LAS VÍAS: SALIDA DE LA ZARZUELA O DEL PAÍS

Zarzuela y Moncloa estudian salidas para el Rey emérito y para poner a salvo a Felipe VI

Temor en el Gobierno a una crisis institucional, que se agravaría si la Fiscalía actúa contra el anterior jefe del Estado y el Supremo inicia la investigación. El Ejecutivo lleva "tiempo" analizando opciones

Foto: El rey Felipe VI y su padre, Juan Carlos I, el 22 de mayo de 2018 en la presentación del 'Informe Cotec 2018', en Madrid. (EFE)
El rey Felipe VI y su padre, Juan Carlos I, el 22 de mayo de 2018 en la presentación del 'Informe Cotec 2018', en Madrid. (EFE)
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La situación de Rey emérito, investigado por la Fiscalía del Tribunal Supremo y con informaciones diarias sobre su manejo de cantidades millonarias en paraísos fiscales, está provocando una grave situación institucional que afecta especialmente al Palacio de la Zarzuela, pero también a la Moncloa.

Por eso, la Casa Real y el Gobierno, tal y como confirmaron a este diario fuentes del máximo nivel del Ejecutivo, han empezado a estudiar posibles salidas a la insostenible situación, al margen de la acción de la Justicia en la Fiscalía y, probablemente, en el propio Tribunal Supremo, además de la Justicia suiza. La "línea" que se está explorando es que don Juan Carlos abandone la Zarzuela o se exilie del país, cuestiones que no requerirían una traducción jurídica. Ambas instituciones han coincidido en la estrategia de poner distancia entre el anterior jefe del Estado y el actual, y ahora se trataría de estudiar si hay más opciones de desvincularse del Rey emérito, teniendo en cuenta que pueden conocerse más detalles y, sobre todo, puede no tardar la acción de la Fiscalía ante el Tribunal Supremo y de la propia Justicia suiza, con el consiguiente revuelo institucional. Coinciden también en la preocupación por la crisis institucional y de imagen que se produce.

"Llevamos mucho tiempo en eso, estudiando cómo dar un paso más para desvincular a Felipe VI de su padre", para que no manche más la institución, rubrican las citadas fuentes de la Moncloa. "No se puede dañar al rey Felipe, así que el emérito debe cooperar", abundan. Otros cargos del gabinete presidencial enfatizan que no se puede mirar para otro lado. "El tema es gravísimo. No nos podemos alejar de la ciudadanía", concede uno de ellos.

El anterior jefe del Estado sigue viviendo en dependencias de la Zarzuela, aunque el actual monarca le retiró en marzo su asignación pública (dejó de cobrar 161.036,34 euros, aunque hasta esa fecha percibió unos 33.000 euros), en un comunicado que venía a dar por buenas las acusaciones sobre manejo de dinero opaco en cuentas suizas y a través de una sociedad panameña.

"No se puede dañar al rey Felipe, así que el emérito debe cooperar", indican fuentes de primer nivel del Ejecutivo, que no esconden su preocupación

El análisis de ambas instituciones incluye el convencimiento de que es necesario intentar levantar un cortafuegos para diferenciar el reinado anterior del actual, pero también el reconocimiento de que los hechos que se van conociendo afectan gravemente a la institución monárquica. Todo ello en un momento en que el respaldo institucional es menor porque, por ejemplo, hasta un 20% del actual Congreso de los Diputados cuestiona la monarquía.

"Informaciones inquietantes"

"Hay que proteger al Rey actual porque, de lo contrario, se puede llevar la institución por delante", observa con gravedad un ministro. Pero fue el propio Pedro Sánchez el que, con sus palabras de este miércoles, tras reunirse en la Moncloa con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, dio la medida de la preocupación que anida en el Ejecutivo: "Es evidente que estamos siendo testigos, el conjunto de la sociedad española, de informaciones inquietantes, que nos perturban a todos, a mí también. Y yo quisiera compartir lo siguiente. Primero, que hay unos medios de comunicación que no miran hacia otro lado. Al contrario, se hacen eco de esas informaciones. En segundo lugar, hay una Justicia que está actuando. Y en tercer lugar, y esto es algo que agradezco, la propia Casa Real está marcando distancias frente a esas informaciones inquietantes, perturbadoras, y eso es algo que yo agradezco".

Fuentes del PP niegan que el Rey o alguien de la Zarzuela haya hablado con Pablo Casado sobre este asunto y sobre medidas futuras

El presidente estaba dando carta de naturaleza a las informaciones periodísticas, sin restarles un ápice de credibilidad. Lanzaba al tiempo el mensaje de que la Justicia es igual para todos —en línea con lo que ha venido manifestando el Gobierno en estos últimos días— y agradecía a Felipe VI que pusiera tierra de por medio con su padre. Jamás Sánchez había sido tan elocuente con una materia potencialmente explosiva. El cambio de estrategia fue total. El presidente acababa con una serie de mensajes tibios y casi de carril de su Ejecutivo, para mostrar más si cabe el corte con el pasado y evidenciar la inquietud de la Moncloa.

Esa misión de urgencia de escindir al monarca de su padre para salvar al primero y a la Corona fue apuntalada este miércoles por la número dos del Ejecutivo, Carmen Calvo: "No estamos hablando del rey Felipe ni de la jefatura del Estado, que funcionan en su papel constitucional de manera absolutamente plena y correcta, como se ve en estos días", indicó. El Gobierno "no habla de lo que hace la Justicia de otro país [Suiza], pero sí de la plenitud de funciones y del cumplimiento garante de su papel por parte de Felipe VI". La vicepresidenta recordó que don Juan Carlos ya no tiene responsabilidades públicas y está "al margen total de la jefatura del Estado".

Ningún partido con representación parlamentaria ha respaldado públicamente al anterior monarca. Fuentes oficiales del PP niegan que el Rey o alguien de la Zarzuela haya hablado con Pablo Casado sobre este asunto y sobre medidas futuras. La interlocución con el principal partido de la oposición sería la lógica, en correspondencia con lo que ocurrió en 2014, cuando el proceso de abdicación de don Juan Carlos fue dirigido por la Zarzuela en coordinación con la Moncloa y con la complicidad del entonces líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba. Este garantizó que la transición se haría de manera rápida y sin tropiezos, pese a que el desastre de su partido en las europeas de aquel año le obligaba a dejar las riendas y preparar la sucesión, que finalmente recayó en Sánchez.

Zarzuela y Moncloa estudian salidas para el Rey emérito y para poner a salvo a Felipe VI

Pero ¿qué salidas caben para el emérito? Entre las alternativas estudiadas, está la posibilidad de que Juan Carlos de Borbón abandone la Zarzuela, incluso que salga de España, y que haya más gestos por parte de Felipe VI para distanciarse de su padre e intentar encapsular su reinado. El monarca ha podido conversar en este tiempo con miembros del Gobierno y les ha preguntado su opinión sobre cómo salir del laberinto para preservar la institución.

Apertura de una etapa distinta

En ese estudio, se han analizado las alternativas y se ha consultado con juristas, para tener en cuenta todas las opciones y contraindicaciones, y siempre sobre la base obvia de estar a disposición de la Justicia. Por ejemplo, una pega que observa un ministro a la salida del país es el mal estado físico del exjefe del Estado, que el próximo enero cumplirá 83 años. "No hay salida fácil, pero al final es reproducir lo que hizo Juan Carlos con su padre, que le obligó a renunciar sí o sí a los derechos dinásticos". Don Juan, el conde de Barcelona, se los entregó a su hijo en mayo de 1977. En la Moncloa insisten en que tanto la marcha de la Zarzuela como el abandono del país "no requiere de instrumentación jurídica alguna".

"No hay que hacer nada", ratifican. Constitucionalistas consultados por este diario el mes pasado ya advertían de que dejar España sería la solución idónea como "último servicio" del exjefe del Estado a su país. Según un real decreto de 2014 previo a la abdicación, don Juan Carlos continuará "vitaliciamente en el uso con carácter honorífico del título de Rey, con tratamiento de Majestad y honores análogos a los establecidos para el heredero de la Corona, príncipe o princesa de Asturias". Tratamiento que también recibe su esposa, la reina Sofía. En el orden de precedencias del Estado, según ese mismo texto, ambos van por detrás de los reyes Felipe y Letizia y de sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía.

Entre las salidas analizadas, se encuentra que don Juan Carlos abandone la Zarzuela o salga de España, o haya más gestos de distanciamiento

El mensaje oficial de la Zarzuela sigue siendo el del propósito de blindar a Felipe VI de los actos de su padre y explicar que en 2014, con la abdicación e inmediata proclamación, se abrió una etapa completamente distinta. En un mes, se elaboraron normas de autorregulación de los miembros de la familia del Rey, con obligaciones nuevas. Con un acuerdo con la Abogacía del Estado y un convenio con la Secretaría de Estado de Comercio para que sea quien determine qué empresarios acompañan a Felipe VI a sus viajes, para evitar que se repitan situaciones anteriores.

Felipe VI y doña Letizia, durante su visita al monasterio viejo de San Juan de la Peña en Jaca, Huesca, este 8 de julio. (EFE)
Felipe VI y doña Letizia, durante su visita al monasterio viejo de San Juan de la Peña en Jaca, Huesca, este 8 de julio. (EFE)

Siempre según esa versión, se han establecido controles de la Intervención del Estado y auditorías de cuentas cada tres meses, con obligación de publicidad de los regalos recibidos.

"Respeto a las instituciones y su funcionamiento" y "que no haya ni un segundo de duda sobre el Rey" son los dos mensajes del entorno de Felipe VI

Aseguran que hace un año llegó la comunicación de los abogados británicos y, pese a que no había pruebas documentales sobre las acusaciones al Rey emérito, Felipe VI fue al notario para renunciar a la herencia. No se hizo público porque no había pruebas, hasta que en marzo de este año salieron informaciones en la prensa suiza y la británica y se decidió comunicar la renuncia a la herencia y la retirada de la asignación desde el 15 de marzo. Fue justo el día después de iniciarse el confinamiento y tras días de silencio del monarca. "Respeto a las instituciones del Estado y su funcionamiento" y "que no haya ni un segundo de duda sobre el Rey" son los dos mensajes del entorno de Felipe VI.

El alcance de la investigación del TS

En este momento, la investigación está en manos de la Fiscalía del Tribunal Supremo, por el momento con la información remitida por la Fiscalía de Suiza. Hasta que abdicó en junio de 2014, don Juan Carlos era inviolable según la Constitución y, por tanto, la investigación tendrá que centrarse en saber si participó en movimientos de fondos con posterioridad. Siempre teniendo en cuenta que los delitos fiscales prescriben a los cinco años.

De momento, las declaraciones de Corinna, de Canonica y de Fasana se refieren a hechos anteriores a 2014, cuando era inviolable

De momento, las declaraciones de Corinna Larsen, de Dante Canonica y de Arturo Fasana se refieren a hechos anteriores a 2014, es decir, cuando era inviolable y la Justicia no podía actuar contra él. Además, la versión de la examante del Rey emérito sobre el regalo le favorece en el proceso penal, porque niega la tesis del testaferro y, por tanto, de la continuidad del presunto delito de blanqueo en los últimos cinco años.

Zarzuela y Moncloa estudian salidas para el Rey emérito y para poner a salvo a Felipe VI

Otra cosa es la repercusión política e institucional, sobre la que no hay casi dudas. Las declaraciones conocidas y el acta publicada por El Confidencial describen cómo siendo jefe del Estado recibió 64,8 millones de euros de Arabia Saudí y los transfirió a su amiga íntima. Esa conducta fue corroborada por su hijo cuando renunció a la herencia y, por tanto, afecta a las instituciones al margen de la acción de la Justicia.

A ese tsunami institucional y político es al que quieren responder la Zarzuela y la Moncloa. Con sigilo y calculando cada paso, porque el terremoto puede tener incalculables consecuencias.

Sánchez abre el debate sobre la limitación de la inviolabilidad del Rey

En una entrevista en 'elDiario.es' e 'infoLibre' publicada este 9 de julio, Pedro Sánchez es preguntado por la inviolabilidad del Rey, consagrada en el artículo 56.3 de la Constitución. El presidente abre el debate. Con claridad. 

Los directores de ambos digitales le preguntan si la inviolabilidad debería servir para proteger presuntos delitos de corrupción económica o solo para aquellas actividades del jefe del Estado en el ejercicio de su cargo. "Yo creo que claramente es uno de los preceptos sobre el que todos deberíamos reflexionar y ver qué solución le damos. Evidentemente, la Constitución española tiene que evolucionar conforme a las exigencias de ejemplaridad y conducta política de las sociedades". 

¿Debería afectar entonces esa inviolabilidad a los actos del Rey en el ejercicio de su cargo?, le insisten. "Este es un Gobierno que ha planteado, antes y después de las elecciones, ahora con el Gobierno de coalición y previamente en solitario, una reforma de la Constitución para revisar los aforamientos de los cargos públicos para que estén circunscritos a su actividad parlamentaria y no a otra. Por tanto, creo que si eso lo defiendo para cualquier cargo público, lógicamente también para el jefe del Estado". 

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