sucesión de rajoy al frente del pp

Santamaría gana la primera batalla y tiende la mano a Casado para no perder la guerra

Cospedal, la gran derrotada en las primarias, tiene la clave del congreso con casi un tercio de compromisarios, a los que Casado llama para hacerse al final con la presidencia del PP

Foto: La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa en Génova. (EFE)
La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, durante la rueda de prensa en Génova. (EFE)

Los resultados de la primera vuelta del proceso de elección a la presidencia del Partido Popular dieron el primer puesto a Soraya Sáenz de Santamaría con un 36,9% de los votos de los militantes y el segundo a Pablo Casado, a solo 2,5 puntos y poco más de 1.500 votos de la exvicepresidenta, una irrupción que dejó fuera a María Dolores de Cospedal como la gran derrotada en las elecciones. Pero, paradójicamente, la secretaria general saliente tendrá la clave para la gran final del congreso, donde los compromisarios manejan la decisión última sobre la sucesión de Mariano Rajoy. Su 26% de apoyos en la urna de inscritos, que puede ser mayor entre los representantes que van a la asamblea, deja en el aire las posibilidades de Sáenz de Santamaría y alimentan la ambición no disimulada anoche de Casado.

El proceso de selección de candidatos sirvió para lo más básico, dejar en dos el número de aspirantes, y para que algunos dirigentes con más peso lanzaran el mensaje de que ya estaba bien de competir y pidieran una candidatura de unidad para la segunda y definitiva vuelta. En cuanto acabó el recuento, la respuesta de los tres protagonistas fue muy dispar. Sáenz de Santamaría, que fue la última en comparecer, asumió encantada el reto y ofreció a Casado que se sumara a su candidatura para no tener que competir: "Creo que nuestra militancia merece que al menos hagamos un esfuerzo por esa integración y unidad, yo lo voy a hacer". Mano tendida.

Santamaría gana la primera batalla y tiende la mano a Casado para no perder la guerra

El vicesecretario y segundo en las primarias se había adelantado a pedir el apoyo de los compromisarios y militantes que habían votado a favor de Cospedal por considerar que son los más afines a su proyecto, a sus ideas, a su defensa de los principios del partido y a su "forma de hacer política".

Casado "ya ha pactado con ellos"

"Lo importante no es que Casado diga que va a dar la batalla y que pida el voto a los partidarios de Cospedal, sino que ha pactado ya con ellos", comentaban fuentes de la dirección del PP, además de reconocer como evidente que "habrá guerra".

El vicesecretario no dejó ningún margen de duda sobre su voluntad de luchar hasta el final con su llamamiento a los representantes de ese 28% de afiliados —el 26% de quienes votaron a Cospedal y los que lo hicieron por José Manuel García-Margallo, enemigo irredento de la ganadora ayer— que se habían quedado al margen de las dos primeras candidaturas, pero que sí estarán representados en el congreso con sus compromisarios.

La exvicepresidenta afrontó desde el primer minuto el empuje de Casado con una oferta de integración planteada en persona y en el primer pasillo en el que pilló al triunfador moral de la noche. "He sido la más votada, he quedado primera en la mitad de la circunscripciones y ahora haré un esfuerzo de generosidad y de integración, que es lo que quieren las bases", proclamó después de contar que ya había hablado con el vicesecretario del asunto.

Santamaría gana la primera batalla y tiende la mano a Casado para no perder la guerra

Solo se resistió Santamaría a confirmar si estaba dispuesta a convertir a Casado en su secretario general en el caso de ir juntos al congreso, aunque sí dijo que había llamado a Mariano Rajoy y que había recibido su felicitación por el éxito en las urnas.

¿El fin de la carrera de Cospedal?

Cospedal dio por terminada su carrera política al comentar que no aspiraba a cargo de responsabilidad alguno en la nueva etapa. Al mismo tiempo, recordaba que había recogido el voto de un 26% de los militantes y el apoyo de destacados dirigentes del partido, con los que sí tendrá que contar quien aspire en la segunda ronda a presidir el partido.

Santamaría gana la primera batalla y tiende la mano a Casado para no perder la guerra

La exministra de Defensa no dio nombres, pero su victoria en Galicia (feudo de Alberto Núñez Feijóo), Asturias, Castilla-La Mancha y algunas provincias andaluzas, más su ascendencia sobre buena parte de los aparatos regionales, otorga a la secretaria general una influencia decisiva sobre al menos un tercio de los 3.100 compromisarios que acudirán al congreso convocado para los días 20 y 21 en Madrid.

Si Sáenz de Santamaría no frena el plan de Casado de competir hasta el final por el amplio margen de compromisarios 'huérfanos' de candidato que acuden al congreso (28% si se cuentan también los de José Manuel García-Margallo y de José Ramón García Hernández), el duelo en el congreso estará asegurado. ¿Y qué le puede ofrecer a Casado? La ganadora de las primarias no quiso concretar —"permítanme que el primero que lo sepa sea el señor Casado"—, pero por lo visto anoche en Génova, Casado no parece dispuesto a dejarse convencer. Apeló a las "reglas del juego", a la segunda vuelta y a verse en el congreso. Sabe que ha perdido la primera batalla, pero los compromisarios pueden darle el triunfo final en la guerra del PP.

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