LA AUDIENCIA IDENTIFICA A LOS ASALTANTES

Huida en Uber, la CIA, el FBI, Trump... Las 9 sombras del asalto a la embajada de Corea

Los asaltantes pudieron comprar las armas en Madrid, huir fácilmente rodeados de policías, salir de España y presentarse en Nueva York en el FBI presumiendo de su operación

Foto: Interior de la embajada de Corea del Norte en Madrid. (D. Muñoz)
Interior de la embajada de Corea del Norte en Madrid. (D. Muñoz)

¿Quién está realmente detrás del asalto a la embajada de Corea del Norte en Madrid? ¿Qué información buscaban? La Audiencia Nacional ha conseguido identificar a tres de los integrantes del comando que atacó el pasado 22 de febrero la legación consular, pero de momento no establece ninguna conexión de esta "organización criminal", según palabras del juez instructor, con grupos coreanos disidentes o servicios secretos extranjeros. El magistrado José de la Mata ya ha dictado orden de detención internacional contra los asaltantes identificados, a los que acusa de allanamiento de morada, detenciones ilegales, lesiones, falsificación documental, amenazas y robo. Estos son los interrogantes de un caso que todavía deja muchas dudas.

1. Ocho meses preparando el asalto

El juez revela en su auto que el primer rastro que hay de los asaltantes en nuestro país data de junio de 2018, ocho meses antes de que se perpetrara el ataque. Sam Ryu (ciudadano de EEUU) y Woo Ran Lee (con pasaporte de Corea del Sur) reservaron entre el 10 y el 16 de junio tres habitaciones dobles en el hotel Eurostars Zarzuela Park, ubicado apenas a 200 metros de la embajada. Los otros cuatro nombres que aparecen en la reserva del hotel son ciudadanos de Corea del Sur. En esos seis días, presuntamente reconocieron la sede consular y pudieron preparar parte del asalto.

La Audiencia Nacional no desvela cómo llegaron a Madrid estas seis personas ni cuánto tiempo permanecieron en España en estos ocho meses previos al asalto. Lo que está claro es que no fueron detectados por los servicios de información españoles. No hubo ningún movimiento extraño que llamara la atención. El rastro de Sam Ryu vuelve a aparecer el 13 de febrero, registrándose en el mismo hotel que en junio (el Zarzuela Park) y pagando hasta el día 25. No hay que olvidar que el asalto se produjo el viernes 22.

2. Compra de armamento en Madrid

El supuesto líder del grupo, Adrián Hong Chang, de 35 años, ciudadano mexicano con pasaporte de EEUU, llegó a España por primera vez el 6 de febrero procedente de Nueva York. Hong Chang, al que ahora los servicios secretos españoles apodan 'el empresario', visitó la embajada norcoreana al día siguiente, aunque solo mantuvo una breve conversación con el agregado comercial que la dirige desde que España expulsara a finales de 2017 al embajador. Hong Chang tenía toda una tapadera. Se presentó como Matthew Chao, directivo de una firma con oficinas en Dubái y Toronto. Hong Chang salió de España el 8 de febrero.

No regresó hasta el 19 de febrero por la tarde, procedente de Praga (República Checa). En el aeropuerto madrileño le esperaba Sam Ryu, que le recogió en un coche alquilado y le llevó al hotel Carlton, muy cerca de la estación de Atocha. Solo estuvo dos días. El 20 se mudó al hotel Aitana, al lado del estadio Santiago Bernabéu. El comando también tenía un piso franco en la capital. El propio día del asalto a la embajada, 22 de febrero, Hong Chang pudo comprar sin levantar sospechas en una tienda de Madrid material táctico por un valor de 616 euros: cinco fundas de pistola de extracción rápida, cuatro cuchillos de combate, seis pistolas simuladas HK, cuatro gafas de tiro, cinco linternas tácticas y cinco grilletes. Dos días antes, otros miembros del comando habían adquirido una cizalla, 33 rollos de cinta, alicates y una escalera telescópica. Y todo cuando España tiene decretado el nivel 4 de alerta antiterrorista.

La embajada de Corea del Norte en Madrid.
La embajada de Corea del Norte en Madrid.

3. Extraña actuación policial

Adrián Hong Chang y su equipo (al menos otras seis personas) pudieron entrar en la embajada el 22 por la tarde. Por la puerta, tras intentar concertar una falsa cita con el agregado comercial. Una vez dentro, maniataron, amordazaron e interrogaron a la mayoría de las siete personas (entre ellas, un niño) que había dentro. Algunos fueron golpeados. Pero el comando cometió un fallo. No pudo retener a una empleada de la embajada, que logró saltar por una ventana y huyó de la sede consular por la pista de pádel, que tiene acceso propio a la calle. A partir de aquí, llama la atención la actuación de los policías nacionales que se presentaron en la embajada.

En principio solo tres agentes, que montaron una especie de perímetro de seguridad alrededor de la embajada tras conocer que la trabajadora que había huido había relatado que un grupo armado había asaltado la embajada. No cualquiera, sino la de Corea del Norte. Los policías llamaron a la puerta de la sede consular y fueron recibidos por el propio Hong Chang, que se hizo pasar por "la autoridad" de la embajada y les dijo que todo estaba en orden. Lo cierto es que la Policía no actuó rápido. Los asaltantes tuvieron horas para registrar la embajada, interrogar a los trabajadores, pedir al agregado que desertara y llevarse material informático.

4. Huida en Uber, tarjeta en el parque

Los asaltantes pudieron escapar fácilmente, a pesar de que la Policía española estaba en el exterior. Cinco de ellos, en tres vehículos oficiales de la embajada, que salieron circulando a gran velocidad por la puerta principal: un Mercedes, un Audi y un Toyota que serían abandonados poco después. Adrián Hong Chang se quedó dentro con otro de los integrantes de su equipo. El objetivo era escapar tras el asalto en un vehículo de Uber que le llevaría hasta Toledo. Lo contrató con la identidad de Oswaldo Trump (irónicamente, el mismo apellido que el presidente estadounidense). Pero tuvo que cancelar el viaje a las 21:40 porque no podía salir por la calle principal, Darío Aparicio, que se empezaba a llenar de más policías.

Hong Chang y su socio, con bastante sangre fría, contrataron otro Uber, pero esta vez en la calle posterior de la embajada. Dos de los lados del perímetro de la sede consular dan a un descampado. Los dos asaltantes saltaron el muro, cruzaron este campo y cogieron el vehículo que les esperaba. A la Policía Nacional no se le ocurrió vigilar la parte trasera. En esa zona se deshicieron de algunas armas y de una tarjeta a nombre de Matthew Chao, otra de las identidades falsas de Hong Chang.

Vista área de la embajada de Corea del Norte.
Vista área de la embajada de Corea del Norte.

5. Estudiantes norcoreanos saltando la valla

El asalto dejó varias escenas surrealistas. Como la embajada es técnicamente territorio de otro país, la Policía Nacional no pudo entrar en ningún momento en la sede consular. Los agentes vieron cómo parte de los asaltantes huyeron en tres coches y no se enteraron de que el jefe del grupo se escabullía por la parte trasera. Tuvieron que ser tres estudiantes norcoreanos, que residen en un piso en la capital y que van mucho a la embajada a jugar al voleibol, los que saltaron la valla de la embajada, abrieron las puertas y empezaron a auxiliar a los trabajadores maniatados y amordazados. Corea del Norte no autorizó hasta las 22:35 a la Policía española a entrar

6. Farolas sin luz y el incendio de la antena

El asalto fue en cierta medida un trabajo bastante profesionalizado. Obviando el fallo de la empleada que pudo huir y dar la alerta. El auto del juez De la Mata obvia otros datos de los preparativos de los asaltantes, que sí han sido analizados por la Policía Nacional y el CNI. Los investigadores españoles han inspeccionado el transformador eléctrico y la antena telefónica que hay junto a la parcela —donde días antes se produjo un incendio que podría estar vinculado—, y han indagado en la razón por la que las farolas que rodean el chalé estaban a medio gas el día del asalto. También han detectado que algunas medidas de seguridad con las que contaba el chalé de la embajada habían sido inutilizadas previamente.

7. Fácil salida de España

Hong Chang se desplazó a Lisboa (Portugal) esa misma noche y de allí salió inmediatamente en un vuelo con destino a Estados Unidos, donde llegó el 23 de febrero al aeropuerto de Newark, en New Jersey. No pasó ni por el hotel de Madrid, llamando para decir que un conocido pasaría a por él. No fue hasta cuatro días después, el 27 de febrero (el mismo día que El Confidencial adelantó la exclusiva del asalto) cuando Hong Chang decidió entrar en contacto con el FBI con el objetivo de facilitar información relativa a su operación, así como el material audiovisual robado de la legación consular. Todos los miembros del comando dejaron España esos días.

8. El FBI no realiza detenciones

No hay información sobre si el FBI ha realizado detenciones, teniendo en cuenta que tiene la confesión de una persona que asegura que ha asaltado una embajada extranjera en un tercer país y que se ha llevado material sensible de la misma. De hecho, este mismo martes el juez José de la Mata ha dictado orden de detención internacional contra los asaltantes identificados. Al menos cinco de ellos estarían en suelo norteamericano.

La embajada de Corea del Norte fue asaltada por una decena de hombres armados.
La embajada de Corea del Norte fue asaltada por una decena de hombres armados.

9. El papel de la CIA y del grupo Cheollima

El Confidencial publicó el pasado 10 de marzo que los servicios de información españoles sospechaban que EEUU podría estar detrás del asalto, que se produjo días antes de que en Vietnam se celebrase una cumbre bilateral entre EEUU y Corea del Norte para hablar del programa nuclear del régimen de Kim Jong-un. Días después, el 13 de marzo, 'El País' publicó que al menos dos de los asaltantes de la embajada tenían vínculos con la CIA. Curiosamente, poco después, el 16 de marzo, el diario estadounidense 'The Washington Post' señalaba que un grupo denominado Cheollima Civil Defense, una organización que intenta derrocar a la dinastía Kim y alentar deserciones masivas en Corea del Norte, estaba detrás de la operación de Madrid. Y que había actuado por su cuenta.

Fuentes de los servicios secretos españoles aseguran que este grupo no tiene capacidad logística para realizar una operación de este tipo en España si no es con ayuda de aliados extranjeros. El grupo Cheollima ha sido definido en ocasiones como una supuesta fuerza 'proxy' (un agente extranjero) de la CIA.

Estados Unidos lo niega

Estados Unidos se ha desvinculado este martes del asalto a la Embajada de Corea del Norte en Madrid el pasado 22 de febrero y ha subrayado que el Gobierno de Donald Trump "no tuvo nada que ver con esto".

Preguntado al respecto, el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Robert Palladino, se ha remitido a las autoridades españolas para conocer "cualquier detalle" al respecto de este incidente ya que son quienes "están investigando".

"El Gobierno de Estados Unidos no tuvo nada que ver con esto", ha subrayado en cualquier caso después de que se haya conocido que el asalto a la Embajada se atribuye a una organización criminal formada por diez personas cuyo líder, un mexicano residente en EEUU, contactó después con el FBI para informar sobre los hechos.

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