declaración SOBRE EL USO DE FONDOS RESERVADOS

'El Gordo': Villarejo se inventó los pinchazos telefónicos a BBVA cruzando listados

García Castaño niega en la Audiencia que el comisario interceptara las conversaciones entre los empresarios que planificaron el asalto al banco y habla de cruce de registros de llamadas

Foto: Enrique García Castaño. (EFE)
Enrique García Castaño. (EFE)

El que fuera máximo responsable de la unidad de escuchas de los servicios antiterroristas de la Policía Nacional, Enrique García Castaño, declaró este martes en la Audiencia Nacional que su colega el comisario José Manuel Villarejo no interceptó las comunicaciones telefónicas de las personas implicadas en el asalto de Sacyr y el PSOE al BBVA entre 2004 y 2005. Según el funcionario, investigado en varias piezas separadas del caso Tándem, las 15.000 llamadas que Villarejo facilitó a los directivos de la entidad financiera referentes a 4.000 números de teléfono diferentes con el fin de frustrar la operación contra el banco no se corresponden en realidad a intervenciones de las conversaciones.

El comisario, conocido como 'El Gordo' dentro de la corporación, aseguró que lo que hizo Villarejo fue cruzar diferentes listados de los registros de todos esos números y ofrecer al BBVA informes de inteligencia que arrojaban unas conclusiones con base en esas llamadas. No hubo, por lo tanto, pinchazos ni escuchas de esos miles de terminales, sino análisis de los diferentes contactos que realizaban unos y otros números telefónicos. El comisario volvió este miércoles a la Audiencia Nacional y expuso una línea similar respecto a los correos electrónicos intercambiados entre la Policía Nacional y el BBVA para obtener documentación bancaria confidencial. El policía aseguró ante el juez que fue un subordinado suyo el que utilizó su nombre para acceder a dichos datos y que él no está involucrado en la operación.

El Confidencial y 'Moncloa.com' informaron el pasado enero de que Villarejo 'controló' las comunicaciones de todos los implicados en la mencionada maniobra empresarial, entre los que se encontraban el entonces presidente de Sacyr, Luis del Rivero, el industrial Juan Abelló o Miguel Sebastián, que por aquella época era jefe de la Oficina Económica del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. El policía hizo este trabajo por encargo de la dirección del BBVA en el marco de lo que el propio funcionario denominó como operación Trampa y cobró 417.000 euros por los servicios.

Además de los citados altos cargos, también fueron controladas las llamadas de decenas de personas. El BBVA, que formalmente reclamaba un "análisis estratégico-empresarial" de la entidad al comisario hoy jubilado, no descartaba la posibilidad de que, tras los informes del funcionario, este tuviera que intervenir también para "demostrar la verdad" utilizando "de manera quirúrgica la información". La pieza BBVA incluida en el caso Tándem la mantiene bajo secreto el titular del Juzgado de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, que también decretó la reserva para la pieza Kitchen, que investiga la operación que algunos miembros de la cúpula policial de la época de Jorge Fernández Díaz al frente del Ministerio del Interior pusieron en marcha para sustraer documentos al que fuera tesorero del PP Luis Bárcenas.

Respecto a este último asunto, García Castaño declaró ante el magistrado García-Castellón que se trataba de una operación conocida dentro de la Policía Nacional, hasta tal punto que todos los datos que los implicados iban obteniendo eran colgados en las bases de datos de la corporación. El Gordo aseguró que el entonces director adjunto de la institución, Eugenio Pino, ordenó llevar a cabo las actuaciones, que también eran conocidas por la Unidad contra la Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), responsable de las diligencias policiales del caso Bárcenas instruido por la Audiencia Nacional. Según el declarante, los funcionarios implicados en Kitchen en ningún momento iban condicionados por la autoridad política. En concreto, afirmó que a los agentes les daba igual si el resultado de las investigaciones favorecía o no al Partido Popular, formación que en ese momento estaba al frente del Gobierno. Solo siguieron los movimientos de Bárcenas y de su dinero, pesquisas que fueron más allá de España y pusieron también el foco en países como Uruguay, Paraguay o Chile.

García Castaño volvió a declarar este miércoles en el marco del caso Tándem. Lo hizo para abordar el origen de los más de 600.000 euros que han sido encontrados en sus cuentas y que supuestamente cobró de los fondos reservados, pero por el momento no ha trascendido su explicación al respecto, solo que ha negado que fue por la operación Kitchen. El comisario está investigado en otras piezas separadas. El Juzgado 6 dividió el caso Tándem en ocho con el fin de facilitar la instrucción. El juez García-Castellón indaga los supuestos negocios que mantenían al margen de la Policía el comisario Villarejo y García Castaño. El primero guardaba miles de archivos con audios sobre conversaciones grabadas por él con altas personalidades del Estado durante años y documentos que están saliendo a la luz en esta causa.

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