Y EN PLENA PRECAMPAÑA DE LAS VASCAS

El PSOE se acerca a Bildu tras pactar con Cs y PNV y promete derogar la reforma laboral

Socialistas y morados cierran con la portavoz de la izquierda 'abertzale' la cancelación íntegra de la reforma del PP de 2012 antes de que finalicen las medidas especiales del covid-19

Foto: La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, este 20 de mayo en el pleno del Congreso. (EFE)
La portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, este 20 de mayo en el pleno del Congreso. (EFE)

Los dos grupos parlamentarios que sostienen el Gobierno de coalición, PSOE y Unidas Podemos, pactaron este miércoles con EH Bildu derogar toda la reforma laboral de 2012 del PP de forma urgente. Así lo plasmaron en un acuerdo firmado esta tarde los portavoces de los tres grupos tras la abstención de los soberanistas vascos en la quinta prórroga del estado de alarma, comprometiéndose a sacarlo adelante "antes de la finalización de las medidas extraordinarias adoptadas por el Gobierno en materia económica y laboral derivadas de la crisis originada por el covid-19". Esto es, según fuentes de uno de los grupos firmantes, antes de que dejen de ser efectivas medias asociadas a la pandemia, como por ejemplo los ERTE. Desde el departamento de Trabajo que lidera Yolanda Díaz recuerdan que este ya era un compromiso de la ministra. Una posición que chocaba con la postura de otros responsables socialistas del Gabinete, como la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, o el titular de Inclusión, José Luis Escrivá.

Lo que no se detalla en el texto suscrito [aquí PDF] es cuál será el mecanismo mediante el cual se desarrollará, pero al tratarse de un acuerdo parlamentario previsiblemente se tratará de una proposición de ley compartida por los tres grupos, aunque tampoco se descarta un real decreto ley o una proyecto de ley que emane del Consejo de Ministros. Desde Bildu reconocen que no se ha detallado este instrumento y desde el grupo socialista se limitan a indicar que se trata de un "acuerdo político" y que se desarrollará "próximamente". Este pacto arrancado por Bildu al Gobierno de Pedro Sánchez se asocia desde la formación soberanista vasca con su abstención en la prórroga del estado de alarma votado esta tarde en el Congreso, con los votos a favor de PNV y Ciudadanos. "Se ha trabajado el contenido durante estos días con discreción y se ha firmado después del pleno, cuando se hizo público", indicaban desde la formación 'abertzale'.

El clima preelectoral en el País Vasco, con las autonómicas convocadas para el 12 de julio, añade todavía más carga política a este acuerdo

Otro de los puntos del acuerdo tiene que ver con que "las entidades locales, forales y autonómicas dispondrán de mayor capacidad de gasto para políticas públicas destinadas a paliar los efectos sociales originados por la crisis del covid- 19. Para las entidades locales, estos gastos en políticas sociales serán exceptuados del cómputo de la regla de gasto. La capacidad de endeudamiento de la Comunidad Autónoma Vasca y la Comunidad Foral de Navarra se establecerá exclusivamente en función de sus respectivas situaciones financieras". Unos objetivos de déficit, por tanto, que serán diferentes en País Vasco y Navarra diferentes al resto de administraciones.

El acuerdo programático firmado entre PSOE y Unidas Podemos para alumbrar la coalición ya se comprometía a derogar la reforma laboral, aunque sin especificar que se haría íntegramente, y vinculando a que se hiciese en el marco del diálogo social con sindicatos y patronal. Con carácter urgente, el compromiso se ceñía a derogar algunos de los aspectos considerados más lesivos, como la posibilidad de despido por absentismo causado por bajas por enfermedad, que ya se ha derogado, así como las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo, haciéndolo llegar más allá de las previsiones contenidas en el mismo, tras la finalización de su vigencia y hasta la negociación de uno nuevo, y la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales.

La nueva geometría variable

Con el bloque de la investidura prácticamente roto, después de que ERC cediese al grupo liderado por Inés Arrimadas su privilegiada posición para cuadrar las mayorías parlamentarias, Sánchez se ha lanzado a practicar la geometría variable. Así lo hizo ya para la anterior prórroga del estado de alarma, buscando los apoyos de Cs y PNV. Y también con la quinta y última, votada este miércoles en el Congreso poco más tarde de las 20:00. Sin embargo, llama la atención las contrapartidas de este acuerdo por la abstención de Bildu, ya que precisamente los nacionalistas vascos siempre fueron partidarios de implantar un marco propio de relaciones laborales así como objetivos de déficit propios.

El clima preelectoral en Euskadi, con las elecciones autonómicas convocadas para el próximo 12 de julio, al igual que en Galicia, añade todavía más carga política a este acuerdo de los partidos en el Gobierno con Bildu. Se trata por tanto de un acuerdo que podrá reivindicar Bildu ante el electorado, frente al PNV, que históricamente se asocia con una mayor capacidad para arrancar pactos en el Congreso beneficiosos para el País Vasco. La portavoz 'abertzale', Mertxe Aizpurua, ya avanzaba durante su intervención este miércoles en el Congreso que "este acuerdo que supondría la derogación de la reforma laboral tras ocho largos años, dando así un pequeño alivio a los miedos e incertidumbres de las miles y miles de personas y familias que temen por su empleo, y su futuro". "Sería una pequeña victoria no de este grupo, sino de todos los trabajadores, agentes sociales, sindicatos y fuerzas políticas que tanto hemos luchado para acabar con esta reforma laboral tan injusta para los trabajadores y tan beneficiosa para las patronales", sostuvo.

Si en tiempos de crisis económica, como ya ocurrió tras 2008, ERC prioriza el eje territorial al social, Bildu pretende hacer lo contrario

En su respuesta, Sánchez le agradeció el tono y su "abstención". Daba así por hecho el acuerdo con Bildu. "Como he dicho en otras ocasiones, ese compromiso de investidura, que se puede materializar en un gran acuerdo de distintas fuerzas progresistas como la suya, para derogar la reforma laboral permanece indeleble. En el momento en que salgamos de la emergencia sanitaria, retomaremos nuestras prioridades de legislatura". También el presidente avanzaba que las entidades locales, forales y autonómicas dispondrán de una mayor capacidad de gasto para políticas públicas para paliar las consecuencias del covid, que es "lo mismo" que España pide en Europa. "Critíqueme lo que quiera, pero no me diga que estamos cambiando de socio. Escuche al señor [Edmundo] Bal [portavoz de Ciudadanos]. Aspiramos a sacar muchas de las leyes de la legislatura, como la reforma laboral, que serán fuerzas distintas a la derecha".

El PSOE se acerca a Bildu tras pactar con Cs y PNV y promete derogar la reforma laboral

Sánchez, por su parte, hace gala con este acuerdo de su vocación progresista y deja en entredicho al sector más ortodoxo de su Ejecutivo, que sentiría más cómodo pactando las cuestiones económicas con Cs y PNV. Y también lanza el mensaje de que la orientación de la legislatura no ha cambiado. No en vano, reiteró ante ERC, que por segunda vez votó contra la prórroga de la alarma, que mantiene sus compromisos de investidura intactos. También la mesa de diálogo con Cataluña.

El acercamiento del Gobierno de coalición a Bildu también deja tocada la posición de ERC, visibilizando frente a otras formaciones que facilitaron la investidura de Sánchez que ha perdido su utilidad parlamentaria. La decisión de los republicanos, entregando su papel central en la aritmética parlamentaria a Ciudadanos, sorprendió a PNV, Bildu o BNG, que por efecto arrastre temían perder capacidad de influencia y dejar de ser imprescindibles. Ninguno de los socios de ERC en este bloque, que nació tras la moción de censura, se esperaba este bandazo.

"O mayoría progresista o derecha"

Así lo deslizaron en privado algunas de sus principales voces que, si bien empatizaron con las causas y algunos incluso las compartían en mayor o menor medida, tildaron la decisión de "errónea". Una decisión impulsada por el alma más 'procesista' de ERC, empujada por el electoralismo y la subordinación a la derecha independentista con la que gobierna la Generalitat. Si en tiempos de crisis económica, como ya ocurrió tras 2008, ERC prioriza el eje territorial al social, Bildu pretende hacer lo contrario, aunque todavía se resisten a prevalecer algunas lecturas sobre los 'abertzales' con gafas de los años 80.

ERC anuncia tras el pleno que votará a favor cuando el pacto del Ejecutivo con Bildu llegue al Congreso: "Es una buena propuesta"

"Si de Euskal Herria Bildu depende, las derechas no tendrán capacidad de incidir, ni de condicionar la vida de la ciudadanía. Y por eso, señor Sánchez, se lo vuelvo a advertir: o la mayoría progresista de la moción de censura para avanzar en justicia social y dignidad, o la derecha para mantener las políticas neoliberales que tantas y tantas vidas han destrozado", afirmaba su portavoz este miércoles durante el debate de la prórroga del estado de alarma, ofreciéndose así a seguir acompañando al Ejecutivo de coalición desde una posición netamente de izquierda.

ERC, muy descolgada tras la votación de este miércoles, intentó subirse al carro posteriormente. En una entrevista en 'La noche en 24H' de TVE, el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, anunció que si el pacto del Gobierno con Bildu llega al Congreso, su formación la apoyará, informa Europa Press. "Es una buena propuesta y la vamos a votar". Porque es, dijo, "uno de los puntos más importantes del apartado socioeconómico" de su programa.

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