LAS BANDERAS LUCEN DE NUEVO EN EL CONSISTORIO

La nueva cara de Pamplona sin Bildu: retrato del Rey, avenida del Ejército, sin bici-polis...

El alcalde, Enrique Maya (Navarra Suma), ha adoptado en sus primeras dos semanas de mandato varias decisiones para eliminar la herencia identitaria del anterior Ejecutivo de Joseba Asiron

Foto: Enrique Maya saluda a simpatizantes en la plaza del ayuntamiento tras ser investido alcalde el 15 de junio. (EFE)
Enrique Maya saluda a simpatizantes en la plaza del ayuntamiento tras ser investido alcalde el 15 de junio. (EFE)

Apenas tres días después de que Enrique Maya volviera a tomar posesión de la vara de mando de la ciudad tras una legislatura en manos de EH Bildu, la hasta entonces concejala de Seguridad Ciudadana y portavoz de Geroa Bai, Itziar Gómez, ponía el grito en el cielo por “la vuelta a la Pamplona más gris, más triste y más sectaria” con las decisiones del nuevo regidor de la ciudad. Para entonces, en una de sus primeras ordenes, el primer edil había ordenado la vuelta al callejero de la ciudad de la avenida del Ejército, eliminada por el anterior Gobierno de Joseba Asiron, y ya había dejado constancia de sus intenciones de aparcar la normativa municipal de euskera.

Gómez puso voz a la protesta nacionalista ante unas primeras decisiones que, en todo caso, a nadie pillaron por sorpresa, ya que Maya se había comprometido por activa y por pasiva durante la campaña electoral a borrar a las primeras de cambio toda la herencia de EH Bildu con sesgos "identitarios" en caso de recuperar una alcaldía que ya ostentó en la legislatura 2011-2015. Tan previsibles iban a ser la rapidez de actuación del regidor de Navarra Suma para enterrar algunas de las “obsesiones nacionalistas” de Asiron como las quejas y acusaciones de las cuatro fuerzas que habían sustentado el Ejecutivo municipal liderado por la antigua Batasuna por lo que se avecinaba.

Enrique Maya ha restaurado el retrato del Rey en el Salón de Plenos con un cuadro de grandes dimensiones situado en un lugar preferencial

Y los cambios no han tardado en llegar. En estas dos primeras semanas de legislatura municipal, quien abandera la coalición conformada por UPN, PP y Ciudadanos ha restaurado el retrato del Rey en el Salón de Plenos con un cuadro de grandes dimensiones situado en un lugar preferencial, y ha devuelto las banderas, entre ellas la española, al “lugar que les correspondía” en el interior del ayuntamiento, donde estaban “arrinconadas”. Y en el caso de alcaldía, las enseñas habían “desaparecido” durante la pasada legislatura.

Igualmente, Maya ha suprimido el servicio de patrullaje en bicicleta de la Policía Municipal que había implantado en marzo el anterior Ejecutivo para promover un “nuevo modelo de policía de cercanía” y responder a los nuevos criterios de movilidad. El servicio de bici-polis, integrado por ocho agentes que tenían como misión mediar en los conflictos generados entre conductores, ciclistas y peatones a raíz de la entrada en vigor de la ordenanza de movilidad, apenas ha estado operativo tres meses. Y las críticas por esta decisión por parte de quien alumbró este servicio no han tardado en llegar. “Desprecia el trabajo realizado, los recursos económicos invertidos y las oportunidades creadas para ordenar la circulación de las bicicletas”, ha censurado Gómez. Igualmente, en materia de movilidad, el Gobierno de Maya va a revisar la segunda fase de amabilización del centro de Pamplona puesta en marcha por el Ejecutivo de Asiron.

El Gobierno municipal ha paralizado la convocatoria para la provisión de dos plazas en Igualdad que fue aprobada por Asiron antes de abandonar la alcaldía

En el ámbito de contratos, el alcalde ha paralizado la convocatoria para la provisión de dos plazas de técnico en el área de Juventud y otras dos en Igualdad que fue aprobada por el gabinete de Asiron en una de sus últimas decisiones al frente del Gobierno municipal. “Se han frenado estas plazas para estudiar bien el tema”, argumentan desde alcaldía. Y a nivel organizativo, el primer edil ha renovado ya prácticamente toda la estructura municipal implantada por la antigua Batasuna con el nombramiento de los nuevos responsables de áreas. A día de hoy, el equipo directivo de la pasada legislatura es ya historia, con alguna excepción, dentro de una renovación que se culminará “en breve”. “Hemos querido que el relevo sea lo más rápido posible”, admiten fuentes del Gobierno municipal.

La primera reunión de la Junta de Portavoces, celebrada dos días después de la investidura de Maya, oficializó el adiós a la primera herencia de EH Bildu. El alcalde comunicó en este organismo su decisión de recuperar la avenida del Ejército, que había desaparecido del callejero el 29 de abril para ser renombrada con el nombre de Catalina de Foix en homenaje a la “última reina de Navarra”. Al informar de esta decisión, el primer edil regionalista dio así el primer paso formal de cara a la resolución del expediente administrativo que derivará, una vez se cumplan los plazos estipulados, en la reinstauración del nombre que había estado vigente durante más de medio siglo hasta el cambio decretado por el Ejecutivo ‘abertzale’.

A la espera de que culmine el plazo legal pertinente para la vuelta de avenida del Ejército, lo que sí ha regresado ha sido el retrato de Felipe VI al lugar preferencial del Salón de Plenos y a su tamaño “original”. La ubicación de la imagen del Rey había derivado en una guerra judicial por la denuncia de UPN, que forzó al anterior alcalde a recuperar para el Salón de Plenos el cuadro del monarca que había desplazado a un pasillo, si bien el retrato colocado era de un tamaño muy pequeño, inferior al del rey Carlos III de Navarra. Asimismo, las banderas han regresado al “lugar que les corresponde” en las diferentes instancias municipales.

Ahora, el alcalde también pretende acabar con la politización que hace el nacionalismo del inicio de las fiestas de San Fermín. Así, ha prohibido la entrada a la plaza del ayuntamiento de “banderas o telas de gran tamaño” durante el chupinazo para impedir la presencia de enseñas de apoyo a los presos de ETA o a los condenados por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua en 2016, así como de ikurriñas y esteladas. La prohibición, que justifica por motivos de seguridad —la presencia de elementos con los que "se pueda cubrir a un elevado número de participantes puede ocasionar movimientos de masas indeseados”, asevera—, se refleja en un bando que Maya dictó el jueves y que recoge diferentes disposiciones de cara a la celebración de las fiestas.

El alcalde pretende evitar que el 6 de julio se proyecte nuevamente a nivel internacional esa imagen durante el chupinazo a los pies del consistorio con banderas gigantes con reivindicaciones ‘abertzales’, entre otras. De momento, lo que es seguro es que la ikurriña desaparecerá el balcón consistorial después de que Asiron celebrara el inicio de los Sanfermines con la bandera vasca colocada en el mástil preferencial en dos de sus cuatro años de mandato, en 2015 y 2017.

Dentro de las decisiones del día a día de la gestión municipal, el alcalde ha clausurado el edificio de propiedad municipal ocupado en el Casco Viejo, en la calle Jarauta 13, y cuyos accesos han sido tapiados de forma definitiva antes de San Fermín. De cara a las fiestas, el Gobierno municipal ha incluido modificaciones en el programa ideado por el anterior Ejecutivo de Asiron para dar mayor relevancia a algunos escenarios festivos.

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