javier Lambán (2d), Pilar Alegría (d), y la diputada Susana Sumelzo (i), el pasado 1 de octubre en Zaragoza. (Inma Mesa | PSOE)

Nadie mencionó en el acto ni una palabra sobre el paso de gigante que suponía el nombramiento de Alegría como ministra en las quinielas para suceder al líder del PSOE aragonés. Un extremo que pocos quieren mencionar en las filas socialistas porque “todo está en el tejado de Lambán”, aseguran fuentes de la dirección. El presidente autonómico aún no ha adelantado cuál será su futuro más inmediato: si optará a la reelección o si será el candidato. Sin despejar las dudas sobre qué hará, el actual tratamiento al que está sometido por el cáncer de colon que padece dispara aún más las incógnitas. De hecho, su agenda institucional es casi inexistente desde hace meses y son contadas las ocasiones en que comparece públicamente.

Tras más de seis años en el poder autonómico, Lambán no ha querido —o no ha conseguido— aupar a ningún posible sucesor natural. En las filas socialistas, reconocen el peso político alcanzado en los últimos años por su consejera de Presidencia, la turolense Mayte Pérez. Sin embargo, no se ve con claridad que este sea un relevo natural. Fuentes cercanas al presidente explican que a día de hoy “el mayor valor electoral del PSOE es Javier Lambán y no Pilar Alegría ni ningún otro posible sucesor”. Otras fuentes conocedoras de los entresijos orgánicos confirman que la designación de la segunda como ministra “daña las opciones de Pérez, aunque ejerza de mano derecha o sea la cara más visible del Gobierno de Aragón”.

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