TOMARÁ LA INICIATIVA LLAMANDO A SÁNCHEZ

Iglesias pretende tomar las riendas de la negociación para salvar un pacto 'in extremis'

El líder morado probablemente telefonee al presidente este mismo jueves, coincidiendo con la audiencia del Rey a Batet previa a la ronda de contactos definitiva. Sánchez no prevé verse con Iglesias

Foto: Pablo Iglesias, justo antes de iniciar su turno de réplica en el pleno de este 11 de septiembre en el Congreso. (EFE)
Pablo Iglesias, justo antes de iniciar su turno de réplica en el pleno de este 11 de septiembre en el Congreso. (EFE)

Certificado el fracaso de los equipos negociadores de PSOE y Unidas Podemos, Pablo Iglesias quiere tomar las riendas para negociar directamente con Pedro Sánchez. Buscar un acuerdo 'in extremis' que evite la repetición de elecciones, cuando el Rey se dispone ya a iniciar la ronda de consultas definitiva con los distintos líderes políticos y determinar si hay o no los apoyos suficientes para postular un candidato a la investidura. En las próximas horas, el líder morado tomará la iniciativa y telefoneará al presidente en funciones para emplazarlo a un encuentro cara a cara, según fuentes de su entorno, tras constatar en el pleno de este miércoles que no será Sánchez quien lo haga. Sin embargo, para los socialistas siguen siendo interlocutores válidos los equipos que encabezaron la vicepresidenta, Carmen Calvo, y el dirigente de Podemos Pablo Echenique, a pesar de que ambos trasladaron tras su último encuentro que se habían roto las negociaciones. El líder socialista no tiene ninguna intención de mantener ningún encuentro con el jefe morado, como indicaban fuentes de su entorno.

Para los morados hay tiempo, aunque la ronda de consultas sea antes de lo previsto, y por lo tanto hay un retazo todavía de esperanza. Se resisten a tirar la toalla y en el cruce dialéctico entre Sánchez e Iglesias de este miércoles en el pleno, aun con cierto aroma a precampaña, el líder de Unidas Podemos reiteró su "mano tendida". A modo preventivo, ambos construyeron sus respectivos relatos para descargar responsabilidades sobre el otro en caso de bloqueo. Tanto unos como otros tienen mucho que perder volviendo a las urnas y el presidente en funciones y el secretario general de Podemos coincidieron en advertir de que no se debería dar otra oportunidad a la derecha, en referencia a la ruleta electoral. Los sondeos internos encargados por los partidos tendrán su peso en los movimientos de los próximos días.

La llamada de Iglesias a Sánchez prevista para este jueves supondrá la primera conversación privada que mantienen desde la investidura fallida de julio. Entre medias, Sánchez solo envió un wasap a Iglesias felicitándolo por el nacimiento de su hija y otro de 'recibido' cuando Iglesias le mandó el 20 de agosto un documento programático y con estructuras de gobierno para negociar. Ante la falta de comunicación entre dos potenciales socios de Gobierno, que en la dirección de Unidas Podemos califican como "inaudito", Iglesias deslizó en el Congreso un "le tendré que llamar yo", aun reconociendo que ello supondría saltarse el "protocolo" (es el candidato a la presidencia del Gobierno quien debe tomar la iniciativa para buscar los apoyos a su investidura). En el PSOE, mientras, han venido recordando que Sánchez ya no tiene ningún encargo del Rey, y por tanto perdió su condición de candidato en julio.

Los dos líderes mantuvieron su último contacto tras la investidura fallida a raíz del nacimiento de la hija de Iglesias, y fue por WhatsApp, y luego un 'recibido'


Este miércoles, fuentes de la dirección del partido morado ratificaban que en las próximas horas "algún movimiento de Pablo Iglesias va a haber", pero la convocatoria de reunión de este jueves del Rey con la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, en el Palacio de la Zarzuela, lo ha precipitado todo y achicado todavía más los tiempos. Además, la portavoz, Adriana Lastra, respondió desde el estrado a la propuesta de Iglesias de negociar directamente con Sánchez que no es una cuestión de "machos alfa reuniéndose". "Somos organizaciones políticas y como tales nos comportamos".

¿Habría cambiado la historia?

Pablo Iglesias ya desveló en una entrevista grabada el pasado jueves para el canal internacional ruso RT, que dudaba sobre cuál hubiese sido el resultado de las negociaciones en julio si hubieran sido Sánchez y él quienes las hubiesen pilotado personalmente. De hecho, relató que fue el propio presidente en funciones quien le sugirió que negociasen ellos, pero Iglesias le trasladó su preferencia por que lo hiciesen los equipos de cada partido y que si finalmente quedaban escollos los abordasen ambos en el momento final. Ni siquiera se llegó a ese punto.

El presidente ya adelantó que si tiene "alguna cuestión más allá del Gobierno de coalición" que plantear, los socialistas le estarán "esperando"

La sensación en Podemos de que los socialistas buscan una repetición electoral si no gobiernan en solitario ha ido 'in crescendo' durante los últimos días y dicen haberlo ratificado tras las dos infructuosas reuniones de los equipos negociadores. Sobre todo en la segunda, según trasladan fuentes conocedoras de estos encuentros, percibieron un ánimo de romper relaciones "pronto". "Tenían clarísimo que no se iban a mover nada", dicen, lamentando que rechazaron escuchar su propuesta de retomar las conversaciones en el punto en que se quedaron en julio. La formación morada quería mostrar flexibilidad con su disposición a renunciar a las políticas activas de empleo y centrarse en definir las competencias concretas que se incluirían en las áreas que ofreció el PSOE en su última propuesta: Sanidad, Igualdad y Vivienda, además de una vicepresidencia segunda de carácter social.

Iglesias pretende tomar las riendas de la negociación para salvar un pacto 'in extremis'

Desde la óptica del entorno del jefe del Ejecutivo, ha sido en todo momento Iglesias quien se ha mostrado "inflexible", quien no se ha apeado de su exigencia de un Gobierno de coalición desde el 28 de abril, cuando Sánchez en cambio sí ha ido lanzando distintas propuestas, entre ellas un Gabinete bicolor, que los morados rechazaron. El PSOE sí que da por liquidada la negociación, salvo que Iglesias acepte firmar un acuerdo programático. No piensa cambiar de posición.

Por eso Sánchez, cuando reciba la llamada de Iglesias, ya tiene programada su respuesta: no. No tiene intención de verse con él. Él mismo lo adelantó en el pleno, cuando escuchó el emplazamiento de su en teoría aliado. El presidente defendió a su equipo negociador —Carmen Calvo, Adriana Lastra y María Jesús Montero—. "Y si tiene alguna cuestión más allá del Gobierno de coalición" que plantear sobre la mesa, los socialistas le estarán "esperando", y se podría convocar de nuevo a los interlocutores de ambos grupos.

Iglesias pretende tomar las riendas de la negociación para salvar un pacto 'in extremis'

¿Investidura gratis?

"Pedro le dijo claramente a Pablo desde la tribuna que hay nombradas comisiones negociadoras. Este no es un problema entre ellos dos. No es un problema de testosterona. El PSOE es una organización política que tiene una propuesta y que ya ha dicho que de ahí no se va a mover. Se lo hemos dejado meridianamente claro", insistían fuentes del círculo de Sánchez, con total rotundidad.

"No espere a los golpes de efecto del último minuto porque ya tiene antecedentes de que no funcionan", dijo Lastra, en clara advertencia a Iglesias

Y es que para el PSOE ya no hay mucho más que hablar, salvo que Unidas Podemos "reflexione" y abandone su demanda de coalición. Fuentes del equipo designado por el presidente reiteraban este miércoles que las posiciones están claras y definidas, y que la única vía de arreglo es que Iglesias ceda, pero no ven mucho margen de que eso ocurra, de ahí que ya en la cúpula se haya llegado a la convicción de que el camino a las elecciones es irremediable. Lastra también aprovechó para demandar al jefe de Podemos que se ahorre ofertas sorpresivas, porque no las aceptarán. "No espere a los golpes de efecto del último minuto porque ya tiene antecedentes de que no funcionan —subrayó la portavoz socialista, rememorando la investidura de julio, cuando Iglesias demandó las políticas activas de empleo para llegar a un pacto—. Tenemos los votos, el acuerdo, las garantías y solo falta usted".

Iglesias pretende tomar las riendas de la negociación para salvar un pacto 'in extremis'

Ahora que ya es inminente la ronda de contactos del Rey, sobrevuela la hipótesis de que Iglesias ceda sus apoyos gratis para evitar elecciones el 10-N. Hasta ahora, los socialistas han explicado que los negociadores de Podemos les adelantaron que no lo harían y que ellos no quieren una investidura regalada, porque no habría ninguna estabilidad. El propio Echenique ya calificó esa alternativa de "enorme irresponsabilidad". Pero sí es cierto que Sánchez apuntó esto en el pleno: "No hay una única fórmula para que nos podamos entender. No solo está la coalición. Permitan ustedes con un voto afirmativo que eche a andar una legislatura progresista con un Gobierno progresista, que es lo que votaron los españoles". O sea, una investidura sin acuerdo. Pero fuentes de la cúpula insistían en que no ha habido cambios: Sánchez quiere ser reelegido acuerdo mediante, por eso habla de "legislatura progresista". Las cosas cambiarían si Felipe VI constatara que sí tiene los apoyos necesarios y le encargara formar Gobierno. Entonces, como también advertían desde el entorno del líder, el presidente no tendría más remedio que aceptar. Pero esa hipótesis no deja de ser eso, una opción improbable, a juicio de Ferraz.

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