EL DÍA DE LA MUJER LLENA LAS CALLES

El 8-M sigue creciendo: más de 550.000 manifestantes entre Madrid y Barcelona

El feminismo vuelve a mostrar la vitalidad de un movimiento transversal y dinámico que reclama igualdad para todos. Hasta 375.000 se manifiestan en la capital, más del doble que el año pasado

Foto: Vista general de la manifestación feminista en Madrid, con la fuente de Cibeles en el centro, este 8 de marzo. (EFE)
Vista general de la manifestación feminista en Madrid, con la fuente de Cibeles en el centro, este 8 de marzo. (EFE)

Parecía que, tras el estallido del 8 de marzo de 2018, la jornada en la que España sorprendió al mundo, saltar otra vez esa barrera sería inalcanzable. Más con una sociedad más polarizada y a las puertas de unas elecciones. Pero no fue así. El feminismo volvió a mostrar este nuevo 8-M, el de 2019, una vitalidad imparable. Demostró que es el movimiento que es capaz de sacar a las calles a mujeres y hombres de todo el país para reclamar un mundo más igualitario y justo, con una fuerza inusitada, poderosa y transversal. No solo superó los altos umbrales registrados 365 días atrás. En Madrid se dobló a sí mismo, con creces: de los 170.000 manifestantes se pasó a unos 375.000. Y en toda España se repitieron esas imágenes de movilizaciones más masivas aún. El país se teñía más todavía de morado y gritaba igualdad y no dar ni un paso atrás.

Porque quizá ese es uno de los elementos que marcan la jornada de este año. El retorno a la esfera pública de debates que se entendían superados de la mano de Vox, el partido de extrema derecha que está a punto de irrumpir en el Congreso y que ya ha recalado en Andalucía. La defensa sin máscaras de posiciones machistas, la percepción del riesgo de una vuelta al pasado ha actuado como potenciador de un movimiento vivo y dinámico. También la cercanía de unas elecciones generales, las del 28 de abril, que bañan toda la realidad social del país y que enfrentan, más que nunca, a la izquierda gobernante y a una derecha fraccionada en tres y que se disputa a dentelladas el liderazgo de un espacio político más competido.

Dos elementos marcan la diferencia respecto a 2018: la irrupción de la extrema derecha de Vox y la cercanía de unas generales, las del 28-A


El Gobierno de Pedro Sánchez esperaba que el 8-M se convirtiese en la palanca definitiva que le impulsara en las urnas. Buscaba la contrarréplica de la foto de Colón, la que unió a Pablo Casado, Albert Rivera y Santiago Abascal. Desde su perspectiva, la tuvo. De sobra. Los socialistas no esperaban que este año se superaran las cifras de 2018. La realidad desmintió esa sensación previa. La Delegación del Gobierno en Madrid calculó una participación de entre 350.000 y 375.000 personas en el centro de la capital, por los 170.000 asistentes —con un Ejecutivo del PP— que se calcularon en 2018. Los organizadores hablaban de un millón. La Guàrdia Urbana de Barcelona, a su vez, estimó una movilización de 200.000 ciudadanos, los mismos que un año antes. En total, sumando las dos ciudades, más de 550.000 manifestantes.

Paro masivo en la universidad

Pero había que añadir los 50.000 de Sevilla, los 50.000 de Bilbao, o la riada humana que recorrió el centro de Valencia. La marea morada se extendió por todo el país. Una respuesta gigantesca e indiscutible a favor de la igualdad y contra el avance de la extrema derecha. Otros índices hablaban de esa contundente movilización de las mujeres. UGT apuntó que seis millones de personas secundaron los paros convocados, con mayor incidencia en las grandes empresas y en el sector sanitario y educativo. Según CCOO, en el turno de mañana hizo huelga un 60% de los trabajadores de la sanidad, y el seguimiento fue del 80% en la universidad, más del 60% en secundaria y del 42% en infantil y primaria. Una movilización incontestable. "Somos imparables, ¡feministas siempre!", "Si nosotras paramos, se para el mundo", "No tenemos miedo", "Ni un paso atrás". Los lemas de otro día histórico para el feminismo en España.

PSOE, Podemos y Cs participan en las marchas, de las que se descuelgan PP y Vox. El Gobierno se vuelca: 12 de los 17 ministros se movilizan

El voto de las mujeres será, además, una de las claves del 28-A. De ahí que todos los partidos tuvieran mensajes específicos para ellas en estos últimos días. Pero ni PP ni Vox quisieron sumarse a las manifestaciones. Los de Pablo Casado, porque discrepan del manifiesto. La formación de ultraderecha, porque no respalda ni la huelga ni los paros. Sí se movilizó Ciudadanos, defendiendo un feminismo con apellido: "Liberal", el que, en palabras de su líder catalana, Inés Arrimadas, se preocupa más de las políticas que de "cambiar palabras", un movimiento "más inclusivo y tolerante" que no quiere "criminalizar a todos los hombres". La dirigente naranja cargaba así contra los partidos "que se creen que esta lucha es suya, que la lucha por la igualdad es su cortijito".

El 8-M sigue creciendo: más de 550.000 manifestantes entre Madrid y Barcelona

Las derechas "desbarran constantemente", porque el año pasado "eran feministas transversales y este son feministas liberales", contestó la vicepresidenta, Carmen Calvo. Ella encabezada la nutrida delegación del Gobierno y del PSOE, que se volcaron con las movilizaciones. A ella la acompañaban en Madrid otros ocho ministros —Isabel Celaá (Educación), Fernando Grande-Marlaska (Interior), Dolores Delgado (Justicia), Magdalena Valerio (Trabajo), Nadia Calviño (Economía), Reyes Maroto (Industria), Luisa Carcedo (Sanidad) y Luis Planas (Agricultura)—, más otros tres miembros del Gabinete, que secundaron las marchas en otras capitales: Meritxell Batet (Política Territorial) en Barcelona, José Luis Ábalos (Fomento) en Cádiz y María Jesús Montero (Hacienda) en Sevilla. 12 de un total de 17. En Madrid, Calvo tenía a su derecha a Begoña Gómez, la esposa del presidente, Pedro Sánchez. Otra de las imágenes del día. Ambas, junto con el resto de ministros y de la cúpula socialista, liderada por su número dos, Adriana Lastra, botaron y corearon el "¡Feminismo liberal, ridículo total!" de combate contra Ciudadanos. Y con todos ellos, también el candidato socialdemócrata europeo, el holandés Frans Timmermans.

La vicepresidenta, Carmen Calvo, junto a Begoña Gómez, acompañadas de ocho ministros y la cúpula del PSOE, este 8-M en la manifestación feminista de Madrid. (Eva Ercolanese | PSOE)
La vicepresidenta, Carmen Calvo, junto a Begoña Gómez, acompañadas de ocho ministros y la cúpula del PSOE, este 8-M en la manifestación feminista de Madrid. (Eva Ercolanese | PSOE)

"El feminismo es democracia, es progresista y es pensamiento igualitario. Las derechas nunca han estado en eso y algunos se lo van a tener que mirar. Por fin las mujeres son las grandes protagonistas: el 8-M ha llegado para quedarse y no vamos a retroceder", subrayó Calvo ante los periodistas. Su rostro de satisfacción al final de la marcha era más que sintomático. Los socialistas sentían que se habían anotado un tanto.

El "pulmón" de la sociedad

Pero también la alegría desbordaba Podemos. "Hoy somos millones de mujeres demostrando que a los que quieren volver al pasado, al trío de Colón, se les va a frenar blindando derechos. Las mujeres que salen hoy a las calles van a llenar las urnas el 28 de abril de movimiento feminista", aseguró la portavoz de Unidos Podemos, Irene Montero. La dirigente calificó la jornada de "histórica" y subrayó que la lucha de las mujeres es "el pulmón" de la sociedad, la que está poniendo sobre la mesa que se pueden construir vidas dignas. Pero para eso hace falta cambiar un modelo económico "absolutamente incompatible con la vida".

La jornada estuvo atravesada por un nuevo caso de violencia machista: si se confirma la razón oficial, serán 10 asesinadas ya en 2019, 985 desde 2003

Los protagonistas, con todo, no fueron los políticos. Lo fueron ellas. Las mujeres de todas las edades que abarrotaron calles y plazas de toda España, reivindicando sus derechos y luchando por un país mejor para sus hijas y nietas. Porque, como se vio en tantos rincones del país, hay mucho camino por recorrer todavía: desigualdad, conciliación, obstáculos para el desarrollo profesional, maternidad, violencia sexual o brecha salarial.

El 8-M sigue creciendo: más de 550.000 manifestantes entre Madrid y Barcelona

Sobre este último asunto terció la CEOE, al presentar un informe sobre el desequilibrio de salarios. Pero, al señalar que uno de los factores que explican ese desfase es la menor propensión de las mujeres a asumir riesgos, a negociar y competir, la patronal parecía dar la razón a quienes creen que todavía falta mucha pedagogía y concienciación.

El 8-M sigue creciendo: más de 550.000 manifestantes entre Madrid y Barcelona

El 8-M también es un grito de alarma hacia las que ya no están, hacia las que han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. La lacra de la violencia de género está ahí. Este mismo viernes la lista de la tragedia crecía: un hombre de 81 mató presuntamente a su mujer, de 62, en Madrid, y después se suicidó. Cuando se confirme la causa oficial del asesinato, ya serán diez las mujeres muertas por crímenes machistas en 2019. La cifra acumulada desde que hay registros, 2003, es escalofriante: 985, más otro caso que está investigándose.

El 8-M sigue creciendo: más de 550.000 manifestantes entre Madrid y Barcelona

Las mujeres exhibieron este viernes un rotundo triunfo por segundo año consecutivo. Un 8-M reivindicativo, festivo, masivo. De asombro para el resto del planeta. España se ha convertido en un referente mundial en la lucha por la igualdad. Ya no hay duda. El movimiento recorre todo el país y es "imparable". El corazón violeta late, y late muy fuerte.

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