La serie 'Antidisturbios' enerva a los policías: "Hay violencia y cocaína gratuitas"
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INTERIOR ASESORÓ LA INICIATIVA DE FICCIÓN

La serie 'Antidisturbios' enerva a los policías: "Hay violencia y cocaína gratuitas"

"Nosotros estamos entrenados para controlar nuestras emociones, no nos drogamos y hacemos triatlón, 'crossfit' y bicicleta, cosa que no aparece para nada en la serie"

placeholder Foto: Imagen del 'making of' de 'Antidisturbios'. (Movistar)
Imagen del 'making of' de 'Antidisturbios'. (Movistar)

Reacciones desmedidas ante insultos y escupitajos de manifestantes, descontrol de emociones de los agentes, rayas de cocaína para pasar el trago de las duras jornadas laborales, golpes y más golpes. 'Antidisturbios', la última serie de Movistar, tiene todos los ingredientes para triunfar. De hecho, ha sido un pelotazo de audiencia en su primer fin de semana. Desde la plataforma de Telefónica no ofrecen datos exactos, pero admiten a El Confidencial que la ficción podría llegar a convertirse en la serie del año. "Está a la altura de nuestros mejores productos", se atreven a calificar.

La crítica sí que se lanza a definirla ya como la más destacada de la temporada, por encima de 'Patria', de HBO. La trama relata la historia de un equipo de media docena de agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) que acomete un desahucio sin el apoyo suficiente en el que todo se complica, lo que lleva a que Asuntos Internos tenga que investigar a sus miembros. Sin embargo, público, distribuidora y periodistas no son los únicos que tienen algo que decir sobre esta iniciativa. Los antidisturbios de verdad, esos que cada día tienen que enfrentarse a lo que cuenta la serie, no están contentos con la imagen que arrojan los personajes de la ficción.

Foto: Imagen de Rodrigo Sorogoyen durante el rodaje de 'Antidisturbios' (Movistar)

"Llevamos años tratando de alejarnos de esa imagen de violencia sin sentido y ahora esto nos hace un flaco favor", sostiene Jacinto Morales, miembro de las UIP y responsable de la especialidad del Sindicato Unificado de Policía (SUP). Esta última organización ha remitido dos cartas —una a Movistar y otra a la Dirección General de la Policía, que ha asesorado a la productora— para protestar por la emisión de la serie, que entiende que traslada una idea falseada de cómo son los funcionarios que trabajan en estas unidades. "Los personajes y su forma de ser y actuar no tienen nada que ver con un profesional de la UIP; son personas poco fiables, con adicciones a drogas y alcohol, sin criterio, que intervienen poco menos que presas del pánico, con tendencia a la violencia gratuita", entienden desde el SUP.

"Todos esos detalles y su repetición transmiten que el orden público en España está en manos de funcionarios poco cualificados, personalmente inestables y cuyo trabajo incurriría, en no pocas ocasiones, en excesos", añaden desde el sindicato, que colaboró prestando material a la productora pero que ahora se aleja de cualquier implicación con el resultado. "El relato desborda los límites de la creación artística para contribuir a transmitir al espectador una imagen de estos profesionales que denigra su derecho al honor, pues les pinta como drogadictos y alcohólicos", transmitió el SUP a Movistar en una de las dos mencionadas misivas antes de pedirle que retirara de los títulos de crédito los agradecimientos que los realizadores de la obra hacen al sindicato.

placeholder Cartel de la serie. (Movistar)
Cartel de la serie. (Movistar)

La "colaboración" de la organización, afirman en la citada carta, "consistió en la cesión, de buena fe y sin conocer de antemano el contenido de la serie, de material que pudiera ser utilizado por el departamento de arte para recrear la decoración de unas hipotéticas instalaciones policiales", reconoce el SUP justo antes de desmarcarse. Se hizo, explica, "sin saber que la serie faltaría el respeto a los policías de las UIP, porque en ningún momento se nos trasladó el sentido en el que se iba a novelar la vida de los protagonistas". "Teniendo en cuenta la ofensa que supone desprestigiar a estos excelentes servidores públicos, que arriesgan su vida a diario, no podemos consentir que nuestras siglas se vinculen a una serie que insulta y difama el crédito y la imagen de cientos de compañeros", arguye el sindicato, que reclama expresamente "la retirada de los títulos de crédito de cada capítulo del nombre y siglas del SUP".

En la misma línea, se posiciona el sindicato actualmente mayoritario en el Consejo de la Policía, Jupol. El responsable de la especialidad de antidisturbios, Daniel García, incide en que la serie da la imagen de unos funcionarios que no se controlan, cuando la realidad es justamente la contraria. "No perdemos el control, no buscamos vengarnos ni tomarnos la justicia por nuestra mano, tenemos mucha capacidad de aguante, no usamos armas ni cuando hemos tenido a compañeros casi muertos; controlamos el estrés desde el primer momento al último, porque entre otras cosas nos jugamos nuestro trabajo y estamos entrenados para eso; ni se nos pasa por la cabeza hacer otra cosa", explica García, que critica los aspectos que han destacado los realizadores para caracterizar a los personajes, pero también los que han dejado de resaltar.

"No aparece ni una vez un policía haciendo deporte, y eso no es creíble; prácticamente, la única afición que todos tenemos es la del deporte: el triatlón, la bicicleta, el 'crossfit', la carrera...", explica el policía, que sí admite algunas cosas que sí refleja el producto de ficción adecuadas a la realidad. "Es cierto que somos una familia, que hay mucha amistad, que hay uniformes y furgonetas con más de 20 años, que sufrimos mucho estrés en determinados momentos, que nos dejan abandonados en muchos sitios", reconoce García, en línea con lo que también traslada su compañero Morales, quien también considera que la serie describe bien la tensión que existe en un desalojo o en el mantenimiento del orden público.

Ambos rechazan tajantemente, sin embargo, el desarrollo de los personajes. "No hay por dónde cogerlos, se han excedido en el dibujo del perfil", sostiene Morales, quien recuerda que cada año la Dirección General de la Policía les somete a test psicológicos con el fin de acreditar su buen estado físico y mental. "Las escenas de la cocaína ni siquiera están justificadas dentro de la trama", se queja García por su parte, que califica estas secuencias como "inocuas" y "gratuitas". La postura contraria, aun así, no la apoyan todos los sindicatos. Algunos consultados por El Confidencial no han querido mostrar su opinión al entender que se trata de un producto de ficción, "como 'Torrente' o 'Los hombres de Paco".

placeholder Fotograma de la serie. (Movistar)
Fotograma de la serie. (Movistar)

"Es injustificable que cualquiera que se pone cada día las botas de antidisturbios justifique esta imagen con el argumento de que es ficción, porque el mayor foco de condicionamientos hoy en día lo aporta la televisión, la gente se cree lo que ve; y que justifiquen esto de la coca es indignante", subraya García en respuesta a esa actitud pasiva. Desde Movistar, por supuesto, defienden la posición. "Quien quiera entender tras el visionado de este producto que los policías se drogan es que no sabe nada de las diferencias entre ficción y realidad", afirman desde la distribuidora, que aclara que todo lo relacionado con la coca es pura ficción y que nadie en otros países se haría estas preguntas cono productos como 'The Wire' o 'Corrupción en Miami'.

La serie ha sido producida con el asesoramiento de la Dirección General de la Policía, pero ni el departamento dirigido por Francisco Pardo Piqueras ni el Ministerio del Interior han querido ofrecer su visión de la polémica a El Confidencial, que únicamente ha podido saber que la participación del área presidida por Fernando Grande-Marlaska se ha limitado a prestar las dependencias policiales de Moratalaz, cuartel general de los antidisturbios de Madrid, y a poner a un miembro de las UIP al servicio de la producción.

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