esta tarde se celebra el funeral por las víctimas en la catedral del apóstol

El Gobierno del PP, en sus horas más bajas, se vuelca con la tragedia de Galicia

Santiago de Compostela ha vivido desde el miércoles de la semana pasada una peregrinación distinta a la del Camino: la de los políticos. Desde que el

Foto: Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo visitaron el lugar del accidente. (EFE)
Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo visitaron el lugar del accidente. (EFE)

Santiago de Compostela ha vivido desde el miércoles de la semana pasada una peregrinación distinta a la del Camino: la de los políticos. Desde que el tren descarriló, ocasionó la muerte de 79 personas y dejó heridas a más de 150, han visitado el escenario de los hechos el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; la ministra de Sanidad, Ana Mato; el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y la ministra de Fomento, Ana Pastor. Esta última es la que más presencia ha tenido a lo largo de estos días por la responsabilidad de su departamento en la gestión y supervisión del tráfico ferroviario, así como por el especial vínculo que une a la dirigente del Partido Popular con Galicia.

También visitaron la zona los Reyes y los Príncipes de Asturias. Se reunieron con las víctimas, los vecinos y profesionales que trabajaron en las labores de rescate y atendieron a los heridos. Mención aparte merece la agenda de Alberto Nuñez Feijóo durante las horas posteriores a la tragedia. El presidente de la Xunta fue una de las primeras autoridades en acudir a la zona y sólo la abandonó para visitar a las víctimas y sus familiares. Convocó un Consejo de Gobierno extraordinario a primera hora de la mañana del juez y compareció después en una rueda de prensa emotiva para explicar la actuación del Ejecutivo y agradecer la labor de los funcionarios. Además, ha acompañado a todas las autoridades que se han desplazado a la ciudad. No desapareció de las cámaras hasta el sábado por la tarde.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, y el coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, también recorrieron la zona y se reunieron con las víctimas y los profesionales sanitarios y policiales.

El ministro del interior y la titular de fomento en santiago. (efe)
El ministro del interior y la titular de fomento en santiago. (efe)

La sombra del Prestige

La magnitud del drama merecía la presencia destacada del Ejecutivo, y más aún en el contexto tan complicado que afronta el Gabinete al completo, profundamente cuestionado por su gestión del caso Bárcenas. Los precedentes tampoco eran positivos. Tras el accidente de Santiago, Moncloa reaccionó con nervio para tratar de espantar los fantasmas que acompañan al PP desde otra tragedia gallega, la del Prestige, en noviembre de 2002. El Gobierno de José María Aznar fue criticado entonces por infravalorar la dimensión de aquella tragedia medioambiental y esquivar su aparición en la zona. Rajoy era en aquel momento vicepresidente del Gobierno y ministro de Presidencia. El jefe del Ejecutivo ha tratado deevitar repetir ese error y ha movilizado a sus ministros para garantizar la visibilidad del Gobierno en la coordinación del accidente. Al menos durante unas horas, Bárcenas ha dejado de ser el episodio más ligado al Ejecutivo y ha pasado a un segundo plano en la agenda, aunque volverá en las próximas horas por la cercanía de la comparecencia de Rajoy en el Congreso, el próximo jueves, para responder a las acusaciones del extesorero.

El accidente también ha servido a los miembros del Gobierno para reconciliarse con los empleados públicos. Mato acudió al Complejo Hospitalario Universitario de Santiago para reconocer la entrega de los médicos y enfermeros del Servicio Gallego de Salud que han atendido a los pasajeros del Alvia. Fernández Díaz visitó la Comisaría de la Policía Nacional de Santiago para felicitar por su trabajo a los agentes que se han encargado de identificar a los fallecidos y ya están investigando las causas del siniestro. Y Pastor ha pedido que se elimine cualquier duda sobre la seguridad del sistema nacional de ferrocarriles. Las menciones del Gobierno a los funcionarios han sido recurrentes, enfáticas e intencionadas, y contribuirán a diluir el enfrentamiento que mantiene con el sector público. 

Funeral oficial en la Catedral de Santiago

Los Príncipes durante su encuentro con los equipos de emergencia. (EFE)
Los Príncipes durante su encuentro con los equipos de emergencia. (EFE)

La presencia de responsables en Santiago volverá a incrementarse esta tarde con motivo del funeral por las víctimas del accidente. La Casa Real estará representada por los Príncipes de Asturias y la infanta Elena. Por su parte, Moncloa ha confirmado la asistencia de Mariano Rajoy, que estará acompañado por su esposa. Las exequias serán oficiadas por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio. Después, las autoridades volverán a reunirse con las víctimas. El Ministerio de Presidencia ha aclarado que no será un funeral de Estado, como se había informado por error, sino un funeral oficial, ya que los primeros está reservados a exjefes de Estado o de Gobierno o a personalidades de relevancia histórica, así como a algunas víctimas del terrorismo. Se prevé también el desplazamiento de presidentes de otras comunidades autónomas.

No será el único acto. Feijóo, que sale claramente fortalecido por su gestión de la tragedia y por la contundencia con la que ha exigido una investigación que aclare todas las causas del descarrilamiento, ya ha anunciado que se celebrará en los próximos días otro acto de recuerdo a las víctimas de carácter puramente civil. La Xunta ya está en conversaciones con los partidos de la oposición para tratar de consensuar el formato de este homenaje. 

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