la magistrada acumula ya cuatro denuncias

Una juez adjudica a su marido concursos de acreedores ante la pasividad del CGPJ

Esther Sara Vila, juez única de lo mercantil de Badajoz, acumula ya cuatro denuncias ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por prevaricación y tráfico

Foto: La juez y su entonces amante, en una imagen captada por un detective con cámara oculta
La juez y su entonces amante, en una imagen captada por un detective con cámara oculta

Esther S. Vila, juez única de lo mercantil de Badajoz, acumula ya cuatro denuncias ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) por presunta prevaricación en el ejercicio de su función jurisdiccional. Todas por idéntico motivo: haber nombrado administradores concursales de empresas en quiebra primero a su amante –un abogado que luego se convirtió en su marido y más tarde a compañeros de despacho de este. Pero el CGPJ se ha limitado a abrir un expediente informativo que, siete meses después, sigue paralizado y dormido en un cajón, mientras la magistrada continúa ejerciendo en la capital extremeña.

La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía, como reveló El Confidencialinvestiga una presunta trama corrupta de administradores concursales que supuestamente actúa en connivencia con jueces de lo mercantil. Los integrantes de esa red mantienen entre sí estrechos vínculos profesionales dentro del corporativo circuito de los concursos de acreedores, que se retroalimenta en los congresos y foros sobre la materia organizados por aquellos –generalmente en hoteles de lujo y en régimen de gratis total– y a los que son invitados algunos de los jueces que más tarde les adjudicarán los concursos mejor remunerados.

La relación sentimental de Vila con su actual marido, el abogado Juan Antonio Díaz-Ambrona, salió a la luz después de que la firma Monteros de Casta, S.L. fuera declarada en concurso de acreedores, procedimiento que recayó en el juzgado mercantil de Badajoz. El abogado de uno de los socios de la empresa quebrada, Antonio Bueno Bosch, no era otro que Díaz-Ambrona, en ese momento amante de Vila. Pero la juez ocultó esta relación afectiva y dictó una sentencia contraria a los intereses de uno de los acreedores, la Asociación Berrocal y Piedrasanta, que recurrió la sentencia, argumentando que Vila debió abstenerse en la causa porque su pareja estaba personada en la misma.

La juez rechazó el recurso porque, según aseguró, "mi relación con el letrado (...) se remonta a julio de 2013, fecha muy posterior al inicio del presente procedimiento". Pero Vila no dijo la verdad, según parecen confirmar las pruebas aportadas por una agencia de detectives contratada por su exmarido, el también juez Luis Sáenz de Tejada, con el que mantiene una disputa por la custodia de sus dos hijos. Las fotografías y seguimientos a la juez, a los que ha tenido acceso este diario, revelan que, en efecto, Vila y el abogado Díaz-Ambrona eran amantes antes de que aquella dictara sentencia en el concurso de acreedores de Monteros de Casta.

Esa presunta prevaricación ha provocado una cascada de denuncias contra Vila ante el CGPJ. La primera, el pasado mayo, de uno de los perjudicados en el concurso de Monteros de Casta; la última, fechada el 10 de octubre, lleva la firma de la abogada Patricia Sáenz de Tejada, hermana del juez titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Puertollano (Ciudad Real) y exmarido de Vila. La denuncia recuerda que el artículo 219 de la Ley Orgánica del Poder Judicial señala como causas de abstención y recusación "el vínculo matrimonial o situación de hecho asimilable con el letrado o el procurador de cualquiera de las partes", y que el incumplimiento de ese deber de abstención se considera falta muy grave.

El CGPJ ha acumulado todas las denuncias en el procedimiento de información previa 378/2014. Pero, pese a los siete meses transcurridos desde entonces, el órgano de gobierno de los jueces aún no se ha pronunciado. Fuentes jurídicas consultadas por El Confidencial atribuyen la pasividad del CGPJ al temor de que una sanción ejemplar a la juez Vila, que acarrearía la suspensión en el ejercicio de sus funciones, podría atraer el foco mediático hacia las corruptelas habituales en los concursos de acreedores, que una reciente sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante ha contribuido a sacar a la luz.

La juez Vila adjudicó cuatro concursos de acreedores a su actual marido, el abogado Díaz-Ambrona, entre ellos el del Club Deportivo Badajoz y el de la Clínica Extremeña de Salud. Y otros seis concursos a compañeros de despacho de este: los letrados Claudio Alberto Swiec, Miguel Ángel Manzano, Alfonso Cáceres y Antonio López Aparcero. Además, como reveló el diario El Mundo, llegó incluso a adjudicar la administración de tres empresas en quiebra a una de las alumnas del máster en Derecho Concursal que la juez impartía en Badajoz, Teresa Cano Gómez.

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