Bradesco, Itaú Unibanco y Santander

El objetivo de los tres mayores bancos de Brasil: el desarrollo sostenible del Amazonas

Las medidas se llevan a cabo en tres frentes: conservación del medioambiente y el desarrollo de la bioeconomía, inversión en infraestructuras sostenibles y derechos básicos

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La Amazonia es uno de los mayores tesoros naturales de todo el mundo, pero su viabilidad no siempre ha estado asegurada: la deforestación, el uso del mercurio (que contamina el agua y los peces) y el perjuicio que todo esto ocasiona a las comunidades colindantes hacen que este paraje necesite, de manera constante, inyecciones que contribuyan a su protección y evolución.

En este contexto, los tres mayores bancos privados de Brasil –Bradesco, Itaú Unibanco y Santander– han anunciado un plan integral con el objetivo de contribuir al desarrollo sostenible de la Amazonia. El plan incluye una serie de medidas construidas en tres frentes: la conservación del medioambiente y el desarrollo de la bioeconomía, la inversión en infraestructuras sostenibles y la garantía de los derechos básicos de la población de la región amazónica.

Las tres entidades trabajarán juntas en el detalle de las iniciativas, que incluirán acciones como la estimulación de las cadenas sostenibles en la región (por ejemplo, el cacao, el açaí y las nueces) mediante ayudas de financiación o el desarrollo de inversiones en infraestructuras básicas para el desarrollo social (energía, internet, vivienda y saneamiento) y ambiental (transporte de agua).

Por otro lado, dicho plan también pretende fomentar un mercado de activos e instrumentos financieros, así como atraer inversiones y desarrollo tecnológico o apoyar a los agentes que trabajan en proyectos de desarrollo socioeconómico en la región.

Coordinados con el Gobierno

Los tres bancos coordinarán todas sus acciones con el gobierno de Brasil a fin de proteger la selva amazónica. Para ello establecerán un consejo de expertos con diferentes experiencias y conocimientos sobre cuestiones sociales y ambientales relacionadas con el Amazonas. Este grupo se encargará de ayudar en el desarrollo de los planes, cuyas acciones se prevé que comiencen a finales de este año, y en la creación de métricas y objetivos alineados con los desafíos locales.

"La magnitud del desafío exige una acción firme y rápida por parte de todos los actores que puedan participar en la construcción de un modelo de desarrollo sostenible para la Amazonia que incluya las necesidades de la población y la preservación de nuestros recursos naturales", asegura Sérgio Rial, presidente de Santander Brasil. "Con los esfuerzos combinados de nuestra industria podremos hacer aún más por esta región, que tiene un valor inestimable no solo para el país, sino para todo el planeta".

Establecerán un consejo de expertos con diferentes conocimientos sobre cuestiones sociales y ambientales relacionadas con el Amazonas

La idea de fondo es que "todos deben asumir su parte del compromiso con las generaciones futuras", añade Octavio de Lazari Junior, presidente de Bradesco. Por esta razón se pretende "defender y valorar la Amazonia, sus riquezas naturales, bosques, ríos y cultura diversa. Queremos tomar medidas concretas para convertir el discurso en realidad".

Se trata, en definitiva, de aunar también los proyectos de sostenibilidad de las tres entidades, ya que, como apunta Candido Bracher, presidente de Itaú Unibanco, "compartimos las mismas preocupaciones en cuanto al desarrollo socioeconómico de la región y la conservación del medio ambiente. Creemos que los tres tienen fortalezas complementarias y, actuando de manera integrada, vemos un gran potencial para generar un impacto positivo en la Amazonía".

220.000M€ contra el cambio climático

Este plan se enmarca dentro de la estrategia del Grupo Santander para que tanto la entidad como sus clientes y la sociedad general ejecuten una transición hacia una economía baja en carbono. En este sentido, el banco ha movilizado 220.000 millones de euros entre 2019 y 2030 para combatir el cambio climático.

Dicha estrategia se lleva a cabo a nivel global: en Brasil, por ejemplo, la entidad ha aprobado en 2020 una línea de crédito de cerca de 850 millones de euros destinada a iniciativas de saneamiento básico del país a través del abastecimiento de agua, de la recogida y tratamiento de aguas residuales y drenaje pluvial y de la gestión y destino final de residuos sólidos.

El grupo también firmó en su momento el Compromiso Colectivo de Acción por el Clima para acelerar la transición del sector financiero a una economía baja en carbono. De hecho, una de las medidas autoaplicadas pasa por reducir la huella medioambiental de sus propias actividades. La entidad, así mismo, está presente en la Alianza para la Recuperación Verde (Green Recovery Alliance) promovida para respaldar e impulsar la movilización de paquetes de inversión verdes que actúen como aceleradores de una transición hacia una neutralidad climática y ecosistemas saludables.

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