Los contagios entre los jóvenes suben más de un 40% en menos de una semana
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cantabria, la que peor está

Los contagios entre los jóvenes suben más de un 40% en menos de una semana

Las razones hay que buscarlas en el aumento de la movilidad de los más jóvenes tras el fin del curso escolar y el inicio del verano

Foto: El verano ha empezado con un repunte de los contagios. (EFE)
El verano ha empezado con un repunte de los contagios. (EFE)

Hace un año fueron los temporeros y ahora son los jóvenes los protagonistas de la pandemia. Los contagios no paran de crecer entre las personas de 10 a 30 años. En los últimos días, los casos por cada 100.000 habitantes han subido más de un 40% en ese grupo, lo que ha empujado a todo el país a una incidencia que no veía desde mediados de mayo.

La atención la ha centrado el brote de Baleares, que ha provocado cientos de casos y miles de contactos estrechos por todo el país, pero lo sucedido allí no es la única explicación a la situación actual. El mejor ejemplo es Cantabria, que no ha sido la comunidad más afectada y tiene una incidencia altísima entre su población joven: 623 casos por 100.000 habitantes en el grupo de edad de 12-19 años y 853 en el grupo de 20-29 años, según en último informe publicado por el Ministerio de Sanidad.

El ministerio empezó a esta semana a publicar datos de incidencia por grupos de edad. En solo tres días, los casos por 100.000 habitantes entre niños y adolescentes (12-19 años) han pasado de 243 a 345 (un 41% más). En el siguiente grupo (20-29 años) han pasado de 251 casos por 100.000 habitantes a 366, un 46%. Ese aumento está teniendo un efecto notable en la incidencia a nivel global en España, que en una semana ha pasado de 93,19 casos por 100.000 habitantes a 134,41. Una subida del 44%.

Las razones hay que buscarlas en el aumento de la movilidad de los más jóvenes tras el fin del curso escolar y el inicio del verano. Ninguna comunidad autónoma se ha librado en las últimas semanas del aumento de casos entre las personas de entre 10 y 30 años. Y en los últimos días también se nota un aumento de casos en la siguiente franja de edad (30 a 39 años) en algunos territorios.

Los contagios se disparan entre los jóvenes.

El siguiente gráfico muestra la evolución de la incidencia acumulada en tres grupos de edad (10-19, 20-29 y 30-39 años) desde el 1 de marzo. Está elaborado con los datos de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) que publica el Instituto de Salud Carlos III, cuyos valores son diferentes a los que publica Sanidad en su informe, pero la evolución es similar.

De esos tres grupos, el de más edad es el que tiene una mayor cobertura de vacunación. Casi el 26% de las personas de 30 a 39 años han recibido al menos una dosis y el 12,1% tiene la pauta completa. Entre los jóvenes de 20 a 29 años, el 12,5% tiene al menos una dosis y el 10% está totalmente vacunado. Y entre los adolescentes de 12 a 19 años, los porcentajes son del 1 y el 0,6%.

El virus está circulando más que hace un año, pero su impacto es menor gracias a las vacunas. La mayor parte de la población más vulnerable está protegida (aunque más de la mitad de las personas del grupo de 60-69 aún tiene que recibir la segunda dosis y la principal preocupación es que la subida del número de casos acabe afectándole).

El aumento de la incidencia no se notará en las hospitalizaciones igual que ha pasado hasta ahora en la pandemia. El número de ingresos será menor, también el de fallecimientos. De momento, el aumento de los contagios solo ha provocado un pequeño repunte en las hospitalizaciones: la media móvil de siete días crece desde el 24 de junio de 262 ingresos diarios a 278.

Los jóvenes disparan la incidencia de varias comunidades hasta 40 puntos en tres días.

Hay otra diferencia con lo vivido hace un año. España tenía entonces el virus bajo control. No lo había vencido, como se atrevió a decir Pedro Sánchez, pero su transmisión estaba a niveles que no se han vuelto a ver. Esta primavera, el impacto de la cuarta ola fue mucho más suave que las anteriores, pero el final del estado de alarma y las medidas asociadas han impedido reducir la circulación del SARS-CoV-2 a niveles aceptables. A nivel nacional (en algunas comunidades autónomas no ha sido así), la transmisión del virus no ha dejado de ser preocupante.

Que la incidencia ya no significa lo mismo que hace unos meses, cuando no había casi nadie vacunado, es un hecho. "El principal indicador de esta pandemia ha sido, es y será la ocupación hospitalaria", afirmó hace unos días en El Confidencial Adrián Hugo Aginagalde Llorente, director del Observatorio de Salud Pública de Cantabria. Pero la multiplicación de los contagios, aunque sus consecuencias sean cada vez menos importantes, sigue siendo una mala noticia. Tanto por las implicaciones sanitarias como por las económicas, más en una época, el verano, en la que buena parte de España se juega mucho.

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