suelo en villajoyosa para hoteles y casas

Las tres parcelas en primera línea de playa que mantienen a Zaplana en prisión

Los investigadores sostienen que el exministro de Trabajo controlaba 2.100 metros cuadrados de suelo valorados en 2,2 millones de euros a través de dos firmas 'offshore' uruguayas

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Eduardo Zaplana lucha ahora para conseguir que la titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia, Isabel Rodríguez, le permita recuperarse en su casa de la grave leucemia que sufre desde 2015, pero juegan en su contra los indicios de blanqueo acumulados por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil desde que fue detenido el pasado 22 de mayo en la llamada operación Erial. Uno de los movimientos de dinero reconstruidos por los investigadores vincula al expresidente de la Comunidad Valenciana (1995-2002) y exministro de Trabajo (2002-2004) con 2.111 metros cuadrados de suelo urbanizable en la costa mediterránea, dentro del término municipal de Villajoyosa (Alicante), a apenas 15 kilómetros de Benidorm, el enclave donde arrancó su meteórica carrera política.

El suelo, que se divide en tres parcelas reservadas para la construcción de viviendas y hoteles, tiene un valor aproximado de 2,2 millones de euros. En realidad, nunca ha estado a nombre de Zaplana. Los expertos en delitos contra la Administración del Instituto Armado han llegado hasta él siguiendo el rastro de uno de sus presuntos testaferros, Joaquín Miguel Barceló Llorens, alias Pachano, un amigo de la infancia que está acusado de haber ejercido un papel clave en la repatriación de los 10,5 millones de euros que supuestamente recibió el exdirigente del PP del empresario Vicente Cotino por el amaño de adjudicaciones públicas y que habrían permanecido ocultos en el extranjero durante casi dos décadas, según mantiene la jueza.

Eduardo Zaplana, el pasado mayo, tras su detención. (EFE)
Eduardo Zaplana, el pasado mayo, tras su detención. (EFE)

La operativa que se esconde tras los terrenos y los avances que se han producido en esta línea de investigación rebajan las opciones de Zaplana de quedar en libertad, pese a su delicada salud. Oficialmente, las tres parcelas figuran en el registro de la propiedad a nombre de la mercantil Gesdesarrollos Integrales SL, que adquirió el suelo entre 2008 y 2014. A su vez, Gesdesarrollos Integrales SL está controlada por otra mercantil, Medlevante SL, que fue constituida en 2005.

Los investigadores sostienen que, inicialmente, las acciones de Medlevante, y por tanto las parcelas, eran propiedad de Vicente Cotino. Sin embargo, en torno a 2009, la titularidad del suelo pasó a manos de Joaquín Barceló mediante una operación mercantil ejecutada a miles de kilómetros de distancia de Villajoyosa. Según fuentes cercanas a las pesquisas, el supuesto testaferro de Zaplana tomó el control de Medlevante entrando en su capital con dos firmas 'offshore', Nysleny SA y Disfey SA, desconocidas hasta ahora. Como adelantó El Confidencial, ambas sociedades instrumentales habían sido creadas previamente en Uruguay por Fernando Belhot, el abogado con el que Zaplana se asoció para vender en España productos químicos para la depuración de aguas y, también, con el que fue captado por la UCO en numerosas ocasiones durante los seguimientos y escuchas de la operación Erial.

Comisión judicial a Uruguay

Hace dos semanas, la jueza, el fiscal y la UCO viajaron a Uruguay para registrar la vivienda de Belhot en busca de documentación sobre Nysleny SA y Disfey SA. También aprovecharon para incautarse de pruebas sobre tres mercantiles domiciliadas en una zona franca de Montevideo, Zonamérica, que habían tenido como administrador hasta 2014 a Vicente Cotino y que la investigación implica igualmente en la presunta red societaria tejida por Zaplana para esconder el dinero de las comisiones lejos del alcance de la Justicia española. Se trata de las sociedades Milbet SA, Parlawa SA y Vecanwell SA.

Joaquín Barceló. (EFE)
Joaquín Barceló. (EFE)

La jueza ya había acordado el pasado junio el decomiso de los terrenos de Gesdesarrollos Integrales SL ante la sospecha de que pertenecieran al expresidente valenciano, pero consideró necesario desplazarse a Uruguay para atar esa parte de la instrucción. Las últimas pesquisas habrían permitido ahora cerrar el círculo del cohecho en torno a estos activos al demostrar indiciariamente que el suelo pasó de Cotino a Zaplana mediante las mercatiles offshore de Barceló.

Una de las parcelas tiene una extensión de 424 metros cuadrados y está catalogada como “reserva de aprovechamiento urbanístico subjetivo”, según consta en el registro de la propiedad. La segunda abarca 700 metros cuadrados y tiene asignado un uso residencial-terciario. La última mide 987 metros cuadrados y está emplazada en un área destinada a la construcción de equipamientos hoteleros. Las tres se ubican en la zona de Poble Nou o Les Puntes del Moro, en primera línea de playa. Se trata de una de las pocas zonas que quedan por desarrollar en las inmediaciones del núcleo urbano. Su planificación se produjo en pleno 'boom' y cuando estaba al frente del ayuntamiento un regidor del PP.

No son las únicas propiedades vinculadas presuntamente a Zaplana que fueron bloqueadas por la jueza para evitar su posible venta. Según consta en la documentación a la que ha tenido acceso este diario, entre los bienes decomisados figuran cuatro viviendas en Alicante, dos apartamentos en la playa de Altea, un chalé y siete casas en Benidorm, pisos en Jumilla y Águilas, en Murcia, y un apartamento en Isla Cristina, en Huelva, además de una decena de plazas de garaje y un suelo rústico.

La defensa de Zaplana ha pedido hasta en cinco ocasiones su libertad subrayando que su estancia en la cárcel está afectando gravemente a la evolución de su leucemia. El exministro de Trabajo ha experimentado un nuevo bache por el rechazo de su cuerpo al trasplante de médula ósea al que fue sometido para tratarle sus problemas linfáticos, una afección conocida como enfermedad de injerto contra huésped. Como consecuencia, se encuentra muy débil, ha perdido peso y la pigmentación de su piel ha adquirido un color morado. La jueza autorizó la semana pasada su ingreso en el Hospital de la Fe, pero sobre el exdirigente pende la amenaza de la vuelta inmediata a la prisión de Picassent, donde permanece desde hace más de seis meses. La instructora mantiene que, pese a la enfermedad, aún persiste el riesgo de fuga por los supuestos activos que Zaplana podría seguir controlando desde el extranjero, como habría ocurrido con los terrenos de Villajoyosa.

La Audiencia Provincial de Valencia está avalando hasta ahora las decisiones de la jueza. Este mismo jueves, sin ir más lejos, esa instancia ratificó un auto anterior de la instructora en el que esta rechazaba la excarcelación de Joaquín Barceló. El supuesto testaferro de Zaplana también deberá seguir en prisión.

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