SEGÚN LAS CUENTAS DE LOS HEREDEROS

Los Villar Mir pierden 308 millones más y bordean la quiebra del 'holding' familiar

Las cuentas preliminares de los hijos de Juan Miguel Vilar Mir reflejan otro agujero que eleva a más de 1.700 millones los números rojos del grupo en los últimos cuatro años

Foto: Juan Villar-Mir de Fuentes. (EFE)
Juan Villar-Mir de Fuentes. (EFE)
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El calvario de la familia Villar Mir parece no tener fin. Según datos preliminares de auditoría de las sociedades de Juan, Silvia y Álvaro Villar-Mir de Fuentes, los tres hijos herederos, Inmobiliaria Espacio, la sociedad cabecera del Grupo Villar Mir (GVM), perdió 308 millones de euros en 2019, último ejercicio cerrado, lo que aminora aún más el patrimonio de los empresarios madrileños, que han tenido que vender incluso un yate de lujo a precio de ganga para hacer frente a sus elevadas deudas. Los hijos de Juan Miguel Villar Mir están intentando que la banca les conceda un nuevo plazo para evitar no solicitar el concurso de acreedores.

Las fuertes pérdidas del pasado ejercicio proceden principalmente de OHL, de la que al cierre de 2019 aún tenían el 35% del capital y que registró unos números rojos de 142,96 millones de euros. Pero sobre todo de Ferroglobe, la compañía de materias primas que cotiza en el Nasdaq, de la que la familia controla el 54% del capital y que acabó el último año con unas minusvalías de 288 millones de dólares (258 millones de euros). Grupo Villar Mir también tuvo que apuntarse otros deterioros de algunas de sus participadas tras su venta, como Fertiberia y Ferroatlántica.

Los 308 millones de 2019 se suman a los 740 millones que el 'holding' de los Villar Mir perdió en 2018, cuando el agujero de 1.577 millones de OHL se tradujo en un deterioro de casi 625 millones para los fundadores de la constructora. Desde 2016, año en que afloraron los graves problemas financieros de la familia, el grupo, que ha llegado a facturar más de 6.000 millones de euros, se ha apuntado pérdidas de 1.766,6 millones.

Estos números rojos han disminuido de forma significativa el patrimonio del 'holding' GVM y de Inmobiliaria Espacio, que llegó a superar los 6.500 millones y que hoy en día es de apenas 400 millones, a la espera de poner en valor su participación final de OHL. Los Villar Mir acordaron vender un 16% de la constructora a los mexicanos Amodio el pasado mes de mayo y les concedieron una opción de compra adicional por un 9% por un total de 75 millones.

Los empresarios latinoamericanos, que controlan ahora el consejo de la sociedad española, pueden ejercer esta opción hasta el próximo 22 de noviembre, pero dado el alto precio pactado —1,20 euros por acción, frente a los 0,60 euros a los que cotiza—, fuentes financieras dan por hecho que no la harán efectiva en estas condiciones.

Semanas clave con PwC

Los próximos dos meses e incluso las dos próximas semanas son vitales para los Villar Mir, que están tratando de vender todo tipo de activos para cumplir con sus deudas y evitar el concurso de acreedores. El 30 de octubre tienen que hacer frente a una deuda con la propia OHL, a la que pidieron un crédito de 129 millones cuando la familia controlaba la constructora. El plazo original expiró el 30 de septiembre, pero la compañía otrora de su propiedad les otorgó un mes más para intentar llegar a un acuerdo. OHL se ha puesto en manos de PwC para valorar con qué activos puede quedarse para recuperar algo de los 129 millones prestados.

OHL se ha puesto en manos de PwC para valorar con qué activos de la familia puede quedarse para recuperar una parte de los 129 millones prestados

A finales de noviembre, tienen que devolver 365 millones a Tyrus Capital, el fondo de Mónaco que hace dos años les dio oxígeno para evitar la ejecución por parte de la banca tradicional. Una deuda por la que GVM paga un interés que ronda el 12% y que se incrementará aún más si la compañía española pide un aplazamiento hasta 2022, tal y como acordaron las partes en 2018. Un precio que 'de facto' supone que el fondo oportunista se queda con los pocos activos que aún estén bajo el paraguas de la familia.

Y en diciembre, deben pagar 115 millones a Credit Suisse, Société Générale y Crédit Agricole, que ya están vencidos porque en realidad expiraron el 30 de junio pasado. La banca les dio seis meses más de tiempo para amortizarlos y eludir así la ejecución y quedarse con la garantía, que son las acciones de Ferroglobe. Pero el nuevo plazo finaliza el 30 de diciembre y los Villar Mir ven difícil poder hacer frente a esa deuda. Otro crédito, por 73 millones de euros, concedido por Banco Santander vencía también el pasado mes de septiembre.

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