El Gobierno teme que la renovación del CGPJ se retrase a después del 14-F
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EL PP NO DA SEÑALES DE ACUERDO

El Gobierno teme que la renovación del CGPJ se retrase a después del 14-F

Justicia aprieta al PP para un acuerdo inminente, porque los plazos podrían hacer imposible la elección de nuevos vocales antes de las elecciones catalanas de febrero

placeholder Foto: El presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes, y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. (EFE)
El presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Lesmes, y el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. (EFE)

El Gobierno teme que la renovación del Consejo General del Poder Judicial no se produzca hasta después de las elecciones catalanas del 14 de febrero. El temor se apoya en la resistencia del PP a pactar, en la propia estrategia política y electoral de Pablo Casado y también en los plazos parlamentarios que dificultan la renovación inmediata.

En este momento, hay dos vías abiertas: la del intento de acuerdo con el PP, con la mayoría cualificada que exige la ley actual, o sin el PP tras una reforma legal que rebaje la mayoría necesaria de tres quintos a mayoría absoluta.

La primera está atascada, precisamente porque el PP exige la retirada de la proposición de ley con esa reforma legal y que Unidas Podemos quede al margen del proceso de renovación. Y el Gobierno está dispuesto a retirar la proposición solo si hay acuerdo con el PP. Esa iniciativa solo está congelada y el Gobierno debe decidir si la tramita ya en el pleno del 15 de diciembre y sigue adelante con la reforma, que dejaría al margen al PP y podría dar entrada a ERC y Bildu, como pretende Unidas Podemos.

Foto: Carlos Lesmes, junto al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo (d). (EFE)

Ese es el único pleno que, salvo cambios, se celebrará durante el mes de diciembre, y enero es un mes inhábil en el Congreso, es decir, no tiene actividad parlamentaria. En principio, la actividad no volvería hasta después del 14 de febrero, tras las elecciones catalanas.

Tiene que haber un pleno extraordinario entre finales de diciembre y enero para que Pedro Sánchez dé cuenta del estado de alarma, pero en principio solo para eso. Si siguiera adelante la reforma del sistema de elección, la tramitación de la reforma legal no estará en vigor en ningún caso hasta después de esa fecha, por lo que la renovación no sería hasta entonces.

Incluso, aunque hubiera acuerdo entre el Gobierno y el PP, no es fácil que se concrete antes de esa fecha, porque hace falta que los candidatos pasen por la comisión de nombramientos y luego se vote en el pleno. Por eso, el Gobierno intenta acelerar el acuerdo para la próxima semana, con un ultimátum.

Foto: Pedro Sánchez, en el pleno del Congreso de los Diputados. (EFE)

Si no se hiciera ese trámite antes del 15 de diciembre, la renovación no sería posible antes de febrero, salvo que se habilitara el mes de enero, lo que de momento no está previsto. Por eso, el vicepresidente primero, Pablo Iglesias, advirtió ayer al PP en La Sexta: “No nos va a quedar más remedio que cambiar la ley”.

Y en paralelo, el número dos del Grupo Socialista en el Congreso, Rafael Simancas, ha advertido en rueda de prensa en el Congreso de que están estudiando la posibilidad de llevar al pleno del 15 de diciembre la reforma legal que reduce la mayoría necesaria para renovar el CGPJ, para poder hacerlo sin el PP.

Simancas ha explicado este lunes en el Congreso que están esperando "al PP del constitucionalismo, la sensatez y el interés general", y que estudian si en la Junta de Portavoces de la próxima semana incluyen para el pleno del 15 de diciembre la toma en consideración o arranque del trámite parlamentario de la proposición de ley.

No obstante, hay sobre la mesa otro escollo importante, y es que Unidas Podemos pretende dar entrada en el CGPJ a partidos del bloque que apoya al Gobierno, como ERC. Esa posición, explicada en el Congreso por el dirigente de En Comú Podem y secretario primero del Congreso, Gerardo Pisarello, hace aún más difícil que el PP pacte la renovación.

Foto: El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Lesmes, acompañado por el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. (EFE)

Sin el pacto con el PP, se tramitaría la reforma legal con la mayoría absoluta que también facilita la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado y, además, se pondría en marcha una renovación que sin los populares permitiera la entrada de vocales propuestos por ERC, PNV o Bildu.

Por eso, el partido de Pablo Iglesias prefiere que el PP mantenga su negativa a pactar, que se tramite la reforma legal y que se excluya al PP del nuevo CGPJ. A esas dificultades procedimentales y de plazos, hay que sumar el hecho de que estratégicamente el PP puede preferir esperar a las elecciones catalanas, según teme el Gobierno.

El PP compite con Vox y con Ciudadanos, y no parece que para Casado sea conveniente pactar en la campaña electoral. El partido de Santiago Abascal y el de Inés Arrimadas, desde distintas posiciones, discrepan de esa forma de elección y la presentarán como un reparto de asientos. Oficialmente, la dirección del PP se mantiene en su posición: no habrá renovación si no se retira la reforma legal que se ha cuestionado desde Europa, si no se saca a Unidas Podemos del pacto y si no se reforma la ley del CGPJ.

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