SE ENCAUZA EL TONO Y SE REBAJAN EXIGENCIAS

Hay optimismo: PP, Cs y Vox buscan ya cerrar Madrid y Murcia la próxima semana

Ante el convencimiento de que el acuerdo debe llegar, va ganando fuerza la opción de celebrar otro debate de investidura en ambas comunidades antes de agosto

Foto: Los candidatos a presidir la Comunidad de Madrid, del Partido Popular, Isabel Díaz Ayuso (i), de Vox, Rocío Monasterio (c), y de Ciudadanos, Ignacio Aguado (d). (EFE)
Los candidatos a presidir la Comunidad de Madrid, del Partido Popular, Isabel Díaz Ayuso (i), de Vox, Rocío Monasterio (c), y de Ciudadanos, Ignacio Aguado (d). (EFE)

Los mensajes de optimismo recalan en las tres formaciones, y a pesar de los tiras y aflojas, la voluntad de evitar la repetición electoral pesa cada vez más. Ante el convencimiento de que el acuerdo debe llegar, va ganando fuerza la opción de celebrar un nuevo debate de investidura tanto en Murcia como en Madrid antes de agosto, lo más pronto posible. Fuentes de PP, Ciudadanos y Vox apuntan ya a la próxima semana como momento idóneo para desbloquear la situación: antes de que llegue el verano y el debate que debe celebrarse en el Congreso con Pedro Sánchez a la cabeza. Que el tono ha cambiado en ambas regiones es evidente. Las exigencias también. Algo se mueve en el bloque de la derecha.

Hay optimismo: PP, Cs y Vox buscan ya cerrar Madrid y Murcia la próxima semana

Los populares, cuyos candidatos encabezarán ambos debates, son los primeros interesados en resolverlo cuanto antes. En ese sentido, sus dirigentes llevan semanas actuando como mediadores entre Ciudadanos y Vox en su particular camino hacia la incompatibilidad que ahora parece reconducido. La formación naranja tiene claro que no habrá documento con las tres firmas ni en Madrid ni en Murcia. Eso sí, la semana pasada cedió por primera vez ante una demanda de Vox sentándose a una mesa durante cinco horas a "explicar" y revisar el acuerdo firmado con el PP. La idea era convencer al partido de ultraderecha para que lo apoyara en la investidura de Murcia. Al final, el acuerdo no salió adelante.

Días más tarde, llegaba el segundo gesto. El martes se producía la primera foto a tres, la que Vox llevaba tiempo buscando. Y sorprendentemente se produjo a petición del líder de Ciudadanos en Madrid, que convocó a sus homólogas a una reunión. Fuentes de Vox no esconden su optimismo ante los pasos dados por el partido naranja, hasta el punto de que este mismo jueves Iván Espinosa de los Monteros, diputado y secretario general, empezó a aligerar sus líneas rojas. Dejó de exigir ese documento firmado por los tres y se limitó a pedir que hubiera un compromiso (por escrito o verbalmente) con el que todos los actores se sintieran cómodos. "Cerrar contenidos y encontrar fórmulas de presentarlo", insistía.

El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE)
El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE)

Una decisión que, sin duda, cambia las cosas. Por un lado, el partido de Santiago Abascal parece abrirse a una fórmula similar a la de Andalucía o a la aplicada en muchos ayuntamientos (documentos paralelos en los que no coinciden los sellos de Ciudadanos y Vox) mientras los respectivos portavoces se comprometan a llevarlo a cabo. Algo que ya ocurrió, por ejemplo, en el debate de investidura en Murcia. Tanto el candidato a la presidencia, López Miras, como la portavoz naranja, Isabel Franco, reconocían públicamente la coincidencia programática tan elevada que existía entre los tres. PP y Ciudadanos aseguran que al final de la tarde las conversaciones apuntaban a que había acuerdo y Vox se había comprometido a dar el sí al popular.

Un giro de última hora cambió por completo el desenlace. Los diputados de Abascal tumbaron la investidura de López Miras cargando esencialmente contra Ciudadanos. La formación naranja reconoce en estos momentos que "los mensajes van en la buena línea", aunque no terminan de esconder su desconfianza: "Somos optimistas, pero con Vox no se sabe". Aún duele lo que ocurrió el jueves pasado en la Región.

Las cosas ahora parecen estar encauzadas. La formación naranja —igual que en Madrid— convocó en la Región una reunión este miércoles entre los distintos líderes autonómicos que, aunque terminó sin acuerdo, sirvió para empezar a tener ya "buenas sensaciones". El propio portavoz de Vox, Juan José Liarte, sostenía en el pleno de la semana pasada que "la coincidencia programática era casi del 99%". En Murcia, eso sí, los populares reconocen que no quieren más intentos fallidos. López Miras irá a una segunda investidura convencido de que saldrá elegido presidente y su objetivo es hacerlo la próxima semana.

La nueva fórmula madrileña

En Madrid nadie duda de que el pacto está cerca. La dificultad pasa por encontrar una fórmula en la que nadie aparezca como derrotado. Ciudadanos quiere vender que se ha mantenido firme y que solo ha pactado un programa de centro liberal con el PP; Vox, que sus propuestas han sido escuchadas y sus votantes respetados, y en medio está el PP, que así tendría por fin su presidencia y Díaz Ayuso podría explotar su papel de mediadora en estas complicadas negociaciones.

La clave está ahora en encontrar ese punto medio. Como señalan fuentes del PP, "se acabó el paripé" tras el pleno 'fantasma' sin candidato. Y todos saben que nadie quiere nuevas elecciones. "Todos han mostrado sus cartas, ya han planteado sus órdagos, ya han podido demostrar todos sus fuerzas, ahora ya vamos a lo serio", explica un dirigente regional de los populares. Lo que está claro es que las posiciones se han suavizado.

Los diputados de Monasterio se abrirán a una fórmula intermedia que el PP quiere que se pueda traducir en un compromiso verbal, claro y público. Díaz Ayuso ya afeó la situación de bloqueo a sus dos 'socios' en el pleno sin investidura. A Ciudadanos le recriminó que sus dos esfuerzos se hayan limitado hasta ahora a "un café un domingo y una reunión a última hora para que no se diga", y a Vox, que sus altas exigencias hayan impedido el pacto. "Madrid está en peligro", insistía Ayuso.

La candidata popular cree haber encontrado esa fórmula intermedia para sortear el bloqueo de la firma a tres. "Nuestra propuesta es que haya un nuevo pleno de investidura, esta vez con candidata, en que cada grupo señale las medidas que están dispuestos a impulsar juntos, sin documento que firmar de por medio, pero con el aval de que esas intervenciones queden registradas en el diario de sesiones de la Asamblea y suponen un compromiso", señalan fuentes del equipo de Ayuso.

Ahora, lo que empieza es una nueva fase en la que el PP tendrá que hablar por separado con ambos. El propio Aguado reconoció que veía "razonable" para desbloquear la situación "una declaración de nuestros compromisos programáticos". En Vox tampoco lo ven mal. De hecho, fue su líder nacional, Santiago Abascal, el que reconocía que podrían producirse "distintas fórmulas". "Nosotros queremos un compromiso del Gobierno de PP y Cs que nos garantice que no va a deslizarse por la aplicación de políticas de izquierdas en determinadas materias, como han venido acostumbrándonos", señaló en una entrevista.

Los líderes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera. (EFE)
Los líderes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera. (EFE)

Monasterio, de momento, guarda silencio tras la propuesta de Ayuso. Aunque desde su grupo en la Asamblea deslizan que siguen en posición de fuerza y esperan un acuerdo positivo para sus intereses. Desde el PP, por su parte, recuerdan que en el acuerdo programático que ya han firmado con Ciudadanos se recogen muchas de las exigencias de Vox y recalcan que durante esta legislatura habrá que negociar cuatro presupuestos regionales y que los votos de esta formación también son imprescindibles para que salgan adelante. Otro 'caramelo' que ofrecer a Vox, un compromiso de que sus propuestas tendrán peso en las cuentas anuales.

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