EN EL JUICIO DEL 'PROCÉS'

Recta final del juicio: de los polémicos vídeos a la última palabra de los acusados

Para la prueba documental, el tribunal ha reservado tres días que empiezan hoy: se analizarán los escritos que las partes consideren oportunos y los vídeos de los hechos investigados

Foto:  Los 12 líderes independentistas acusados por el proceso soberanista catalán que derivó en la celebración del 1-O y la declaración unilateral de independencia de Cataluña. (EFE)
Los 12 líderes independentistas acusados por el proceso soberanista catalán que derivó en la celebración del 1-O y la declaración unilateral de independencia de Cataluña. (EFE)

El juicio del 'procés' llega a su último esprint. Con las pruebas testifical y pericial ya concluidas, solo faltan tres fases para el pitido final: la documental —con los polémicos vídeos—, los informes y el turno de palabra de los acusados. Las acusaciones y las defensas tendrán ahora que decidir si las sesiones celebradas justifican su petición inicial o, por el contrario, deben realizar cambios respecto a la condena o absolución que solicitaron al comienzo, postura que anunciarán en sus respectivos informes finales. Una vez finalizado este trámite y tras escuchar por última vez a los acusados —cada uno tendrá 15 minutos—, el juicio terminará en torno al 12 de junio, explican fuentes jurídicas a El Confidencial. Tras más de tres meses y 500 testigos, la cuenta atrás para que los jueces redacten la sentencia ya ha empezado.

El tribunal dio este lunes el pistoletazo de salida exponiendo las pautas de esta fase documental. El presidente, Manuel Marchena, indicó que las partes van a disponer de la posibilidad de impugnar pruebas que aporta el contrario, poniendo especial acento en la autenticidad de los documentos y en aquellos en los que las defensas basen una alegación de vulneración de derechos fundamentales. Para la prueba documental, el tribunal ha reservado las sesiones del lunes al miércoles, en las que se analizarán tanto los escritos que las partes consideren oportunos como los vídeos de los hechos investigados. Marchena ya dejó claro al comienzo del procedimiento que carecen de valor las pruebas que se entregaran en la fase de instrucción, pues solo se tendrán en cuenta las que se hayan planteado en el propio juicio oral.

Fiscalía y Abogacía leyeron entonces ante la sala el listado completo de aquello que quieren que conste en el procedimiento, documentos entre los que se incluyen informes policiales, escritos jurídicos e incluso entrevistas periodísticas. Aunque la abogada del Estado Rosa María Seoane trató de que se diera por reproducido su listado de 92 páginas para evitar dedicar toda una sesión a la lectura, el tribunal lo rechazó por garantía a las defensas. Pero el problema se produjo con la Fiscalía: no entendió las pautas y no leyó su parte, por lo que a la vuelta del receso trataron de rectificar y Consuelo Madrigal aclaró que el Ministerio Público no renunciaba a nada. Tras oír a las defensas, que a excepción del abogado Javier Melero pidieron que se impugnaran todos los documentos que la Fiscalía no había leído, el tribunal cortó la enumeración de documentos y anunció que resolverá mañana sobre si el Ministerio Público puede o no apoyarse en aquellos que no mencionó.

Pero al final de la sesión, Madrigal volvió a la carga. "Con la venia del señor presidente", lanzó la representante del Ministerio Público. Durante 39 segundos, Marchena la ignoró, tiempo en el que Madrigal se dedicó a mover papeles mientras esperaba una respuesta. "¿Qué quería la señora fiscal?", terminó por decir el juez. "Pues lo que quería era solicitar la venia para responder a la impugnación que por parte de las defensas se ha hecho de la documental del Ministerio Fiscal y dejar nuestra protesta si no se nos permite responder a esa impugnación", explicó entonces Madrigal. Pese a su insistencia, Marchena no dio su brazo a torcer: "Ha habido una exhibición o propuesta de prueba documental por las acusaciones, ha habido un turno de impugnación y no podemos volver ahora al Ministerio Fiscal para luego volver a las defensas", argumentó el presidente, retrasando así a la próxima sesión la decisión que marcará si el error de la Fiscalía queda en anécdota o tiene consecuencias en la fase documental.

En lo que se refiere a la reproducción de los vídeos, la polémica está asegurada. A lo largo de la prueba testifical, las defensas han insistido una y otra vez en que se mostrasen grabaciones, al considerar que estas contradecían la versión de policías y guardias civiles, pero Marchena ha mantenido en todo momento que los vídeos no se mostrarían hasta que arrancase la prueba documental. Ahora que ha llegado el momento de ponerlos sobre la mesa, las defensas confían en que sirvan para demostrar que no hubo violencia por parte del bloque independentista y que fueron las fuerzas del Estado las que se extralimitaron en el uso de la fuerza. La Fiscalía, sin embargo, también tiene su propia batería de grabaciones para sostener lo contrario, algunas de ellas obtenidas a partir de las cámaras que los propios agentes llevan durante sus intervenciones en Cataluña.

Así, acusaciones y defensas tendrán igualmente una oportunidad de echar por tierra las pruebas de la parte contraria: solicitar la impugnación de las grabaciones. Destacan en este sentido los vídeos que no son brutos y han sido sometidos a una edición, pues presentan en un solo archivo varias escenas distintas de un mismo hecho. Mientras que a la hora de impugnar informes y escritos se espera que las partes pongan en duda la autenticidad de los mismos, para descartar una grabación lo más probable es que se centren en que han sido manipulados y solo reflejan la parte que más les interesa. En este sentido, los que tienen más probabilidades de ser desechados por los jueces son aquellos que han sido editados.

Al margen de las fases pendientes, todavía queda otra cuestión por resolver: la petición formulada por el abogado de Joaquim Forn, Javier Melero, respecto a la celebración de un careo entre el dos de los Mossos, Ferran López, y el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, coordinador de los tres cuerpos durante el 1-O. El letrado justificó su solicitud en que ambos mantienen versiones distintas respecto a los dispositivos de seguridad que supuestamente acordaron, pero el presidente del tribunal, Manuel Marchena, sostuvo el 4 de marzo que "sería prematuro tomar una decisión que es esencial" y aplazó la decisión hasta contar con un mayor sustento probatorio, una prueba documental más extendida y un avance en las testificales. Con el final del juicio a la vuelta de la esquina, los magistrados ya no pueden esperar más.

Una vez superada la fase de prueba, Marchena dará la palabra a las acusaciones y las defensas para que califiquen los delitos, la participación de los acusados y la responsabilidad civil. Las partes expresarán así sus conclusiones ante el tribunal, tras lo que podrán mantener las peticiones que ya formularon en el arranque del juicio o alterarlas, para lo que redactarán nuevos escritos. El juicio entrará así en la fase de informe, donde volverán a intervenir en el orden habitual: para las acusaciones se ha reservado el 3 de junio y cada una de ellas contará con dos horas, mientras que con las defensas se seguirá el mismo mecanismo el día 10 y 11. Aunque todo apunta a que mantendrán la misma postura que al comienzo. Habrá que esperar para ver si se produce alguna sorpresa y, en concreto, si las acusaciones mantienen los mismos delitos y peticiones de cárcel sin ninguna modificación.

El broche final lo pondrán los propios acusados. Fuentes jurídicas explican a El Confidencial que los 12 líderes independentistas tendrán 15 minutos cada uno para expresarse, tiempo que supera el otorgado en la mayoría de juicios. La duda pasa entonces por si querrán hacerlo en catalán, cuestión que el tribunal ya aclaró al comienzo del procedimiento, cuando rechazó la traducción "simultánea" si los acusados optaban por declarar en este idioma y al mismo tiempo anunció que se contaría con intérpretes en la sala para una posible traducción consecutiva de sus palabras. Aunque los 12 optaron por declarar en español durante sus interrogatorios, ahora cabe la posibilidad de que quieran que la última palabra que se escuche en el juicio del 'procés' sea en catalán. Sea como sea, el juicio llegará a su fin a mediados de junio, tras lo que habrá que esperar a septiembre u octubre para conocer la sentencia.

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