satisfacción en las filas naranjas

No hubo presión para la foto con Vox: "En Cs fuimos lo bastante claros. Hemos cumplido"

La satisfacción en la formación de Rivera es rotunda: no hubo foto con el partido de Abascal ni tampoco una negociación directa: el "único acuerdo programático" es el suyo con PP

Foto: PP y Ciudadanos, durante la firma del acuerdo de gobierno en Andalucía. (EFE)
PP y Ciudadanos, durante la firma del acuerdo de gobierno en Andalucía. (EFE)

Por primera vez, el partido de Albert Rivera formará parte de un Ggobierno autonómico tras su irrupción en las instituciones el pasado 2015. Será el de la Junta de Andalucía tras el acuerdo firmado con el PP que investirá como presidente a Juanma Moreno Bonilla. El portavoz y candidato del partido naranja, Juan Marín, ocupará la vicepresidencia y habrá un reparto exacto de consejerías. El pacto de gobierno saldrá adelante gracias al voto de los 12 diputados de Vox que Ciudadanos se ha empeñado en obviar desde el pasado 2 de diciembre. La satisfacción en las filas centristas es desde este miércoles rotunda: no hubo foto con el partido de Santiago Abascal ni tampoco una negociación directa.

No hubo presión para la foto con Vox: "En Cs fuimos lo bastante claros. Hemos cumplido"

Esos eran los dos objetivos de Ciudadanos en el camino hasta obtener el llamado "Gobierno del cambio". Y las directrices de la dirección nacional eran muy claras: no 'tocarse' con Vox en ningún caso, dejar en manos del PP la negociación para obtener el voto afirmativo de la ultraderecha y evitar la imagen conjunta. Fuentes de la cúpula aseguran que no hubo persecución de populares y de Vox por obtenerla: "Fuimos lo suficientemente claros. Esa foto no se iba a producir y todos lo sabían", zanjan.

En el partido naranja tildan de "éxito total" los resultados de su primera negociación de gobierno encabezada por el secretario general, José Manuel Villegas, y el propio Marín. "Nuestro compromiso desde la noche electoral fue cambio y acuerdo centrado, y hemos cumplido", insisten. No entran a valorar el acuerdo firmado entre PP y Vox, el mismo que hará a Marín vicepresidente de la Junta. Entienden que el "único acuerdo programático válido" es el que acordaron ellos con los populares y aseguran que será la hoja de ruta de la legislatura.

De hecho, tras el órdago lanzado desde la formación de Abascal el martes con propuestas que en las filas centristas tildaron de "peregrinas" —y que incluían desde la expulsión de 52.000 supuestos inmigrantes ilegales hasta el cambio de fecha para el Día de Andalucía—, la formación de Rivera estaba convencida de que Vox rebajaría mucho sus exigencias y terminaría por asumir prácticamente el acuerdo ya establecido. Así fue: muchos de los puntos acordados finalmente entre su socio de gobierno y Vox ya formaban parte del paco de 90 medidas. Y no solo eso: el partido de Abascal renunció a sus propuestas más duras, como la derogación de la Ley contra la Violencia de Género o por los derechos LGTBI.

Lo que sí reconoció Rivera este martes tras la primera reunión de la ejecutiva nacional de este año fue que las negociaciones con Vox llegarán después de la investidura, al entender que habrá "capacidad de entendimiento con los partidos escogidos por los andaluces" para llevar a cabo reformas legislativas. No hay otra manera, porque la artimética parlamentaria es la que es y la mayoría de la investidura deberá reeditarse en futuras ocasiones, esta vez sí, con dirigentes de los tres partidos en las negociaciones ordinarias.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el secretario general de la formación, José Manuel Villegas. (EFE)
El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y el secretario general de la formación, José Manuel Villegas. (EFE)

En todo caso, Ciudadanos ve como una victoria la primera batalla, y la de mayor importancia: alcanzar el acuerdo de gobierno sin reunirse con el partido de Abascal. La otra promesa de Marín fue la de evitar que "los extremos" ocuparan consejerías en la Junta. Y lo hizo a sabiendas de que sin los votos de Vox no saldría adelante. La jugada era clara: o Abascal cedía o la repetición de elecciones estaba más cerca. Sin embargo, en Ciudadanos nunca llegaron a contemplar esa posibilidad. Los cálculos de la cúpula naranja apuntaban a que en ningún caso Vox se podía permitir volver a las urnas como artífices de haber impedido un Gobierno de PP y Ciudadanos que echara al PSOE de la Junta tras casi 40 años.

A partir de este jueves llegará el último paso del acuerdo: ultimar el reparto de carteras y cerrar los nombres que las ocuparán. Ciudadanos se juega mucho: es la primera vez que entrará en la gestión tras una legislatura de "vigilancia" desde la oposición, y sus primeros pasos en Andalucía serán el verdadero escaparate de cara a las próximas municipales y autonómicas. La formación se ha volcado por completo en el pacto andaluz de la mano del número dos de Rivera, con continuos viajes a Sevilla, llamadas telefónicas y reuniones a distintas bandas.

A partir de ahora y en línea con el trabajo del área de Organización de los últimos meses, el partido preparará para dentro de tres o cuatro semanas el proceso de primarias que elegirá a los cabezas de lista del próximo 26 de mayo. El ciclo electoral no ha hecho más que empezar.

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