Absuelto un recluta que dejó de hacer guardias tras sufrir una infidelidad
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EL FISCAL PEDÍA TRES MESES DE PRISIÓN

Absuelto un recluta que dejó de hacer guardias tras sufrir una infidelidad

El soldado encontró a su mujer con otro, lo que le provocó un 'shock' emocional que le hizo dormir durante dos días; despertó después de la jornada laboral que le habían asignado

placeholder Foto: Militares españoles durante un ejercicio. (EFE)
Militares españoles durante un ejercicio. (EFE)

El Tribunal Militar Territorial Segundo, con sede en Sevilla, ha absuelto a un soldado que se enfrentaba a tres meses de prisión por no acudir a la guardia que le habían asignado y no responder siquiera al teléfono cuando sus superiores trataron de localizarle. El hombre, de 39 años, en concreto, no se presentó a las 9:00 horas del domingo 4 de agosto de 2019 a ocupar la plaza de seguridad del Cuartel General de la Comandancia de Ceuta que tenía encomendada y nadie pudo determinar por qué. Los responsables de la instalación castrense no supieron nada de él hasta la jornada siguiente, cuando le tocaba trabajar por primera vez después de sus vacaciones de verano.

El recluta había concluido su particular descanso con uno de los peores fines de semana de su vida. Según reflejaron varios informes médicos presentados por la defensa del acusado en el juicio, este sufrió un 'shock' el 3 de agosto que le provocó desajustes de personalidad con motivo de una infidelidad. El mencionado día, el soldado regresó a su casa para estar con su pareja, con la que llevaba diez años, y se encontró a esta en la cama con otro hombre. El impacto fue de tal calibre, según argumentó la representación letrada del militar durante la vista, que el engañado sufrió una conmoción psicológica que le provocó un "trastorno mental transitorio" y le mantuvo dos días fuera de juego.

Foto: El general de división Félix Blázquez cuando ejercía como jefe de Zona del País Vasco el 12 de octubre de 2018. (EFE)

Tanto la hermana como la sobrina del afectado, a cuya vivienda se trasladó este justo después de contemplar la dolorosa escena que había tenido lugar en su propio domicilio, declararon en el juicio que el soldado se encontraba "depresivo", hablaba de forma "incoherente" y mostraba sentimientos "melancólicos" con motivo de la "ruptura sentimental" que acababa de sufrir. "Se presentó en nuestra casa llorando", resumió su hermana, que relató cómo a la víctima del desengaño "le costaba comunicarse" e incluso presentaba síntomas de una clara "ansiedad".

Las dos mujeres le dieron entonces diazepan para calmarle, lo que provocó que el hombre estuviera durmiento desde el momento en que llegó hasta la mañana de dos días después. La hermana y la sobrina, de hecho, explicaron que despertaron al afligido militar el 5 de agosto "para que fuera al trabajo". El testimonio de las dos mujeres fue corroborado por un psiquiatra que reconoció en dos ocasiones al perjudicado y que observó "un cuadro depresivo" motivado por "la infidelidad de su pareja". Una psicóloga que también le observó y que igualmente testificó en la vista oral habló expresamente de un "'shock' traumático" sufrido por el traicionado tras conocer el adulterio, un proceso que la especialista concretó en síntomas como que el hombre "disociaba la realidad" y experimentaba una "anulación del entendimiento emocional y cognitivo". "Las capacidades intelecto volitivas se anulan en estos casos", apuntó la facultativa, que estimó que el cuadro podía durar un par de días.

El tribunal, sin embargo, no consideró ninguno de estos testimonios como prueba suficiente para declarar inocente al acusado de incumplir sus obligaciones laborales. "El psiquiatra señala que no ha hecho informe pericial, que solo le ha visto un par de veces y que presenta un cuadro depresivo por infidelidad de su pareja; el informe y declaración de la psicóloga no cabe entenderlos como pericial médica (...), además, su fiabilidad queda en entredicho desde el momento en que (esta profesional) actúa también como terapeuta del procesado", desacredita el tribunal, que entiende en la misma línea que tampoco cabe admitir la declaración de la hermana del acusado porque "no acredita ni prueba anulación de capacidad intelectual y volitiva, sufrimiento de conmoción psíquica de furor o estado de ceguedad u ofuscación alguna" por parte del soldado, como señalaba la mujer.

Foto: Visita de Trump a Alemania, en noviembre de 2019. (EFE)

La sala castrense absuelve, sin embargo, al militar porque considera que nadie le avisó de que tenía guardia aquel día. El hombre se encontraba de vacaciones y, por lo tanto, tenían que notificarle expresamente que habían modificado los turnos y le tocaba adelantar un día su periodo de asueto. "No hay prueba directa o indirecta que acredite que estando de vacaciones, y tal como establece el Libro de Normas para las Guardias, se garantizara previo nombramiento que el acusado tuvo conocimiento fehaciente" de la asignación de la guardia, resuelve el tribunal, que recuerda que solo el testimonio de un cabo aseguraba que el soldado había sido informado sobre el cambio en el cuadrante y que este no es suficiente para conculcar la presunción de inocencia del acusado. "Si bien no observamos incredibilidad subjetiva en el testimonio, sí se observan contradicciones, modificaciones, dudas y ausencia de persistencia en su declaración", defienden los magistrados autores de la sentencia.

La declaración, añaden, "no es concluyente" ni está "corroborada por dato periférico o directo alguno". "No aporta listado de llamadas, correos electrónicos o cualquier otra prueba que acreditara la notificación fehaciente del nombramiento", sostiene la sala, que resuelve que los hechos probados "no son constitutivos de un delito de quebrantamiento de servicio en su modalidad del militar que no se presenta al cumplimiento de un servicio de armas, previsto y penado en el artículo 67.3 del Código Penal Militar, pues no concurre el elemento subjetivo del dolo genérico de saber lo que se hace y querer lo que se sabe contrario a derecho". El soldado, representado por el abogado especializado en asuntos militares Antonio Suárez-Valdés, concluye la sentencia firmada el pasado 19 de marzo, "no era conocedor de la guardia que tenía asignada para el 4 de agosto de 2019".

Tribunal Militar Central Trastornos mentales
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