EN PLENO RECORTE DE PLANTILLA EN PODEMOS

Iglesias premió con un plus a su abogada tras las filtraciones de los fiscales del caso Dina

La dirección de Podemos concedió un extra mensual de 210 euros a Marta Flor a partir de febrero de 2019, justo después de que esta demostrara que los fiscales le pasaban información secreta

Foto: La exasesora de Pablo Iglesias Dina Bousselham y la abogada Marta Flor. (EFE)
La exasesora de Pablo Iglesias Dina Bousselham y la abogada Marta Flor. (EFE)

La dirección de Podemos premió con un plus salarial a la abogada personal de Pablo Iglesias, Marta Flor, después de que esta demostrara su excelente relación con los fiscales anticorrupción del caso Villarejo y justo antes de que el actual vicepresidente del Gobierno fuera citado a declarar como víctima en ese procedimiento, coincidiendo con el arranque de la campaña de las elecciones generales de abril de 2019. La letrada, que sigue a sueldo de Podemos, acaba de abandonar la defensa de Iglesias pero sigue representando a Dina Bousselham, la exdirigente que tiene en su mano la imputación del secretario general del partido en el Tribunal Supremo por los delitos de revelación de secretos y daños informáticos.

El aumento en el salario de Marta Flor se produjo en febrero de 2019, según demuestran sus nóminas de ese mes y el anterior, aportadas por ella misma a un juzgado de Madrid y a las que ha tenido acceso El Confidencial. La decisión rompió la escala retributiva de Podemos. Se camufló como un “plus de responsabilidad personal” cuantificado con 210,32 euros, una figura reservada para compensar la especial dedicación de los jefes de departamento o dirigentes a cargo de varias áreas, según han explicado a este diario fuentes de la formación.

Sin embargo, cuando se produjo la subida salarial, Flor no había asumido ninguna responsabilidad nueva ni tampoco había pasado a liderar ningún equipo. Era una más en el departamento jurídico de Podemos. Además, el incremento de su nómina coincidió con un recorte de la plantilla del partido por los graves problemas financieros que atravesaba su contabilidad en ese momento. En esas mismas fechas, Podemos despidió a 30 asesores parlamentarios con una indemnización de 12 días por año trabajado, el mínimo legal, y prescindió también de empleados de sus cuarteles generales con 20 días por año.

Marta Flor recibió un trato muy distinto. Para evitar conflictos internos, su plus se mantuvo en secreto. No habría trascendido si ella misma no hubiera aportado sus nóminas en un juzgado de plaza Castilla en una causa contra un antiguo compañero de filas. En febrero de 2019, la abogada llevaba casi un año enviando mensajes a un chat del partido en la plataforma Telegram que demostraban que había logrado establecer una relación de confianza con los fiscales anticorrupción encargados del caso Villarejo, Ignacio Stampa y Miguel Serrano. Como reveló este diario, en noviembre de 2018, Flor llegó a desvelar que el primero de los fiscales, al que se refería con el apodo de “Ironman”, le había filtrado “extraoficialmente” que el instructor del caso, el juez Manuel García-Castellón, había autorizado unas diligencias solicitadas por el partido en la pieza principal, que en ese momento estaba bajo secreto de sumario.

Los mensajes de ese grupo de Telegram también han revelado que, en los últimos meses de 2018 y 2019, la abogada de Iglesias ya estaba hablando con los fiscales sobre el caso Dina. Aunque este no fue abierto realmente hasta el 19 de marzo de 2019, Marta Flor supo semanas antes que los representantes del Ministerio Público planeaban solicitar un registro de la sede de 'OkDiario' en el marco de esa pieza separada del caso Villarejo, centrada en el robo de un móvil a la exasesora del partido Dina Bousselham en noviembre de 2015 y la posterior difusión de parte de su contenido en ese medio de comunicación.

Las pesquisas arrancaron culpando al comisario de la sustracción del teléfono en el marco de una supuesta guerra sucia contra Podemos orquestada por un entramado parapolicial. Pero el caso ha dado un vuelco en las últimas semanas tras descubrirse que el propio Iglesias recibió una copia de la memoria del móvil en enero de 2016 y no se la entregó a Bousselham al menos hasta junio de ese año. Otros indicios apuntan a que tardó incluso más en devolvérsela. Además, cuando la exasesora recibió la tarjeta de memoria, esta se encontraba “parcialmente quemada”. Sus archivos eran inaccesibles, según ha concluido un informe forense. La investigación apunta ahora directamente a Iglesias.

Marta Flor fue apartada del caso Villarejo en junio de 2019 por la entonces responsable de los servicios jurídicos del partido, la diputada Gloria Elizo. Pero esta cayó en desgracia tras las elecciones generales de noviembre y la letrada volvió a asumir la representación de Iglesias y Bousselham en enero. Mantuvo esa condición hasta hace una semana. El juez García-Castellón exigió a la dueña de la tarjeta de memoria que nombrara a otro abogado porque consideraba insostenible que compartiera defensa con su jefe de filas cuando este ya estaba en el blanco de la causa. Pero finalmente ha sido Iglesias quien ha decidido prescindir de Flor y recurrir a otro letrado. Bousselham sigue por ahora con la misma defensora, a pesar de que esta sigue en nómina del partido que dirige el presunto autor de los delitos.

Iglesias también ha atado otros cabos para minimizar el riesgo de sorpresas. Bousselham dirige ahora un nuevo medio de comunicación, 'La Última Hora', que sigue fielmente la línea argumental de Podemos, cuenta con el respaldo de su cúpula y recibe financiación de su militancia. Por su parte, el marido de la exasesora, Ricardo Sa Ferreira, que participó en la recuperación de los datos de la tarjeta de memoria, dejó el pasado octubre su puesto de asesor de la formación en el Congreso para desempeñar esa misma función en el Parlamento Europeo con un sueldo sensiblemente superior.

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