en su discurso en el congreso

Los mensajes ocultos del Rey a Podemos y Vox: defensa de la Corona y las autonomías

Don Felipe reivindicó "la vocación integradora" de la sociedad que "no significa suprimir la diversidad territorial". También abordó "la unión de la Corona a la democracia y a la libertad"

Foto: El Rey, tras su discurso, en el acto del 40 aniversario de la Constitución en el Congreso. (EFE)
El Rey, tras su discurso, en el acto del 40 aniversario de la Constitución en el Congreso. (EFE)

El Rey puso el broche final al 40 aniversario de la Constitución este jueves en el Congreso. Y lo hizo reivindicando la vigencia de la ley de leyes en el hemiciclo ante los principales grupos parlamentarios del momento. Fue un discurso de homenaje y defensa a los que hicieron posible la transición de la dictadura a la democracia cuatro décadas después y, sobre todo, de apelación al espíritu de la Carta Magna y de los principales valores que propugna: la reconciliación, el entendimiento y el espíritu integrador de la sociedad española. Aunque con toda probabilidad podría parecer uno de los discursos con menor carga política de los pronunciados hasta el momento en escenarios y circunstancias similares, de una segunda lectura son extraíbles varios mensajes nada desdeñables de los que la clase política debería tomar nota.

Defensa del estado autonómico

Estuvo presente en varios momentos. El jefe del Estado dio apoyo cerrado a la transformación política, territorial y social experimentada por España en los últimos 40 años bajo la vigencia de la Constitución. Reconoció, en concreto, los profundos cambios "en la estructura territorial" dando su beneplácito, aunque siempre con respeto a la ley. "Nunca antes en nuestra historia se había diseñado y construido una arquitectura territorial con tan profunda descentralización del poder político, y el reconocimiento y protección de nuestras lenguas, tradiciones, culturas e instituciones", explicó. Poco antes abordaba "la vocación integradora" de la sociedad que dijo, "no supone uniformidad, ni significa olvidar o suprimir la diversidad territorial, ni negar la pluralidad, sino asumir y reconocer a todas ellas en una realidad común en la que caben diferentes modos de pensar".

Santiago Abascal, presidente de Vox. (EFE)
Santiago Abascal, presidente de Vox. (EFE)

Sin duda, un mensaje que coincide con la irrupción de nuevos partidos que apuestan sin titubeos por la supresión de las comunidades autónomas. Es el caso de Vox, que tiene como una de sus principales banderas la transformación del Estado autonómico en un Estado "unitario" con un solo gobierno y un solo parlamento para toda España. En concreto, esta es la sexta medida presentada por la formación de Santiago Abascal entre sus 100 medidas urgentes para el país, y que recoge "la devolución inmediata al Estado de las competencias de Educación, Sanidad, Seguridad y Justicia limitando en todo lo posible la capacidad legislativa autonómica".

El partido, que ya cuenta con 12 diputados autonómicos para el inicio de la nueva legislatura en Andalucía, puso encima de la mesa esta cuestión en la primera reunión de su comité ejecutivo tras el 2-D. Abascal anunciaba este mismo miércoles que condicionaría su apoyo a PP y Cs a la reforma del estatuto de autonomía para poner a esta comunidad "a la cabeza de la devolución de competencias" y eliminar de su preámbulo que Andalucía es una "realidad nacional" y que volviera a denominarse región.

La continuidad de la Corona

En plena ofensiva de Podemos y sus socios para reprobar al jefe del Estado en ayuntamientos de toda España —dando continuidad a la maquinaria que puso en marcha el partido de Pablo Iglesias el pasado año apelando al espíritu republicano— el Rey dejó clara la continuidad de la monarquía parlamentaria como forma política del Estado. Finalizó su discurso asegurando que la Corona "está ya indisolublemente unida a la democracia y la libertad en España", arrancando nutridos aplausos desde el público y especialmente desde los cuadros de PP, PSOE y Ciudadanos. Pero su mensaje quedó claro en distintas ocasiones.

Justo antes de esa frase, el Rey insistía en la "tarea de construir España" a la que dijo, "dedico mi vida y todos mis esfuerzos" desde que el 30 de enero de 1986 juró su compromiso con la Constitución, aceptando el sistema parlamentario representativo y comprometiéndose también con el servicio a las instituciones y a los ciudadanos. Pero todavía más, aseguró, desde que en junio de 2014 fue proclamado Rey e inició "una nueva y época renovada para la Corona".

Hubo otro gesto todavía más preciso cuando el monarca aseguró que una nueva generación de españoles "hemos empezado" a ocupar responsabilidades en la sociedad y en las instituciones, incluyendo su persona al frente de la Jefatura del Estado con el resto de autoridades actuales o líderes en los distintos sectores que gestionan el país. "Tenemos, sin duda, la enorme tarea de seguir hacia adelante, de no conformarnos, de hacer todo lo posible por honrar y mejorar el legado que hemos recibido", continuó, utilizando la primera persona del plural para afrontar los retos del futuro.

El líder de Unidos Podemos, Pablo iglesias, en el Congreso. (EFE)
El líder de Unidos Podemos, Pablo iglesias, en el Congreso. (EFE)


Las palabras iban acompañadas a su vez de una imagen sin precedentes. La del rey Juan Carlos en el hemiciclo, siendo homenajeado por su papel en la Transición y en la llegada de la democracia a España (representando el pasado en la institución), la de don Felipe (el presente) y la de la princesa de Asturias en la tribuna presidencial junto a su padre, poniendo nombre al futuro.

La igualdad de la mujer

El discurso del Rey vino completado con varias cuestiones de primer orden más allá de la visión política, la cuestión territorial y la defensa de la unidad de España tan presente en sus palabras. Hubo un reconocimiento explícito a "los avances en derechos civiles y en protección e igualdad de la mujer", todo ello "conquistas indiscutibles en una sociedad avanzada y madura", aseguró el monarca.

Como también hubo una referencia expresa a homenajear no solo a los siete ponentes de la Constitución, sino a "los hombres y las mujeres" que, junto a ellos, "debatieron y acordaron desde ideologías tan opuestas y tradiciones tan diferentes". España, continuó, "tiene contraída su más alta deuda, porque sus nombres forman parte de nuestra mejor historia" y "porque con su visión política y su generosidad han hecho posible la libertad y el progreso", zanjó.

Justo antes del comienzo del acto, los representantes de Unidos Podemos reprochaban el homenaje a los hombres de la ponencia constitucional mientras se obviaba a los otros muchos y muchas mujeres que también contribuyeron a traer la democracia a España. Pablo Iglesias continuó calificando de "decepcionante" el discurso del Rey por lo que consideró una "omisión" del "protagonismo de la gente" que propició la Transición.

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