JUSTIFICA LA MEDIDA POR MOTIVOS DE SEGURIDAD

Pamplona veta las banderas en el chupinazo para impedir la politización 'abertzale'

Enrique Maya prohíbe la entrada de "banderas o telas de gran tamaño" para evitar la presencia de enseñas de apoyo a los presos de ETA o a los agresores de Alsasua, e ikurriñas y esteladas

Foto: Banderas en la plaza del Ayuntamiento durante el chupinazo de 2018. (EFE)
Banderas en la plaza del Ayuntamiento durante el chupinazo de 2018. (EFE)

El Ayuntamiento de Pamplona va a prohibir la entrada a la plaza consistorial de "banderas o telas de gran tamaño" durante el chupinazo de los Sanfermines para impedir la presencia de pancartas de apoyo a los presos de ETA o a los condenados por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua, así como de ikurriñas y esteladas, en el arranque festivo. La prohibición, que justifica por motivos de seguridad, se refleja en un bando que ha dictado el alcalde, Enrique Maya (Navarra Suma), que recoge diferentes disposiciones de cara a la celebración de las fiestas.

La presencia de ikurriñas, esteladas y banderas gigantes de apoyo a los presos de la banda terrorista y con otro tipo de reivindicaciones ‘abertzales’ es una estampa habitual cada 6 de julio en la plaza del ayuntamiento con motivo del chupinazo. Por ello, el nuevo alcalde quiere evitar esta fotografía que se proyecta a nivel internacional durante el arranque festivo. De este modo, ha prohibido el acceso a este punto y a la cercana Plaza del Castillo con banderas o telas de gran tamaño “con las que se pueda cubrir a un elevado número de participantes”.

Maya justifica la medida para "evitar riesgos": Las banderas "pueden ocasionar movimientos de masas indeseados" si cubren a muchas personas

Lo hace, según ha informado el ayuntamiento a través de una nota, para “evitar riesgos” ante los centenares de personas que se congregan en estos espacios con motivo del arranque festivo, y a los que ya se les impedía acceder con palos, envases de vídrio o latas de bebida que no estén abiertas. La presencia de estos elementos con los que "se pueda cubrir a un elevado número de participantes" en el chupinazo –justifica– “puede ocasionar movimientos de masas indeseados" y afectar a la seguridad. Igualmente, también se veta la entrada a "cualquier otro elemento susceptible de originar daños directa o indirectamente”.

Pero, junto a estas cuestiones de seguridad, la prohibición de esta banderas o telas gigantes busca acabar con la politización del chupinazo que lleva a cabo el entorno ‘abertzale’ cada 6 de julio a los pies del ayuntamiento en el inicio festivo. Este año, junto a las reivindicaciones tradicionales, es de esperar que los simpatizantes 'abertzales' traten de llevar al inicio festivo la protesta por el desalojo y cierre del denominado 'Gaztetxe Maravillas', cuestión que tiene un peso importante en las diferentes pancartas de las peñas, donde además es mayoritario el apoyo a los ocho condenados por la agresión de Alsasua en 2016 y la crítica por la presencia de la derecha de nuevo en el ayuntamiento.

Esta prohibición es la "principal novedad" que alude al chupinazo que se recoge en el bando dictado por el alcalde, que también recoge disposiciones para fiestas en aspectos relacionados con el cumplimiento de las ordenanzas, el tráfico, la organización del encierro o el encierrillo, entre otros eventos, o la estrategia contra las agresiones sexistas. A este respecto, el regidor regionalista, que ha recuperado recientemente la alcaldía tras la pasada legislatura en manos de EH Bildu, ha mostrado su confianza en el "sentido cívico de los pamplones y visitantes, y en su colaboración para el bueno desarrollo" de los próximos Sanfermines.

Durante su mandato, el anterior alcalde, Joseba Asiron, ha tratado de politizar el inicio de los Sanfermines desde el ayuntamiento con la colocación de la ikurriña, que ondeó en la fachada consistorial, en el mástil preferente, durante el arranque de las fiestas en 2015 y 2017. En la pasada edición, el regidor 'abertzale' desistió de sus intenciones de colocar la bandera del País Vasco ante la amenaza judicial después de que los tribunales fallaran en abril que el ayuntamiento "carece de cobertura legal" para hacer ondear esta enseña por ser una actuación "disconforme con el ordenamiento jurídico". "No se daban las condiciones de seguridad a nivel jurídico", reconoció el regidor 'abertzale'.

El alcalde de EH Bildu, Joseba Asiron, colocó dos veces la ikurriña en el balcón consistorial durante el chupinazo bajo su mandato, en 2015 y 2017

En 2016, la ikurriña tampoco estuvo presente en el ayuntamiento durante el chupinazo ya que Asiron optó por dejar vacío el mástil reservado a la enseña vasca ante las posibles represalias judiciales. No obstante, un año después, el alcalde decidió colocar la ikurriña a las puertas del chupinazo con la pretensión de burlar las posibles medidas cautelares de la Justicia, llevando la polémica al arranque festivo. La bandera vasca fue retirada momentos después de que estallara el cohete festivo. El pasado año, con la amenaza jurídica sobre su cabeza, el primer edil quiso que el espíritu de la ikurriña estuviera de algún modo presente en el balcón consistorial y volvió a dejar un mástil vacío, nuevamente el preferencial, para representar "todas las identidades reprimidas y proscritas" en la ciudad.

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