Atlantic Copper: "El Gobierno debe garantizar a las empresas el acceso a EPI"
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JAVIER TARGHETTA, ATLANTIC COPPER

Atlantic Copper: "El Gobierno debe garantizar a las empresas el acceso a EPI"

El CEO de la fundición de cobre de Huelva apuesta por que la industria sea un pilar clave de los pactos de reconstrucción. Pide concretarlos en planes con liderazgo, fondos y objetivos

placeholder Foto: El consejero delegado de Atlantic Copper, Javier Targhetta. (EFE)
El consejero delegado de Atlantic Copper, Javier Targhetta. (EFE)

Con medio siglo de intensa experiencia en el sector industrial español a sus espaldas, el ingeniero de Minas Javier Targhetta (Madrid, 1948) lleva tres décadas como consejero delegado de Atlantic Copper. Es la empresa que gestiona la única fundición de cobre de España, ubicada en el puerto de Huelva, y propiedad de la estadounidense Freeport-McMoRan, primer productor cotizado de cobre del mundo. Una fundición que no ha dejado de funcionar en medio de esta pandemia y en la que no se ha registrado un solo contagio de covid-19 entre sus casi 600 empleados directos. La provincia onubense es una de las que menos impacto del coronavirus está sufriendo (solo 400 contagios).

De lo más inmediato a lo que será clave en el medio plazo, Targhetta se expresa con mesura y claridad en una entrevista concedida este pasado viernes a El Confidencial. "Tras más de un mes de la declaración del estado de alarma, es ya inexcusable, obligatorio, que el Gobierno garantice a las empresas el acceso normalizado y total a los equipos de protección individual. A los sanitarios en primer lugar por supuesto, pero también al resto de sectores. Esto, junto con el testeo masivo, es fundamental", reclama.

"Hasta hace dos semanas hemos vivido en una situación de gran precariedad, nos hemos estado buscando la vida como todo el mundo. Ahora estamos haciendo test a todos los empleados que se pueda o podamos sospechar que han podido contagiarse por contacto con terceros, y también a aquellos que ocupan posiciones críticas. Medimos además la temperatura a toda la plantilla al entrar", resume por teléfono desde su domicilio en Madrid, donde Atlantic tiene su sede corporativa. La social está en Huelva.

Foto: Refinería de La Rábida en Huelva. (Cepsa)

El compromiso de la plantilla y los sindicatos de aplicar estrictas medidas higiénicas y la catalogación de su actividad como esencial han permitido este funcionamiento seguro e ininterrumpido. "El cobre es esencial para la industria agroalimentaria, la electrónica, la construcción o las infraestructuras. Y el ácido sulfúrico, el otro producto del que somos grandes fabricantes, lo es igualmente para la alimentación y los fertilizantes agrícolas, entre otros", explica el CEO.

Atlantic Copper produjo el pasado año 268.000 toneladas de cátodos de cobre (99,9% de pureza), un millón de toneladas de ácido sulfúrico y procesa más de un millón de toneladas de concentrados de cobre procedentes de minas de la propia Freeport, de otras minas ubicadas fuera de España y, desde hace un par de años, de las minas ubicadas en Huelva —como Matsa o Riotinto—. Originalmente, de hecho, esta fundición pertenecía a la misma empresa que explotaba las minas de Riotinto, de la que se desgajó hace décadas. Los ingresos ascendieron a 1.850 millones.

placeholder Horno 'flash' de la fundición de Huelva. (Atlantic Copper)
Horno 'flash' de la fundición de Huelva. (Atlantic Copper)

"El suministro de materia prima, a través de barcos con concentrados de cobre, se ha visto afectado por el cierre de algunas minas. Por ejemplo Cobre Panamá, de la misma empresa [First Quantum] que posee Cobre Las Cruces en Sevilla, por contagios entre su personal. Esperábamos en mayo un primer cargamento procedente de esa explotación. O Cerro Verde, de nuestro dueño Freeport, por mandato del Gobierno de Perú y en la que se mantiene una actividad mínima", resume. Pero, a continuación, lanza un claro mensaje de optimismo sobre la base del equipo humano de Atlantic Copper en España.

"Tener un equipo experimentado, motivado, es extraordinario. Nos está permitiendo reaccionar a esta coyuntura. Porque también nuestros dos grandes clientes españoles, Cunext Copper en Córdoba y La Farga en Barcelona, no están reduciendo las compras entre un 25% y un 30%. Pero nuestro personal está logrando recolocar esos volúmenes a clientes exteriores. En paralelo, hemos conseguido también tener garantizados los cargamentos de concentrado que necesitamos hasta el mes de julio", asegura.

"En 2019 estimamos que la transición energética, el vehículo eléctrico o la urbanización añadirán 5 M de t/año a la demanda de cobre de 30 M por año"

Abriendo el campo de visión al mercado mundial del cobre, el también vicepresidente de Marketing de Freeport McMoRan explica cómo cree que la crisis del coronavirus impactará en la demanda mundial de este metal. "Justo el año pasado, el equipo de la empresa a nivel global peinó exhaustivamente el mercado para prever cómo se va a comportar en los próximos 20 años. Ir más allá no es realista. Y creemos que a las 30 millones de toneladas anuales que se consumen hoy se añadirán en promedio 5 millones más". Es decir, alrededor de 105 millones de toneladas de forma agregada en dos décadas.

Alrededor de 40 millones procederán del tirón que genera la transición energética. "Habrá más electrificación, lo que requerirá más infraestructuras de transmisión. Y, por otro lado, la sustitución de energías fósiles por renovables tirará de la demanda. Cada megavatio instalado de energía eólica precisa entre 4 y 5 veces más cobre que energías convencionales. Y en fotovoltaica, entre 1,5 y 2 veces más".

Ennoblecer el cobre

Otros 40 millones vendrán de la tendencia a la electrificación de las calderas de calefacción y de los coches. "Un coche eléctrico o híbrido exige entre cuatro y cinco veces más cobre que el propulsado con motor de combustión. Nuestro cálculo lo hacemos contando con que menos de la mitad del parque actual de vehículos será eléctrico o híbrido en dos décadas", explica Targhetta. El tercer gran vector de crecimiento que se puede cuantificar es el del aumento de la urbanización de la sociedad, que aportará casi 30 millones de toneladas más. "Habrá 1.700 millones de habitantes más en ciudades, y demandarán nuevas viviendas más electrificadas que necesitan entre 1 y 1,1 veces más cobre que las actuales", pronostica el directivo.

Foto: Foto: Reuters.

Ahora, a todo ello se añade una nueva demanda difusa que es a día de hoy más difícil de cuantificar y que procede del "enorme prestigio del cobre como material que ayuda al bienestar y la salud. Esta pandemia ennoblece al cobre". Quirófanos, barandillas y otras superficies de contacto, conducciones de agua... El abanico de opciones es amplio y en este sentido recuerda el jefe de Atlantic Copper la importante red de conducciones de cobre instaladas en el hospital creado en Ifema (Madrid) para atender el pico de contagios en la comunidad.

Igualmente pensando en el medio plazo, este medio pregunta por el papel que debe jugar la industria en esos pactos de reconstrucción o nuevos Pactos de la Moncloa que promueve el Gobierno central. "Hay que tener generosidad por parte de todos. No son pactos que vayan a dar rédito electoral en una legislatura, sino en varias. Creo además que hay que traducirlos en planes concretos con líderes al frente, presupuestos precisos, objetivos, medición de avances y evaluación de consecución de metas al finalizar".

Cree que a la industria, que en dos crisis consecutivas en 2008 y hoy está demostrando un comportamiento "fantástico", hay que cuidarla en esos pactos. "Funcionamos de forma más sólida y tenemos más capacidad de recuperación. Estamos pidiendo a las Administraciones que nos dejen funcionar para que podamos proteger el empleo y la actividad que generamos en el sector terciario, en servicios de consultoría, asesoría, transporte, etc.". Alaba en este sentido la reunión telemática de hace una semana del presidente de la Junta andaluza y el consejero de Hacienda e Industria, Juanma Moreno y Juan Bravo, durante tres horas con una docena de grandes empresas industriales ubicadas en Andalucía. "Agradezco su sensibilidad y su ayuda". Cosentino, Endesa, Iturri o Sando fueron otras de las empresas presentes.

placeholder Cátodos de cobre. (Atlantic Copper)
Cátodos de cobre. (Atlantic Copper)

"La colaboración público-privada no es algo dificultoso, en mis 50 años de trayectoria la he experimentado con Gobiernos de todos los signos políticos. Se puede concretar en tres ejes fundamentalmente: el apoyo a la innovación para mejorar la competitividad, la formación del talento orientado hacia la internacionalización y planes concretos de fortalecimiento de la industria que no se queden en el papel, que se traduzcan en hechos".

Y se moja con dos casos concretos. "El Gobierno andaluz debería traer aquí a los primeros ejecutivos de First Quantum y de Grupo México y preguntarles qué necesitan para desarrollar la ampliación de Cobre Las Cruces y la reapertura de la mina de Aznalcóllar. Es un lujo tener a compañías como estas trabajando en Andalucía, tenemos que apostar por caballos ganadores como estos y facilitarles en todo lo posible sus proyectos".

Igualmente, como mensaje a navegantes, Targhetta reconoce que Atlantic Copper está en esta coyuntura cuidando al máximo los costes: "Estamos en un clima de austeridad, revisando las inversiones de 30 millones de euros anuales previstas en la fundición para ver qué se puede posponer. Es suicida e irresponsable ser hoy alegre con los gastos". Hay que guardar para el invierno, como las hormigas, resume.

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