EL OBISPO DE JAÉN TAMBIÉN LO HACE

Cientos de curas se bajan el sueldo para donarlo a las víctimas del coronavirus

Sacerdotes de toda España siguen así las recomendaciones de la Conferencia Episcopal, que pretende que los ministros de la Iglesia den ejemplo a los demás fieles

Foto: El sacerdote Ignacio Carbajosa, capellán de un hospital de Madrid, durante la pasada Semana Santa. (EFE)
El sacerdote Ignacio Carbajosa, capellán de un hospital de Madrid, durante la pasada Semana Santa. (EFE)

Los curas están empezando a hacer caso a las recomendaciones de sus superiores. El secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, obispo auxiliar de Valladolid, propuso el pasado lunes a todos los que forman parte de la Iglesia dar "un paso adelante de generosidad". Pidió, en concreto, que obispos y sacerdotes lideraran con su ejemplo esta iniciativa y donaran una parte de su sueldo a las víctimas del coronavirus. Animó también al resto de fieles a unirse con lo que puedan con el fin que todos los católicos se volcaran en arrimar el hombro en este momento de dificultad social.

La propuesta anunciada por Argüello públicamente ya había sido transmitida días atrás por la Conferencia Episcopal vía interna. Iba en línea, de hecho, con la campaña 'Ante el coronavirus, cada gesto importa' lanzada el pasado marzo por Cáritas "para recabar apoyo económico" para los programas puestos en marcha para "atender a las personas más vulnerables del Covid-19". “La pandemia acelera el cambio de época, también en el interior de la Iglesia, la conversión pastoral es ahora”, añadió Argüello durante su intervención pública.

No mencionó el secretario general de los obispos que la iniciativa ya ha comenzado a ser seguida por un gran número de sacerdotes. Según explican desde la Conferencia Episcopal, en este momento hay "miles" de curas que han ordenado derivar parte de su sueldo a estos programas de atención a víctimas del coronavirus. "El número exacto es muy difícil de determinar, pues se trata de un asunto muy personal en el que cada uno aporta lo que considera en la medida de sus posibilidades, que son muy diferentes según donde estén destinados y sus circunstancias", aseguran desde la institución de los obispos.

"Algunos han dejado de gastar en movilidad estos días porque no pueden salir y ese dinero lo destinan a este fin", añaden a modo de ejemplo. Otros, continúan, han renunciado a una parte mayor porque la Iglesia les facilita la vivienda y no tienen ese gasto fijo mensual. "Cada caso es diferente", sentencia las mismas fuentes, que destacan que la iniciativa ha tenido más o menos acogida según el impulso que también le han dado las diferentes diócesis. En Galicia, por ejemplo, las cinco que existen (Ferrol, Santiago Orense, Lugo y Tui-Vigo) han dado un paso adelante y han animado a los curas a sumarse. En Burgos y en Osma-Soria ha pasado algo parecido.

Los obispos empiezan a sumarse

Esta última diócesis ya ha recaudado más de 150.000 euros a través de diferentes iniciativas, cantidad que irá destinada también a combatir los efectos que el coronavirus está teniendo sobre la salud y la economía doméstica. Los seminarios de Soria y de Burgos han sido reconvertidos en alojamientos para personas sin techo debido a que la crisis sanitaria ha recomendado a las autoridades eclesiales enviar a los seminaristas a casa, lo que dejó las instalaciones vacías. Ambas diócesis han acogido con ganas la iniciativa de la superioridad y han pedido a sus sacerdotes que hagan un esfuerzo para paliar las dificultades de las víctimas del Covid-19.

El obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro, por su parte, también ha decidido sumarse a la campaña. El prelado, que anunció el pasado Martes Santo que donaría su sueldo de un mes a Cáritas, calificó la iniciativa puesta en marcha por el colectivo de sacerdotes como "un gesto de generosidad" que trata de paliar en parte a los "pobres y necesitados". "Que los fieles vean que no solo repartimos la caridad de todos, sino que también la compartimos; puede ser un estímulo para que muchos canalicen sus donativos a través de Cáritas", afirmó. "La situación obligada y necesaria de confinamiento en la que estamos está poniendo a prueba la capacidad de todos para sacar lo mejor de nosotros mismos y ponerlo al servicio de los demás", añadió ayer el obispo en declaraciones a El Confidencial. "Es maravilloso ver cómo se multiplican las iniciativas solidarias para ayudarnos unos a otros material y moralmente", agregó.

En la misma línea se pronunció el obispo de Tarazona, Eusebio Hernández, ayer, tras bajarse su salario también. Invitó a donar parte de su "módico salario" a combatir esta pandemia. "Queridos hermanos sacerdotes, ayudemos espiritual y materialmente a todos aquellos que nos necesitan en esta crisis del coronavirus", reclamó. "Os invito a que, además de que sigáis reconfortando y prestando vuestro consuelo a los que os lo pidan, donéis también parte de vuestra sencilla mensualidad como reflejo de vuestra misericordia", recomendó.

Según la última Memoria de Actividades de la Iglesia Católica en España, publicada en 2017, en el país hay casi 17.800 sacerdotes en las algo más de 23.000 parroquias. Los curas cobran el salario mínimo (950 euros al mes) en 14 pagas. Los obispos, por su parte, ingresan 1.250 euros mensuales. Algunos sacerdotes viven en la casa parroquial. Otros residen en una casa que se alquilan ellos mismos con su madre o algún familiar que incluso puede ser dependiente. Algunos atienden una sola parroquia. Otros están en varias, con lo que necesitan desplazarse con frecuencia de una a otra. De ahí que la situación económica de todos ellos varíe según su situación personal.

En España han muerto ya más de 70 sacerdotes diocesanos como consecuencia de los efectos del coronavirus, explican desde la Conferencia Episcopal, que aseguran que la cifra no recoge los que han fallecido jubilados en residencias de ancianos -un concepto que podría hasta duplicar la primera suma- ni los religiosos ni religiosas, que dependen de sus congregaciones y que tampoco contabilizan los obispos. "Es difícil conocer todos los datos", aseguró Argüello en la misma comparecencia pública en la que recomendó a los curas dar parte de su sueldo a paliar las consecuencias de la crisis sanitaria.

Durante el estado de alarma cientos de curas prestan servicios religiosos de riesgo, como los 80 aproximadamente que acuden a las morgues a dar los últimos sacramentos a los enfermos porque éstos lo reclaman, a transmitir consuelo o simplemente a trasladar mensajes de las familias que no pueden acceder a las dependencias funerarias, según explicó a El Confidencial uno de los vicarios de Madrid, Juan Pedro Gutiérrez Regueira. Además de éstos, más de un centenar de sacerdotes atienden a los fieles en los diferentes hospitales de Madrid, donde han fallecido más de una veintena de clérigos.

El secretario general de la Conferencia Episcopal se pronunció el pasado lunes en contra de que la renta mínima propuesta por el Gobierno sea permanente. En una conferencia virtual que mantuvo con la prensa, Argüello apoyó la iniciativa pero matizó que no sería bueno que se alargara en el tiempo. "La renta básica es urgente y necesaria", sobre todo "para quienes han perdido su empleo u otras personas" vulnerables, "pero no debería ser una coartada para que se convierta en una especie de subsidio permanente que haga desaparecer del horizonte el trabajo a un gran porcentaje de la población". El obispo pronunció estas palabras un día después de que el papa Francisco asegurara que este podía ser el momento de "considerar una renta básica universal".

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