CARA A CARA EN EL PROGRAMA 'SALVADOS'

Montero y Arrimadas entierran el espíritu del Tío Cuco a ritmo de Extremoduro

No pactaron ni dónde sentarse. La dos principales dirigentes de la que fuera la nueva política confrontaron dos modelos antagónicos, tanto en lo cultural como en lo económico

Foto:  Inés Arrimadas (i) e Irene Montero (d), en 'Salvados'.
Inés Arrimadas (i) e Irene Montero (d), en 'Salvados'.

Debate bronco, incluso para las exigencias del 'prime time' en el espectáculo televisivo. Debate de precampaña, aunque estirando la agenda más allá de la cuestión territorial, que confirma por qué Irene Montero (Unidos Podemos) e Inés Arrimadas (Ciudadanos) son las principales dirigentes de la que fuera la nueva política y las mejor situadas para relevar los liderazgos de sus partidos. No pactaron ni dónde sentarse, aunque al menos a ambas les gusta 'La vida de Brian' y Extremoduro. Robe Iniesta ya era transversal antes de tocar en solitario, a pesar de que entonaba, como recordó en un difícil papel de moderador Jordi Évole, aquello de "quién va a meterse por el culo mi libertad de expresión cuando diga que me cago en la Constitución" ('Luce la oscuridad'). Hasta ahí las únicas coincidencias.

Debate enlatado y casi caduco del programa 'Salvados', grabado hace una semana y media y retrasado para emitir la entrevista a Nicolás Maduro, que ha regalado más de una hora de emisión sin aludir al concepto "relator" pero que evidencia que una semana en el actual contexto de la política española pueden ser meses. Un debate cara a cara que pese a las directrices del guion, pues los realizadores pidieron a las protagonistas huir de la confrontación y enfocarse más en una charla que en un debate preelectoral, se convirtió en un campo de batalla. Ambas salieron a ganar, no a participar.

Un debate en el que se confrontaron dos modelos antagónicos, tanto en lo cultural como en el régimen de libertades individuales y, sobre todo, lo económico. Dos modelos de sociedad, los defendidos por Arrimadas y Montero, mucho más alejados ahora que cuando los confrotaron en el mismo programa hace más de cuatro años Pablo Iglesias y Albert Rivera. El espírito del Tío Cuco, el bar que acogió aquel debate de café entre ambos dirigentes, ha muerto. La audiencia de esta emisión seguramente también se quedará lejos de aquel 25,2%.

La gestación subrogada marcó el primer gran encontronazo. Ciudadanos a favor, Podemos en contra. Los argumentos, irreconciliables y sin posibilidad de confluir. “Un deseo no puede convertirse en un derecho”, defendía Montero, a lo que Arrimadas contestaba afeando que “todo lo nuevo os asusta”. Antes se habían remarcado las diferencias a la hora de solucionar el problema del acceso a la vivienda. Intervenir los precios del alquiler en las zonas tensionadas (Podemos) frente a facilitar a los propietarios que saquen sus pisos en alquiler. "Se empieza por el alquiler y se acaba regulando el precio de la leche”, afeó la líder de la oposición en el Parlament de Cataluña.

Se empieza por el alquiler y se acaba regulando el precio de la leche

En definitiva: regular o desregular, dos modelos antagónicos. Ni siquiera la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que Ciudadanos llevaba en su programa electoral, sirvió para tender puentes. "Subir de golpe un 20% es perjudicial y la antítesis de cómo funciona el mundo", afirmó Arrimadas, mientras que Montero sostuvo que “la función de un gobierno es asegurar la dignidad de la vida”.

En el bloque sobre pactos postelectorales, que el moderador Jordi Évole introdujo refiriéndose directamente al acuerdo sellado en Andalucía, comenzó el boxeo. Cataluña y los políticos presos. Debate de precampaña. Debate terminológico incluso sobre si hay o no hay "presos políticos". No hay coincidencias a la hora de definir la realidad: si hubo o no un golpe de estado en Venezuela, si lo hubo o no en Cataluña...

"Pensaba que iba a ser más fácil", reconocía Évole tras pedir varias veces por favor que no se pisasen ambas dirigentes. "Es que hay muchas diferencias. Es normal", replicaba bajando el tono Arrimadas. "Estoy a punto de tirar la toalla", añadiría solo unos minutos después el moderador.

No se pondrán de acuerdo para gobernar. "Nunca en la vida”. En eso sí conicidieron ambas dirigentes políticas. ¿Con quién pactarán? Ciudadanos lo hará "con partidos constitucionalistas", avanzó Arrimadas después que el periodista le preguntase si su formación tenía más diferencias con Podemos que con Vox. Montero, por su parte, reconoció lo que pareció obvio durante el debate, que sería más fácil pactar con el PSOE que con Cs. ¿Qué es la extrema derecha? Para Montero lo es Arrimadas y para Arrimadas lo es Montero pues, a la sazón, esta sería lo mismo que Carles Puigdemont.

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