LA RESPUESTA ANTE EL DESAFÍO SECESIONISTA

La estrategia con Cataluña dispara la tensión en el bloque que se opone al referéndum

C's y PSOE muestran sus diferencias a cuenta de una moción de apoyo al Gobierno y por la comisión territorial, y a su vez los socialistas estallan contra Rajoy y le exigen que cuente qué va a hacer

Foto: Margarita Robles, el pasado 12 de septiembre en el pleno del Congreso. (EFE)
Margarita Robles, el pasado 12 de septiembre en el pleno del Congreso. (EFE)

El bloque constitucionalista que forman PP, PSOE y Ciudadanos frente al referéndum ilegal de Cataluña es uniforme en el objetivo que persiguen, pero presenta fisuras muy patentes en la manera de hacer frente. De hecho, este martes fue notable la tensión en el Congreso entre el partido de Pedro Sánchez y el de Albert Rivera a propósito de una proposición no de ley contra la consulta y de apoyo al Gobierno que, podría ser aprobada esta tarde en el pleno, aunque no está del todo claro.

La iniciativa fue presentada por Ciudadanos en contra de la opinión del PSOE y en su contenido da respaldo a todas las actuaciones del Gobierno para evitar el referéndum. Los socialistas no ocultaron su malestar por la actuación unilateral de Ciudadanos y, a su vez, este partido está molesto con la creación a iniciativa del PSOE de una comisión de estudio sobre el modelo territorial que se creará justo después del 1 de octubre. Y al tiempo el PSOE intenta escurrir el bulto de la presión por el artículo 155 demandando al Ejecutivo que se deje de "ambigüedades" y cuente ya qué estrategia va a seguir respecto a Cataluña y si va a activar ese polémico precepto de la Constitución o a desplegar la Ley de Seguridad Nacional. Una exigencia vehemente que choca radicalmente con la actitud más prudente seguida por la dirección de Pedro Sánchez en las últimas semanas.

La tensión entre PSOE y Ciudadanos ha ido en aumento en las últimas semanas. Primero, Sánchez se negó a una foto a tres en La Moncloa, porque consideraba que del bloque constitucionalista no debía apartarse a Podemos y porque entendía que una "foto" no servía para arreglar el problema. Y luego continuó con la moción del partido naranja. La portavoz socialista, Margarita Robles, estalló hace una semana contra Rivera por presentar un texto que, a su juicio, solo sirve para visualizar la división dentro del Congreso, y no para abordar la crisis catalana. A su vez, Rivera había calificado de "comisión 'show" el foro de diálogo que ha sido la gran apuesta de Sánchez en el último mes.

El ambiente llegaba este martes, pues, muy caldeado. La dirección del Grupo Socialista decidió presentar una enmienda al texto original de Ciudadanos. Quería que se añadiesen tres nuevos apartados: apoyo de la Cámara a todos los alcaldes presionados por los independentistas y que mantienen "con firmeza la defensa de la legalidad constitucional", llamamiento a las autoridades catalanas a la vuelta al respeto a las leyes y apelación al diálogo y a la búsqueda de una "salida pactada y legal que permita desterrar la división" y ayude a reforzar la "convivencia de todas las sensibilidades".

Los socialistas registraron una enmienda al texto del partido de Rivera para manifestar su apuesta por el diálogo y en apoyo a los alcaldes presionados

Robles cargó en rueda de prensa contra Ciudadanos por no haberse "puesto en contacto" con el PSOE para comunicarle si acepta o no su enmienda. "Somos más respetuosos con ellos de lo que ellos han sido con nosotros", sentenció la portavoz, subrayando cómo Rivera había "descalificado" su propuesta de comisión sobre el modelo territorial. La dirigente motejó de "sorprendente" la iniciativa del partido naranja porque "si algo ha demostrado el PSOE" es que está apoyando las instituciones para defender la legalidad.

El sentido de voto de C's

Posteriormente la cúpula parlamentaria de Ciudadanos confirmó a este periódico que no aceptará la enmienda de los socialistas, porque la redacción de su proposición no de ley es "perfecta". Y estos a su vez se resistían a adelantar cuál sería el sentido de su voto en el pleno de la tarde, cuando se discuta la iniciativa, aunque a priori se inclinan por el sí. Rafael Hernando, capitán del Grupo Popular, demandó al grupo de Sánchez que respalde la propuesta de C's, porque ahora no es momento de "equidistancias" ni de "escarceos".

Ciudadanos no se manifiesta a favor de crear la comisión de diálogo en el Congreso, la gran apuesta de Sánchez para resolver la crisis catalala

El segundo foco de conflicto venía a cuenta de la comisión de revisión del Estado autonómico planteada por Sánchez. Robles la llevó a la Junta de Portavoces y allí obtuvo el plácet mayoritario, de forma que la Mesa del Congreso, la semana que viene, aprobará su creación, aunque aún está por definir cuándo se pondrá efectivamente en marcha. La portavoz socialista señaló en rueda de prensa que su homólogo naranja, Juan Carlos Girauta, se había pronunciado a favor de la comisión, pero minutos después la dirección de Ciudadanos informaba a la prensa de que su portavoz "no se había pronunciado a favor" de la puesta en marcha del órgano. ERC se abstuvo y advirtió de que no acudirá a los trabajos, mientras que PP, Unidos Podemos, PNV y PDeCAT apoyaron la constitución. En cualquier caso, la postura del partido de Rivera es irrelevante a estas alturas, dado el apoyo de Podemos y PP, que junto con el PSOE suman mayoría absoluta en la Mesa de la Cámara Baja.

Albert Rivera, junto a Juan Carlos Girauta, Melisa Rodríguez y José Manuel Villegas, el pasado 30 de agosto en el pleno del Congreso. (EFE)
Albert Rivera, junto a Juan Carlos Girauta, Melisa Rodríguez y José Manuel Villegas, el pasado 30 de agosto en el pleno del Congreso. (EFE)


A su vez, Robles intentó desquitarse de la presión hacia su partido por el 155. Ella misma había asegurado en julio, tras la reunión en La Moncloa de Sánchez y Rajoy, que los socialistas nunca respaldarían su aplicación, y el mismo secretario general sostenía que ello solo contribuiría a "alimentar el independentismo". Pero lo cierto es que la portavoz fue más lejos de lo que pretendía la ejecutiva federal. Ayer lunes, el portavoz de la dirección, Óscar Puente, repetía la versión oficial y la que realmente defiende Ferraz: que no iba a pronunciarse sobre "hipótesis" y que el PSOE iría actuando "en función" de cómo se desarrollasen los acontecimientos y de la respuesta articulada por el Ejecutivo.

La estrategia con Cataluña dispara la tensión en el bloque que se opone al referéndum

Este martes, directamente, la portavoz no quiso siquiera entrar en ese terreno y devolvió la pelota al Gobierno. Visiblemente indignada, exigió a Rajoy que no se esconda "detrás de las togas" y no busque endosar al PSOE la "patata caliente" de la eventual aplicación del 155 porque activarlo o no es una "competencia exclusiva" del Ejecutivo. "No le corresponde a ningún otro partido. Que se deje de ambigüedad y le diga a los ciudadanos lo que quiere hacer en Cataluña", denunció. Le estaba pidiendo al presidente, en consecuencia, que relate su estrategia, y si esta pasa por recurrir al 155, a la Ley de Seguridad Nacional —que faculta al Gobierno, a través de un real decreto, a tomar el control de todos los cuerpos de seguridad del Estado, incluidos los Mossos— o a cualquier otra herramienta. Robles acusó a Rajoy de no hacer "nada" desde que estallara la crisis con Cataluña, más allá de "judicializar" la vida política.

La estrategia con Cataluña dispara la tensión en el bloque que se opone al referéndum

Pero, ¿qué ocurriría si el presidente optara por el 155, qué haría el PSOE? La portavoz se negó a manifestar si mantenía o no sus propias palabras de julio, y solo avanzó que cuando el Gobierno decida qué hacer, entonces su partido hablará. El concurso de los socialistas no es aritméticamente necesario: Rajoy tendría que recibir el visto bueno de la mayoría absoluta del Senado —mayoría de la que dispone allí el PP— para proceder a la intervención de la autonomía de Cataluña, pero si el PSOE se desmarcase se visualizaría la ruptura del frente constitucionalista en un momento muy delicado. Pero lo que no quiere el PSOE, dijo Robles, es que el "foco" recaiga en el primer partido de la oposición, cuando es el Ejecutivo el que debe salir de su "indefinición".

Dudas también en el Grupo Socialista

Las tensiones también afloraron en el seno del Grupo Socialista. A primera hora, se reunió la dirección, encabezada por Margarita Robles, para intentar fijar posición respecto de la iniciativa de Ciudadanos, pero quedó en presentar la enmienda y esperar la respuesta del partido de Albert Rivera

Esa fue la postura que la parlamentaria catalana Meritxell Batet, miembro de la cúpula parlamentaria, explicó después en la reunión con todo el grupo. Patxi López, secretario de Política Federal de la ejecutiva, visibilizó el malestar contra la iniciativa de la formación naranja, al considerarla "oportunista". El diputado vasco Odón Elorza, miembro de la dirección federal, pidió que el grupo votara abstención. 

Y el granadino Gregorio Cámara, secretario de Libertades y Política Territorial del PSOE andaluz y respetado constitucionalista, demandó a los suyos que no "demonicen" el 155, porque es un artículo "garantista", y su descrédito, adujo, solo da munición a los independentistas. Fue entonces cuando Robles le trasladó la posición que un rato más tarde manifestaría en rueda de prensa: que recurrir a ese precepto de la Carta Magna es una "competencia exclusiva" del Gobierno, a lo que Cámara respondió que también el PSOE está obligado a posicionarse. 

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