Mojizon o cómo un pueblo andaluz planta cara a Jeff Bezos para salvar el comercio
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El Amazon del pueblo

Mojizon o cómo un pueblo andaluz planta cara a Jeff Bezos para salvar el comercio

El Ayuntamiento de Minas de Riotinto, Huelva, lanza una plataforma de venta 'online' gratuita para facilitar las compras en negocios del pueblo como alternativa a Amazon

Foto: Jesús Cassa, Dj, empleado municipal y repartidor de Mojizon. (Fernando Ruso)
Jesús Cassa, Dj, empleado municipal y repartidor de Mojizon. (Fernando Ruso)

Jesús es en Minas de Riotinto, un pueblecito de la cuenca minera de Huelva, un chico para todo. Lo mismo se le ve regando los jardines o colocando el árbol de Navidad a las puertas del ayuntamiento que pinchando música de los ochenta en las fiestas del pueblo. “Cuando las había, porque la última vez que me subí a un escenario fue en carnavales, allá por finales del mes de febrero”, apunta este polifacético treintañero que firma sus actuaciones como Dj Yisux. Sea la tarea que se le encomiende, Jesús responde. Por eso su teléfono echa humo día sí y día también. Y ahora más que nunca. Al dispuesto trabajador municipal —auxiliar de Cultura y Comunicaciones, según se lee en su nómina— le ha tocado reconvertirse en repartidor de Mojizon, la última locura del jovencísimo equipo de Gobierno municipal que triunfa como alternativa a Amazon impulsando el comercio local.

Desde la ventana de la alcaldía, se ve un imponente mural que rememora ‘el año de los tiros’, una manifestación —hay ambigüedades, pero muchos en el pueblo la señalan como la primera protesta laboral de España— que acabó en masacre, con innumerables muertos, centenares, por la desproporcionada respuesta del regimiento del ejército, el de Pavía, enviado por el representante del Gobierno en la provincia de Huelva. Ocurrió un 4 de febrero, el de 1888.

placeholder Azahara González, concejala de Cultura, Turismo, Patrimonio y Educación e ideóloga de Mojizon. (Fernando Ruso)
Azahara González, concejala de Cultura, Turismo, Patrimonio y Educación e ideóloga de Mojizon. (Fernando Ruso)

Hoy, ese 4 de febrero da nombre a una calle comercial que discurre paralela a donde se recuerda la matanza, llevada al cine en ‘El corazón de la tierra’, una coproducción española y británica. Del Reino Unido era la empresa, la Rio Tinto Company Limited, contra la que protestaban los riotinteños, que se sublevan ahora —tirando de ingenio— contra Amazon para defender el comercio local.

“Llevábamos tiempo pensando en cómo ayudar a nuestros negocios, que están en muchos casos en una situación catastrófica, sobre todo después de las últimas restricciones de horarios”, explica la concejala de Cultura, Turismo, Patrimonio y Educación, Azahara González. “También se quejaban de que los vecinos no compraban en el pueblo —sigue—, y que, a más tiempo en casa, más compras hacían por internet. Así que se me ocurrió que por qué no promocionábamos sus productos y les hacíamos el reparto. Como Amazon, pero por nuestro municipio y los de la comarca”.

placeholder El repartidor de Mojizon, recogiendo los pedidos de un supermercado. (Fernando Ruso)
El repartidor de Mojizon, recogiendo los pedidos de un supermercado. (Fernando Ruso)

A las 11 y media de la noche, todos los concejales del equipo de gobierno, el más joven de la provincia de Huelva, recibieron un mensaje en el grupo de WhatsApp que comparten. Rieron, pero la idea estaba sembrada. Poco después, llegó el nombre: Mojizon. “Somos el Amazon del pueblo, y a nosotros se nos conoce coloquialmente como los mojinos, pues Mojizon”, razona la concejala.

Su idea es desde hace un par de semanas una realidad. El Ayuntamiento de Minas de Riotinto tiene a disposición de sus negocios una página en Facebook repleta de anuncios de productos y con más de 1.000 seguidores. Quien quiera comprar solo tiene que ponerse en contacto con los comerciantes y zanjar la venta. El resto es cosa de los empleados municipales, que recogerán el paquete y lo enviarán a su destinatario.

"Al principio, la gente se creía que era una broma, pero cuando me vieron entregando los paquetes, ya empezaron a tomárselo en serio"

Y ahí está Jesús, el improvisado repartidor. “Al principio, la gente se creía que era una broma, pero cuando me vieron entregando los paquetes, ya empezaron a tomárselo en serio”, recuerda. El auxiliar de Cultura y Comunicaciones emplea 30 minutos al día en gestionar los pedidos. “O tres horas si tengo paquetes para los pueblos de la comarca, que cada vez son más ahora que las restricciones de movilidad no permiten desplazarse entre municipios”, razona el chico para todo.

placeholder La página de Facebook de Mojizon, en un móvil. (Fernando Ruso)
La página de Facebook de Mojizon, en un móvil. (Fernando Ruso)

Una barrera de solidaridad contra el virus

El virus ha pasado de puntillas por Minas de Riotinto, que solo lamenta un fallecido por la pandemia. Apenas se han contagiado unas 40 personas en este municipio de casi 5.000 habitantes. El resto de la cuenca minera corre una suerte similar, con 255 positivos desde el inicio de la crisis sanitaria.

Para su alcaldesa, la socialista Rocío Díaz Cano, la clave del éxito en la contención del covid-19 ha estado en el estricto cumplimiento de las normas, tanto por los ciudadanos como por empresarios y hosteleros, que han renunciado a su actividad comercial por el bien de todos los riotinteños, o mojinos. También a la coordinación entre los municipios de la cuenca minera, que han servido de barrera contra el virus. Fueron de los primeros en repartir mascarillas puerta a puerta entre los vecinos y las tiendas de alimentación se buscaron las mañas para repartir a domicilio y evitar la circulación de personas.

placeholder Rocío Díaz, la alcaldesa de Minas de Riotinto. (Fernando Ruso)
Rocío Díaz, la alcaldesa de Minas de Riotinto. (Fernando Ruso)

“Pero ahora sé que muchos comercios lo han pasado mal, hay muchas tiendas pequeñas que han tenido que cerrar”, lamenta Díaz Cano, alcaldesa de 31 años. A ella le consta que algunos autónomos han llamado a la puerta de los trabajadores sociales, que guardan con celo la identidad de los solicitantes.

Como respuesta, el ayuntamiento ha desplegado una suerte de medidas para paliar los efectos negativos que la pandemia está teniendo entre los negocios riotinteños. La primera es destinar una partida presupuestaria para el pago de la cuota mensual de autónomos de diciembre para unos 50 comerciantes afectados. La idea es que la cuota de enero la pague la empresa Atalaya Mining, que explota las minas de cobre de Riotinto y que colabora recurrentemente con los distintos proyectos que el consistorio plantea.

placeholder Un albarán de Mojizon, en la mesa de un empleado municipal. (Fernando Ruso)
Un albarán de Mojizon, en la mesa de un empleado municipal. (Fernando Ruso)

Pero hay más, como una gran cesta de Navidad para incentivar las compras locales o Mojizon, que ha sido bien acogida por empresarios y vecinos. Y que también ha llamado la atención de otros municipios españoles. “No nos esperábamos esta repercusión”, asegura la alcaldesa. “Se han puesto en contacto con nosotros para que les expliquemos cómo lo hemos hecho. Y es relativamente muy fácil y tiene un coste muy, muy bajo, por no decir que no tiene coste”, presume Díaz Cano.

“¿Qué cómo funciona? Fácil. Hemos reconvertido a algunos trabajadores municipales para atender los pedidos. La persona que gestiona los repartos es el técnico de Cultura, y otros operarios reparten los pedidos durante su jornada laboral. El único gasto es la gasolina del coche, pero el municipio es pequeño y todo está cerca; los repartos en la comarca tampoco suponen mucho, porque los pueblos colindantes están a dos o cuatro kilómetros”, explica la alcaldesa, que tiene mayoría absoluta.

placeholder Pedidos en la furgoneta de reparto de Mojizon. (Fernando Ruso)
Pedidos en la furgoneta de reparto de Mojizon. (Fernando Ruso)


Sin comercios, desaparece la vida en los pueblos

“Nuestro mensaje es: no pidas por internet. Si no te quieres mover de casa, el ayuntamiento te lo lleva”, sentencia Díaz Cano, que no quiere ver en Mojizon un elemento de batalla contra Jeff Bezos, el fundador de Amazon. “A mí no me gusta comprar por internet —revela la alcaldesa—, y trato de concienciar a los vecinos para que apuesten por el comercio local, la vía para salir más rápido de esta crisis. Porque los comercios mueven las economías de los pueblos y, si ellos cierran, también desaparecerá la vida. Y ahora que la reapertura de la mina ha hecho que nuestros jóvenes no tengan que emigrar y hay un repunte de la natalidad, no nos podemos permitir dejar tirados a nuestros negocios”.

"Nuestro mensaje es: no pidas por internet. Si no te quieres mover de casa, el ayuntamiento te lo lleva", sentencia Díaz Cano

Según los cálculos de Juan José Obes, el técnico de Cultura reconvertido en responsable de logística de Mojizon, se han entregado unos 300 paquetes. “El primer producto que se vendió fue un paraguas”, apunta. A él le llaman los comerciantes que tienen un encargo. Sobre su escritorio hay una pila de hojas con los pedidos. También él atiende las reclamaciones de los clientes, escasísimas por ahora. “¡No sé cómo lo hace Amazon para repartir tantísimos paquetes al día por todo el mundo!”, bromea el cerebro de Mojizon.

placeholder Juan José Obes, técnico de Cultura y coordinador de Mojizon. (Fernando Ruso)
Juan José Obes, técnico de Cultura y coordinador de Mojizon. (Fernando Ruso)

Peluquería y Estética Piscis o La Frutería de Diego e hijos se anuncian en Mojizon. Allí se vende de todo, o casi todo: zapatos, complementos, juguetes, ropa, neumáticos, alimentos, material de papelería, tartas, productos de mercería y hasta lavadoras, por mucho que los repartidores recen para que, por el peso, nadie las pida.

Cristina Carnero, una riotinteña de 33 años, hace dos semanas que abrió su negocio de zapatos y complementos. Dice que llevaba siete meses dándole vueltas a la idea, hasta que se decidió. Ahora, pasa los ratos en que no tiene clientes haciendo fotografías para subir sus productos a Mojizon. A ella, la plataforma le ha servido para promocionar su comercio. “La gente pregunta y espero vender mucho en la próxima campaña de Navidad”, asegura. “A mí, Mojizon me hace sentirme orgullosa de mi pueblo —revela—, porque no se ha quedado parado y le ha dado vueltas a la cabeza para inventarse una alternativa a las compras 'online”.

placeholder Cristina Carnero, propietaria de Mis Zapatos y Complementos, entregando un paquete al repartidor de Mojizon. (Fernando Ruso)
Cristina Carnero, propietaria de Mis Zapatos y Complementos, entregando un paquete al repartidor de Mojizon. (Fernando Ruso)

Presume la alcaldesa de Minas de Riotinto de que Mojizon es ya un éxito. “Y no por el número de pedidos, habría dicho lo mismo si hubiesen sido muchos menos. La clave aquí es que estamos concienciando a los vecinos para que apuesten por el comercio de cercanía. Ya buscan antes aquí antes de pedir por internet”, explica. Y por eso invita a sus homólogos a impulsar plataformas como la riotinteña.

Un gigante voraz

Amazon ingresó en el primer trimestre de este 2020, cuando ya se había declarado el confinamiento en España, Italia o en otros países asiáticos, 68.877 millones de euros, un 26% más que el año anterior. El cierre del comercio tradicional y las restricciones a la movilidad dispararon el comercio 'online'. Su crecimiento va en paralelo al aumento de las críticas internacionales, que acusan a la multinacional de incumplir las políticas laborales. El movimiento Make Amazon Pay —haz que Amazon pague, en español— se ha mostrado crítico con Bezos, al que atribuyen un estatus de impunidad frente a sus prácticas abusivas.

placeholder Juan Carlos Martín regenta un supermercado en la localidad de Minas de Riotinto, Huelva. (Fernando Ruso)
Juan Carlos Martín regenta un supermercado en la localidad de Minas de Riotinto, Huelva. (Fernando Ruso)

En España, la compañía anunció el pasado mes de julio que sumaría 2.000 nuevos empleos hasta completar una plantilla de 9.000 trabajadores. Su plan de expansión logística también pasa por la inauguración de dos nuevos centros logísticos, en Dos Hermanas (Sevilla) y Alcalá de Henares (Madrid), y tres estaciones logísticas en Leganés, Rubí y Murcia. Su facturación alcanzó solo en España los 7.767 millones de euros, un 70% más que el año anterior, y la compañía acapara el 15,7% del mercado.

Según un informe parlamentario del exsecretario francés de Estado de Economía Digital, el diputado Mounir Mahjoubi, Amazon destruiría dos empleos por cada nuevo que crea. Esa especial voracidad afecta especialmente a los pequeños comercios, a los que la pandemia ha asfixiado más si cabe.

"La gente se acomoda, y pide por Amazon o por Aliexpress, pero los comercios de toda la vida tenemos todo lo que la gente puede demandar"

La gente se acomoda, y pide por Amazon o por Aliexpress, pero realmente los comercios de toda la vida tenemos todo lo que la gente puede demandar”, razona Juan Carlos Martín, propietario de un negocio de alimentación en Minas de Riotinto. A sus 51 años, el auge del comercio electrónico lo ha pillado en fuera de juego, por eso ve interesante la plataforma ideada por su ayuntamiento. Mojizon es para él una primera aproximación a la venta 'online', una faceta que no descarta desarrollar en el futuro.

placeholder Un folleto de Mojizon, en la furgoneta municipal de reparto. (Fernando Ruso)
Un folleto de Mojizon, en la furgoneta municipal de reparto. (Fernando Ruso)

“Los clientes de más edad me llaman, los más jóvenes me escriben por 'e-mail' y hay muchos que vienen a la tienda, ven el género, hacen el pedido y esperan a que se lo manden por Mojizon”, detalla el tendero, que tiene impresas varias etiquetas facilitadas por el ayuntamiento para identificar sus paquetes.

De momento, solo ha recibido seis paquetes. Dos para pueblos de alrededor. “Me ha sorprendido mucho que varios vecinos hayan hecho pedidos anónimos para mandar cajas de productos básicos a quienes ellos saben que lo están pasando mal. Aceite, leche, fruta… Es otra cosa buena que ha traído Mojizon —zanja el comerciante—, que la gente se ha vuelto más solidaria y ahora piensa en qué puede hacer por el que tiene cerca”.

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