POR MAYORÍA SIMPLE

La socialista María Chivite, nueva presidenta de Navarra con la abstención de EH Bildu

El PSN arranca un gobierno sin mayoría estable en el Parlamento de Navarra que se verá obligado a buscar acuerdos con la izquierda 'abertzale' o con Navarra Suma, la coalición de UPN, PP y Cs

Foto: La socialista María Chivite en el Parlamento de Navarra. (EFE)
La socialista María Chivite en el Parlamento de Navarra. (EFE)

La socialista María Chivite ya es presidenta de Navarra. En segunda votación, y gracias a la abstención de cinco parlamentarios de EH Bildu, la candidata de PSN ha logrado sacar adelante la investidura la tarde de este viernes con los votos de su partido, Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra: 23 votos a favor, 22 en contra y 5 abstenciones. "Será un Gobierno sin mayoría absoluta y que genera recelos en cierta parte de la sociedad", reconoció este jueves Chivite en el Parlamento. El PSN gobernará en coalición con Geroa Bai y Podemos, pero necesitará el apoyo externo de las otras dos formaciones, forjando una alianza en la que la izquierda 'abertzale' jugará un papel determinante. La portavoz de EH Bildu, Bakartxo Ruiz, lo dejó claro en su intervención ante el Parlamento: "Somos la llave que puede cerrar y abrir puertas".

Chivite arranca así un gobierno sin mayoría estable en el Parlamento. A comienzos de julio, su partido cerró un preacuerdo con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra en el que se fija una línea continuista con las políticas nacionalistas de su predecesora Uxue Barkos, a la que la candidata del PSN interpeló de forma directa este jueves: "Reconozco su gestión y recojo su herencia", aseguró la nueva presidenta de Navarra. A continuación, la portavoz de Geroa Bai también incidió en esta idea de seguir el camino de la anterior legislatura al hablar de "construir una segunda etapa hacia una Navarra mejor". Por el momento, el pacto alcanzado en julio entre las cuatro fuerzas muestra ya un paso atrás de los socialistas en aspectos como el euskera, la protección de los símbolos navarros o las competencias de la Guardia Civil en la comunidad foral.

Pero la alianza con estos partidos deja a Chivite en aguas turbulentas. El PSN, Geroa Bai, Podemos e I-E solo cuentan con 23 de los 50 escaños del Parlamento de Navarra, por lo que los socialistas tendrán que buscar acuerdos con las otras dos fuerzas que conforman la cámara: Bildu, con siete escaños, y Navarra Suma, la coalición formada por UPN, PP y Ciudadanos, que ganó las elecciones y logró 20. En su discurso de este jueves, Chivile apeló entonces al "diálogo" y la "confianza", asegurando incluso que está "convencida de que los gurús del desastre tendrán que virar de posición cuando los hechos demuestren que este será un Gobierno en esa centralidad". Sus palabras, sin embargo, no convencieron ni a EH Bildu ni a Navarra Suma.

La socialista María Chivite, nueva presidenta de Navarra con la abstención de EH Bildu

Frente a esta supuesta mano tendida a derecha e izquierda, la portavoz de EH Bildu aseguró a la nueva presidenta que la izquierda 'abertzale' se erige como su interlocutor prioritario. "Si mañana usted va a ser presidenta, no lo olvide, es porque EH Bildu le va a dar cinco abstenciones", lanzó este jueves Bakartxo Ruiz en su intervención. Por mucho que el PSN haya cedido ante varias demandas nacionalistas en el preacuerdo alcanzado en julio, la formación liderada por Arnaldo Otegi exigirá que vaya más allá para mantenerles en el gobierno, peaje que su portavoz en Navarra se encargó de subrayar este jueves: "No aceptaremos ni un paso atrás, nosotros vendremos con todo nuestro programa". "No hable de confianza, gánesela. No hable de diálogo, practíquelo. Porque con el PSN solo valen los hechos".

Pero Ruiz no fue la única que presentó a EH Bildu como partido clave para el PSN. El portavoz de Navarra Suma, Javier Esparza, también le recordó a Chivite que su investidura lleva la firma de la izquierda 'abertzale'. "Pasará a la historia como la socialista que dinamitó los acuerdos entre constitucionalistas en Navarra". "Su ambición por ser presidenta a cualquier precio ha acabado con su dignidad política, se ha vendido por un sillón". "Su gobierno es un engaño a los ciudadanos, este PSN no es de fiar, perdieron en el terreno de juego y han ganado en los despachos del señor Sánchez y del señor Otegi". En una dura intervención, Esparza citó además a Tomás Caballero y a José Javier Múgica, concejales de UPN asesinados por ETA, a los que dijo recordar "con profundo dolor" mientras el PSN pacta con un partido que "no condenó sus asesinatos y sigue sin hacerlo a día de hoy".

Mientras el candidato de Navarra Suma sacaba la artillería en el debate de investidura, PP y Ciudadanos hacían lo propio en el exterior. Los portavoces a nivel nacional de ambos partidos viajaron este jueves hasta Pamplona para denunciar el pacto alcanzado por el PSN, acuerdo en el que se apoyaron para rechazar la abstención que les pide Pedro Sánchez de cara a facilitar su investidura en el Congreso. "Después de ver este pacto de la infamia de la mano de Otegi queda muy claro que decirle no a Sánchez es decir sí a España", aseguró la portavoz de la Ejecutiva Nacional de Ciudadanos y líder del partido en Cataluña, Lorena Roldán. La nueva portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, Cayetana Álvarez de Toledo, aseguró a continuación que la investidura de Chivite se erige como un "homenaje público a ese mundo de ETA". La portavoz de EH Bildu ya lo dijo este jueves: "Somos la llave que puede cerrar y abrir puertas". Pero mientras abren la puerta del Palacio de Navarra, a los socialistas se les cierra un poco más de la Moncloa.

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